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Republicanos forman un comité que vigilará comicios

Sin embargo, mientras el expresidente Donald Trump y sus aliados siguen difundiendo afirmaciones falsas de que las elecciones de 2020 fueron estropeadas por un fraude generalizado, la iniciativa también sienta las bases para que se repita el intento de Trump de socavar los resultados

Lara Trump se dirige a los asistentes de un programa de formación de voluntarios para la integridad electoral, ayer en Michigan.

Lara Trump se dirige a los asistentes de un programa de formación de voluntarios para la integridad electoral, ayer en Michigan.(AP Foto/Carlos Osorio)

El Comité Nacional Republicano lanzó el viernes una iniciativa en estados políticamente oscilantes para movilizar a miles de supervisores de centros de votación, trabajadores electorales y abogados con el fin de que presten servicio de vigilantes de la “integridad electoral” en noviembre, una medida que suscitó de inmediato la preocupación de que pueda desembocar en acoso a trabajadores electorales y socavar la confianza en los comicios de Estados Unidos.

El CNR dice que su plan ayudará a los votantes a tener fe en el proceso electoral y asegurar que sus votos importan. Sin embargo, mientras el expresidente Donald Trump y sus aliados siguen difundiendo afirmaciones falsas de que las elecciones de 2020 fueron estropeadas por un fraude generalizado, la iniciativa también sienta las bases para que se repita el intento de Trump de socavar los resultados, una táctica que terminó por dar pie al ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio de Estados Unidos.

Los aliados de Trump ya han señalado que podrían no aceptar los resultados si pierde frente al presidente Joe Biden.

El CNR ha dicho que su nueva iniciativa se centrará en detener “los intentos demócratas de eludir las normas”. El partido desplegará supervisores para vigilar cada paso del proceso electoral, creará líneas telefónicas directas para que los observadores de las urnas informen los problemas percibidos, y emprenderá acciones jurídicas para que dichos problemas sean atendidos.

El Partido Republicano a nivel nacional dice que espera reclutar a 100,000 voluntarios, una cifra que para algunos expertos electorales será difícil de alcanzar incluso en un año de elecciones presidenciales de alto perfil.

El presidente del CNR, Michael Whatley, dijo el viernes que el comité colocará directores de integridad electoral en 15 estados, incluidos los más disputados, y trabajará con los partidos estatales para establecer programas similares en los demás estados.

“Lo que tenemos que asegurar es la integridad en nuestro proceso electoral”, dijo la copresidenta del CNR, Lara Trump —nuera del expresidente— durante el acto inaugural en Bloomfield Hills, en un condado suburbano crucial para ganar Michigan. “Nunca podremos volver atrás y repetir 2020, pero podemos aprender las lecciones de 2020″.

Dijo que la mayor parte del CNR está enfocado actualmente en el programa de integridad electoral del comité, que calificó de "único en su tipo”.

Ambos partidos tienen una larga historia de organizar a sus simpatizantes para que sean observadores electorales, y el Comité Nacional Demócrata dijo que planea su propia iniciativa de reclutamiento de voluntarios. Varios funcionarios electorales en estados políticamente oscilantes en comicios presidenciales señalaron que este tipo de transparencia y participación es una de las mejores formas de ayudar a los escépticos a confiar en las numerosas medidas de seguridad introducidas en el proceso electoral.

preocupaciones mÁs amplias

Sin embargo, el discurso en torno a la iniciativa del CNR y la forma en que se está aplicando podrían plantear preocupaciones más amplias en caso de que evolucionara más allá de la organización normal de los partidos políticos, apuntó David Becker, exabogado del Departamento de Justicia de Estados Unidos y director ejecutivo del Center for Election Innovation and Research, un organismo sin fines de lucro enfocado en generar confianza en las elecciones.

“Hacerlo de una manera que aliente a sus votantes en la idea de que la elección va a ser robada, eso los prepara para estar enojados si su candidato pierde; eso puede ser muy peligroso”, explicó Becker.

Trump difundió acusaciones falsas de fraude electoral en 2016 y 2020 y ha seguido pronosticando unas elecciones amañadas si pierde este año. “La única forma en que pueden vencernos es haciendo trampa”, comentó en referencia a los demócratas durante un mitin en Las Vegas el domingo.

“No les dejen hacer trampa”, dijo. “No les dejen hacer nada”.

La dirección del CNR –-que Trump eligió a dedo en una amplia reestructuración del comité este año–- ha seguido su ejemplo a la hora de vaticinar la posibilidad de juego sucio en las elecciones de este año. Lara Trump matizó su respuesta a la cadena CNN este mes cuando se le preguntó si aceptaría los resultados.

“Puedo decirle que sí, que aceptaremos los resultados de estas elecciones si consideramos que son libres, imparciales y transparentes”, afirmó. “Y estamos trabajando horas extras para garantizar que así sea”.

Al preguntársele el viernes si el comité planea impugnar el proceso de certificación electoral en cualquier estado políticamente oscilante en el que Trump pudiera perder por escaso margen, Whatley respondió: “De momento no estamos preocupados por esa eventualidad”.

Durante décadas, el CNR vio limitada su capacidad para coordinar la supervisión de urnas y otras actividades de integridad electoral debido a un decreto de anuencia emitido por un tribunal federal, el cual fue establecido para frenar los intentos de intimidación de votantes respaldados por los republicanos. El decreto fue revocado en 2018.

La iniciativa del CNR llega en un momento en que el Partido Republicano enfrenta una desventaja significativa en comparación con los demócratas con respecto a la presencia de infraestructura política tradicional en el terreno en estados clave, tal como oficinas de campaña, centros comunitarios y representantes electorales. El equipo de campaña de Biden y sus aliados en el Comité Nacional Demócrata han abierto cientos de oficinas de campaña en todo el país, mientras que los funcionarios republicanos en muchos casos todavía están esperando que el equipo de campaña de Trump y el CNR entren en acción en ese sentido.

Alex Floyd, portavoz del Comité Nacional Demócrata, dijo que el CND, “junto con nuestros socios a nivel estatal y local, no permitirá que los republicanos MAGA (siglas del eslogan “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez” promovido por Donald Trump) se salgan con la suya con estos ataques infundados contra nuestra democracia, y seguiremos utilizando todas las herramientas a nuestra disposición para garantizar que todos los estadounidenses puedan hacer oír su voz en las urnas”.

El acto inaugural del CNR tuvo lugar en la sede del Partido Republicano del condado Oakland, uno de los partidos locales más influyentes de Michigan. El condado Oakland es un próspero suburbio de Detroit que durante décadas fue uno de los principales condados referentes de Michigan.

Aunque el condado cuenta con el mayor número de votantes republicanos del estado, en los últimos años se ha vuelto cada vez más demócrata, y Donald Trump lo ha perdido en sus dos campañas anteriores.

El CNR ha enfocado su atención en Michigan para muchos de sus retos de cara a las elecciones, un estado que Trump ganó por un estrecho margen en 2016 pero que perdió frente a Biden en 2020. Una revisión realizada por legisladores republicanos concluyó que no hubo fraude generalizado en las elecciones de ese año y que Biden ganó el estado legítimamente. Eso coincide con las inspecciones, recuentos y auditorías realizadas en los otros estados disputados en los que Trump impugnó su derrota, y que ratificaron la victoria de Biden.

A pesar de esos hechos, surgieron en Detroit teorías conspirativas sobre la votación y el fraude electoral cuando observadores electorales y sus contestatarios tuvieron fricciones en el centro de convenciones de la ciudad —la más poblada del estado—, donde se llevaron y contaron las papeletas.

ese comportamiento no se repetirá

El viernes, la secretaria municipal de Detroit, Janice Winfrey, dijo que hace cuatro años ese comportamiento fue inaceptable y señaló que no se repetirá este año.

“Ustedes no tuvieron éxito cuando no les esperábamos en 2020. Ahora que sí les esperamos, bueno, no me preocupa en absoluto”, dijo a la AP el viernes. “Los de Detroit no se andan con juegos. Estamos cansados de que se metan con nosotros”.

Dijo que la nueva ley estatal que permite un observador electoral por cada ocho trabajadores electorales será aplicada por agentes federales y fuerzas policiales estatales y locales.

Tras el arranque del viernes en Michigan, la gira “Protege tu voto” del CNR celebrará actos en Pensilvania, Carolina del Norte y Georgia, a los que seguirán otras visitas a estados disputados.

Demócratas y sus aliados en esos estados cuestionaron las intenciones de los republicanos, señalando que sus repetidas mentiras sobre las elecciones han contribuido a socavar la confianza del público.

Allison Dahle, representante estatal de Carolina del Norte y la demócrata de mayor rango en la comisión de legislación electoral de la Cámara de Representantes, dijo que los republicanos de su estado deberían haberse centrado en dotar de más recursos a la Junta Electoral Estatal, incluida la contratación de personal, si tan preocupados estaban por desalentar el fraude.

“Los votantes tendrían más confianza en las elecciones si los republicanos dejaran de mentir sobre ellas”, observó Adam Bonin, un abogado afincado en Filadelfia que ha representado al Partido Demócrata y a sus candidatos en casos electorales de gran repercusión.