ASESINATOS

Sepultan a cuatro de matanza en el sector Invivienda

  • Familiares y amigos acudieron a la funeraria donde fueron veladas las víctimas de la tragedia incluyendo una niña de 2 años.

Ramón Cruz Benzán
Santo Domingo

Entre llantos fueron sepultados ayer los restos de cuatro miembros de una familia, incluyendo una menor de 2 años, quienes fueron asesinadas a tiros por Enmanuel Lami Román, quien luego se suicidó, hecho ocurrido en el sector de Invivienda, del municipio Santo Domingo Este.

La escena que se vivió en el cementerio Cristo Salvador fue desgarradora donde se le dio cristiana sepultura a Vicky Thalía Irrizari Méndez, Yeimi Rosanny Luciano Méndez (Rossy), Sahara Méndez Castillo y la niña Mía Camila Féliz Luciano.

El pasado domingo, Román le quitó la vida a Vicky, con la cual mantuvo una relación amorosa, a la madre de ésta, su hermana y la niña de dos años, y luego se suicidó, en un hecho ocurrió en el apartamento 3A del edificio 3, manzana 47-12, del referido sector. Otra mujer, Leonela Luciano Méndez, resultó ilesa porque logró encerrarse en una habitación para evadir la ira del victimario. 

Ésta no pudo acudir ni a la funeraria ni al cementerio, ya que se informó que era mantenida sedada. Familiares, vecinos y allegados partieron desde la funeraria municipal de Villa Carmen, acompañando los féretros transportados en cuatro carros fúnebres hasta el referido cementerio, donde entre llantos les dieron el último adiós. 

El cadáver de Román, aún permanecía ayer en el Instituto Nacional de Patología Forense, ya que ningún familiar o allegado había ido a retirarlo.

Culpan a autoridades
En medio del entierro los familiares de las víctimas culpan a las autoridades por el incidente, tras señalar que si se hubiera tomado medida en contra del agresor, cuando se presentó la denuncia en su contra el pasado 26 de diciembre, esto no hubiera ocurrido.

En medio del dolor, una prima de Vicky exclamó que las personas que matan a mujeres y niños no deben salir de la prisión, tras pedir a las autoridades ponerle coto a la violencia de género e intrafamiliar. De su lado, Francisco Savino, padre de las dos hermanas asesinadas, descartó que el arma con que se cometió el crimen fuera robada a un agente de la Amet, sino que éste fue que se la entregó.