Ideando

Tienen fama de agresivos

Vienen de Corea y son ampliamente populares en nuestro país. Son dioses de la vía pública porque están en todas partes. Han inundado el país con sus extravagantes colores anaranjados. La mayoría de los que conducen estos vehículos lo hacen con temeridad y eso también es una característica de los Sonateros, los cuales tienen fama de agresivos.

Dicen que esos despojos orientales llegan al país cargados de antigüedad (entre 300 y 400 mil kilómetros recorridos) y perversamente rejuvenecidos aquí por personas que alteran su real kilometraje.

Si a las complejidades actuales del tránsito vehicular de nuestro país le agregamos la importación cada vez mayor de estos desechos asiáticos y las inconductas de muchos de estos conductores, estamos añadiendo caos al problema de la movilidad en nuestro país.

La percepción no es exclusiva de quien suscribe. En un artículo publicado el 22 de febrero en Diario Libre, José Luis Taveras dice que “el Sonata ha “normalizado” la temeridad pública. Hoy es la marca cultural de nuestro tránsito: instintivo, ofensivo y tribal. Ha demostrado que la fuerza se impone al orden y que la caverna puede convivir con el GPS”.

Da la impresión de que a la mayoría de los que conducen estos vehículos les hacen pruebas de indecencia y agresividad antes de vendérselos y para poder vendérselos esta es una condición.

Al país no le cabe más salvajismo en el tránsito, pero tampoco más vehículos sobre usados en otros mercados y que utilizan nuestro parque vehicular como basurero industrial.