EE.UU.

Estados UNidos-UCRANIA

Biden abre la vía a la entrega de aviones F-16 a Ucrania

Biden, quien participa en la cumbre del G7 de potencias occidentales en Hiroshima, dijo que Estados Unidos "apoyará un esfuerzo conjunto" con sus aliados

Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania y Joe Biden, presidente de Estados Unidos

Es un punto de inflexión en cuanto al respaldo de Occidente a Kiev y una decisión calificada de "histórica" por el presidente Volodimir Zelenski: Estados Unidos está listo para autorizar que otros países entreguen a Ucrania aviones de combate F-16 de fabricación norteamericana.

El presidente Joe Biden anunció en la cumbre del G7 en Japón que su gobierno apoyará la capacitación de pilotos ucranianos en aviones de combate F-16 que podrían suministrarse a Kiev para resistir a la invasión rusa, según indicó el viernes un alto funcionario de la Casa Blanca.

El anuncio fue rápidamente saludado por el primer ministro británico, Rishi Sunak, así como por su par belga, Alexander De Croo y la ministra de la Defensa de Países Bajos, Kajsa Ollongren.

Biden, quien participa en la cumbre del G7 de potencias occidentales en Hiroshima, dijo que Estados Unidos "apoyará un esfuerzo conjunto" con sus aliados "para entrenar a pilotos ucranianos en aviones de combate de cuarta generación, incluidos los F-16, para fortalecer y mejorar aún más las capacidades de la Fuerza Aérea de Ucrania", indicó el funcionario.

"A medida que se desarrolle la capacitación en los próximos meses, nuestra coalición de países que participan en este esfuerzo decidirá cuándo proporcionar aviones, cuántos proporcionaremos y quién se los proporcionará", agregó.

"El entrenamiento se llevará a cabo fuera de Ucrania en lugares situados en Europa y durará meses", precisó el alto responsable, quien "espera que este entrenamiento comience en las próximas semanas".

Ucrania reclama a sus aliados occidentales la entrega de aviones para reconquistar zonas tomadas por Rusia, que invadió el país en febrero de 2022.

Coalición internacional 

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, expresó su satisfacción por el anuncio de la adhesión del gobierno de Biden a la coalición.

Se trata de "una decisión histórica", que "reforzará a nuestras fuerzas armadas" en el espacio aéreo ucraniano, tuiteó el mandatario ucraniano, quien dice estar ansioso de "conversar sobre la puesta en práctica" del plan en Hiroshima, en donde es esperado el domingo para una reunión con Biden al margen de la cumbre del G7.

La entrega de aviones por terceros países necesita la aprobación previa de Washington, y más exactamente del Departamento de Estado, para proteger la tecnología militar estadounidense.

Se trata de la indicación más fuerte hasta el momento, por parte de Estados Unidos, de la posible entrega de estos aparatos a Kiev.

Los países occidentales se negaban hasta ahora a hacerlo, pero el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, y el de Países Bajos, Mark Rutte, se comprometieron el martes a construir una "coalición internacional" para brindar apoyo a Ucrania con aviones de combate.

También Sunak celebró el anuncio.

"El Reino Unido trabajará con Estados Unidos, los Países Bajos, Bélgica y Dinamarca para brindarle a Ucrania la capacidad de combate que necesita, afirmó.

Sunak dijo el lunes que el Reino Unido estaba en vías de abrir una escuela de aviación para entrenar a pilotos ucranianos, y el presidente francés, Emmanuel Macron, también se ofreció a hacerlo, pero descartó enviar aviones de guerra a Kiev.

El ministro de Defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, confirmó el viernes que el país escandinavo capacitará también a los pilotos ucranianos para el uso de F-16.

Aunque varios países se han mostrado abiertos a la posibilidad de entregar aviones de combate a Ucrania, Estados Unidos aún es reacio a tomar dicha decisión. Pero el simple hecho de autorizar otros países a hacerlo sería un punto de inflexión en cuanto a la respuesta occidental a la guerra en Ucrania.

Recientemente, la Casa Blanca autorizó el envío de tanques estadounidenses a Kiev, quebrando un tabú en Washington.