EE.UU.

Telescopio espacial Webb descubre galaxias masivas

Los astrónomos han descubierto lo que parecen ser enormes galaxias que datan de los primeros 600 millones de años después del Big Bang, lo que indica que el universo primitivo pudo haber tenido una vía rápida estelar que produjo estos “monstruos”.

Aunque el nuevo Telescopio Espacial Webb ha descubierto galaxias más antiguas, de los primeros 300 millones de años después del comienzo del universo, es el tamaño y la madurez de estas seis aparentes megagalaxias lo que ha dejado atónitos a los científicos. Dieron a conocer sus hallazgos el miércoles.

El principal investigador, Ivo Labbe, de la Universidad Tecnológica de Swinburne, en Australia, y su equipo esperaban encontrar pequeñas galaxias tan cerca de los albores del Universo, pero no estos colosos.

“Aunque la mayoría de las galaxias de esta era son aún pequeñas y crecen gradualmente con el tiempo”, explica en un correo electrónico, “hay algunos monstruos que alcanzan rápidamente la madurez”. Se desconoce por qué ocurre esto o cómo funcionaría.

Cada uno de los seis objetos parece pesar miles de millones de veces más que nuestro Sol. En uno de ellos, el peso total de todas sus estrellas podría ser hasta 100.000 millones de veces superior al de nuestro Sol, según los científicos, que publicaron sus hallazgos en la revista Nature.

Sin embargo, se cree que estas galaxias son extremadamente compactas y albergan tantas estrellas como nuestra Vía Láctea, pero en una porción de espacio relativamente pequeña.

Labbe dijo que él y su equipo no pensaron al principio que los resultados fueran reales — que no podía haber galaxias tan maduras como nuestra Vía Láctea tan temprano en el tiempo — y que aún necesitan ser confirmados. Los objetos parecían tan grandes y brillantes que algunos miembros del equipo pensaron que se habían equivocado.

“Estábamos asombrados, algo incrédulos”, comentó Labbe.

Joel Leja, de la Universidad Estatal de Pensilvania y quien participó en el estudio, las describió como “disyuntores del universo”.

“La revelación de que la formación de galaxias masivas comenzó extremadamente temprano en la historia del universo cambia drásticamente lo que muchos de nosotros habíamos pensado que era ciencia probada”, dijo Leja en un comunicado. “Resulta que hemos encontrado algo tan inesperado que en realidad crea problemas para la ciencia. Pone en tela de juicio todo el panorama de la formación temprana de galaxias”.

Estas observaciones de galaxias forma parte de los primeros datos procedentes del telescopio Webb de 10.000 millones de dólares, lanzado hace apenas un año. El Webb de la NASA y de la Agencia Espacial Europea es considerado el sucesor del Telescopio Espacial Hubble, del que se cumple su 33er aniversario de su lanzamiento.

El telescopio Webb es más grande y más potente que el Hubble, y puede mirar a través de nubes de polvo con su visión infrarroja y descubrir galaxias que no se habían visto. Los científicos esperan observar las primeras estrellas y galaxias formadas luego de la creación del universo hace 13.800 millones de años.

Los investigadores siguen esperando una confirmación oficial mediante una espectroscopia de alta sensibilidad. Leja señaló que es posible que algunos de los objetos no sean galaxias, sino que se trate de agujeros negros supermasivos.

Aunque algunas resulten ser más pequeñas, “hay muchas probabilidades de que al menos algunas de ellas sean” gigantes galácticos, comentó Labbe. “Lo sabremos el próximo año”.

Una de las primeras lecciones aprendidas del Webb es que “hay que dejar de lado las expectativas y estar preparados para sorprenderse”.