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El sureste de PR exige aire y agua sin contaminantes

Un residente de Salinas espera reunirse con oficiales de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU., el 25 de enero de 2023 en Salinas. AP

Las ventanas cerradas son un elemento permanente en Salinas, una ciudad industrial en la costa sureste de Puerto Rico que se considera una de las regiones más contaminadas del territorio estadounidense.

Durante años, las cenizas tóxicas y los productos químicos nocivos de las centrales termoeléctricas y de carbón han envuelto a esta comunidad, y los residentes se han quejado de problemas de salud que van desde el cáncer hasta el Alzheimer.

Luego, el año pasado, una bomba: funcionarios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) informaron desde Salinas que la ciudad también tiene una de las concentraciones más altas de óxido de etileno, un gas cancerígeno, en una jurisdicción estadounidense.

“Estamos en muchas luchas”, dijo José Santiago, un jubilado de 74 años.

Envalentonados por la atención que el gobierno federal ha puesto en Salinas, Santiago y otros están exigiendo una gran limpieza y sanciones para quienes contaminen la región.

“Hasta que yo muera, voy a seguir luchando”, dijo Elsa Modesto, una jubilada de 77 años que no ha faltado a una sola reunión de la EPA desde el anuncio del año pasado. “Quiero saber lo que hay en el ambiente”.

Con 4,2 millones de libras, Puerto Rico ocupa el puesto 22 entre 56 estados y territorios de Estados Unidos según el total de desechos administrados liberados por milla cuadrada. Seis de los 10 municipios principales en esa categoría se encuentran en la región sur de Puerto Rico, con Salinas en el sexto lugar, según la EPA.