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Tailandia cría tiburones bambú para salvar la especie en las islas Phi Phi

Tras varios años de ausencia por la pérdida de su hábitat natural, los escuálidos volvieron a las vistas hacia el 2021 gracias a una serie de medidas ambientales 

Desde el interior de una pequeña sala, una decena de acuarios y un equipo disponible 24 horas son los encargados de una tarea que parecía imposible: repoblar las aguas del icónico Phi Phi, el archipiélago más famoso de Tailandia, con tiburones de arrecife, desaparecidos hace años por el deterioro ambiental.EFE

Desde el interior de una pequeña sala, una decena de acuarios y un equipo disponible 24 horas son los encargados de una tarea que parecía imposible: repoblar las aguas del icónico Phi Phi, el archipiélago más famoso de Tailandia, con tiburones de arrecife, desaparecidos hace años por el deterioro ambiental.

Tras varios años de ausencia por la pérdida de su hábitat natural, los escuálidos volvieron a las vistas hacia el 2021 gracias a una serie de medidas ambientales puestas en marcha por las autoridades del país asiático. Ahora, un centro marino busca afianzar aún más su presencia a través de la cría y rehabilitación de esos animales.

Situado en el corazón del archipiélago, el proyecto SOS (Save our Sharks o Salven Nuestros Tiburones, en español), desarrollado por el Centro de Descubrimiento Marino de las islas Phi Phi, ha liberado a alrededor de 40 tiburones bambú nacidos en cautiverio a las aguas tailandesas desde el inicio de su creación, en 2021.

Ha sido responsable además de la puesta de 29 huevos de esos animales, clasificados como "casi amenazados" en la lista roja de especies en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

"Mucha gente piensa que los tiburones son los 'chicos malos' y que está bien comérselos o matarlos. Pero los tiburones son de gran valor para la cadena de los océanos, porque comen los peces débiles y enfermos", explica en una entrevista con EFE la bióloga marina Jeep Sirithon, vicepresidenta del Departamento de Desarrollo Sostenible del conglomerado Singha Estate.

También conocidos como "tiburón gato" por sus barbillas nasales, los tiburones bambú son caracterizados por su cola alargada y su distintivo hocico y pueden alcanzar hasta un metro de largo y unos 60 kilos.

Asimismo, son una rara especie de escuálidos que juegan un papel clave en el mantenimiento de la salud del océano y todo su ecosistema marítimo, por lo que son una pieza esencial para mantener el equilibrio y la salud del mar, por lo que su desaparición levantó la alerta entre los expertos y las autoridades.

"La razón por la cual esos animales han disminuido drásticamente es el impacto del turismo desenfrenado", explica la bióloga.

Rehabilitación

Por eso, el proyecto SOS, desarrollado en las dependencias de un hotel de Phi Phi, opera en estrecha asociación con el Centro de Biología Marina de Phuket, académicos y el Ministerio de Medio Ambiente para acoger tiburones, heridos o capturados por error por las redes de los pescadores.

Los animales pasan encones por un proceso de rehabilitación antes de ser devueltos al mar, mientras que algunos ejemplares son utilizados para la procreación y cría de bebés a fin de incrementar la población en su hábitat natural.

"Tenemos que asegurarnos de que los nuevos tiburones que van a ser liberados hayan sido criados en el centro. No cogemos tiburones directamente del océano", apunta Jeep.

Cuando las crías están "suficientemente fuertes" y "sanas", los animales son entonces liberados en la naturaleza, en cantidades limitadas y en sitios elegidos a dedo por los expertos marinos.

Ello porque, según la bióloga, "si se liberan demasiados ejemplares a la vez se altera la cadena alimentaria en la área".

"Entonces calculamos cuántos animales soltaremos, cómo los soltaremos y dónde los soltaremos", señala la experta.

La reintroducción de los tiburones bambú ha mejorado el ecosistema marino y los arrecifes, lo que ha provocado el regreso de otras especies, como el tiburón de puntas negras, en Phi Phi, situado en el Golfo de Tailandia.

Ecoturismo

Más allá de la recuperación de los tiburones, el Centro de Descubrimiento Marino de Phi Phi igualmente mantiene un proyecto similar para reintroducir los peces payasos en la naturaleza, además de albergar diversas actividades de educación y concienciación a los viajeros.

Estas actividades incluyen un museo con cuatro ambientes, paseos por el mangue, talleres y la siembra de árboles, entre otras acciones.

Asimismo, el equipo multifacético brinda apoyo y asesoramiento en la gestión del hotel a la hora de la toma de decisiones para un desarrollo más sostenible. En ese sentido, Jeep destaca que, cada vez más, la búsqueda por el "turismo verde" figura entre las prioridades tanto de viajeros como de gestores.

"Mientras seamos capaces de controlar todas las operaciones de tierra en tierra, sin afectar el océano, es posible tener el turismo de masas. El número realmente no importa, puedes tener 100.000 turistas que causan muy poco impacto si tienes una buena gestión, mientras que un grupo de 10 personas puede ser muy perjudicial si no respetan las normas o se portan mal", finaliza la bióloga. 

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