La depresión tropical Roslyn deja dos muertos en México

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Al menos dos personas fallecidas, viviendas y comercios dañados, deslaves en carreteras, inundaciones y caída de árboles y postes dejaba este domingo en México la depresión tropical Roslyn, que al amanecer tocó tierra como huracán mayor en el estado de Nayarit (noroeste), en el Pacífico.

"Tenemos comprobado una persona que falleció en (el municipio) de Rosamorada", dijo Jorge Benito Rodríguez, secretario de Seguridad estatal, en declaraciones difundidas por la televisora pública.

La dirección de Protección Ciudadana y Bomberos confirmó de su lado que un hombre de 80 años perdió la vida al colapsarse una pesada estructura en su casa ubicada en la isla de Mexcaltitán.

Según el reporte de las 00H00 GMT del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Roslyn se degradó a depresión tropical al internarse en el norte de México.

El meteoro se encontraba a 95km de la ciudad norteña de Torreón, registraba vientos sostenidos de 55 km/h y se pronostica que sus remanentes se disiparán por la noche.

Roslyn alcanzó fuerza de huracán el viernes y de manera inesperada en unas horas llegó a la categoría 4 de la escala de Saffir-Simpson (de 5), el primero que llega a esa fuerza esta temporada en el Pacífico.

Tocó tierra a las 11H20 GMT con nivel 3 en las cercanías de Santa Cruz, en el estado de Nayarit (noroeste), localidad de unos 1.200 habitantes que se dedican fundamentalmente a la pesca y la agricultura.

Las autoridades de Protección Civil de los estados de Nayarit y Jalisco (oeste), los más afectados por el fenómeno, reportaron algunos daños materiales, inundaciones puntuales, caída de árboles y deslaves que han interrumpido el tráfico en algunas carreteras.

"Tenemos inundaciones pero no representan un riesgo como tal", dijo a la cadena Televisa Pedro Núñez, director de Protección Civil de Nayarit.

Recuento de daños

Puerto Vallarta, en Jalisco, de unos 220.000 habitantes y de las mayores localidades en la zona afectada por el huracán, empezó el recuento de los daños tras el paso de la lluvia y el viento.

"Fue un poco aterrador. El agua empezó entrar en nuestra casa, tuvimos que sacar a nuestros hijos y ponerlos en un lugar alto (...) estuvimos afuera bajo la lluvia como 3 horas, mi casa quedó destruida", dijo a la AFP Erik Newcomer, un estadounidense que hace tres meses se instaló en este balneario.

En este destino turístico abundan los visitantes y lo habitantes extranjeros, como Mitch Román, de California, quien llegó hace 17 años.

"Los vientos estuvieron fuertes, la lluvia no fue tan mala como se esperaba, pero hay muchos árboles caídos (...) nunca había visto esta área así", comentó el estadounidense.

En Sayulita, en Nayarit, algunos sectores resultaron afectados por la crecida de un arroyo, que dejó enterradas viviendas. En cuanto el clima lo permitió, los pobladores intentaban rescatar sus pertenencias del fango.

"Tenemos un negocio de artesanías mexicanas, hubo mercancía que se mojó, probablemente se dañó, pero hay personas que perdieron más", dijo Esperanza Mares, de 30 años, comerciante y agente inmobiliaria.

En un recorrido desde Puerto Vallarta hacia la zona de impacto en Nayarit, la AFP observó un deslave carretero que dejó prácticamente sepultado un trailer, provocando el cierre de la carretera.

En Bucerías, también en Nayarit, algunas calles se convirtieron en ríos con fuertes corrientes que bajan de un cerro cercano.

Más de mil personas en zona de riesgo dejaron sus viviendas para trasladarse a refugios o casas de familiares.

Asimismo, el fenómeno obligó a aplazar un partido semifinal del Abierto de Tenis de Guadalajara, la capital de Jalisco, afectada por precipitaciones el sábado.

Un huracán superior a la categoría 3 se considera un fenómeno "mayor" potencialmente catastrófico.

Hace justo dos décadas, Kenna impactó las costas de Jalisco como categoría 4 dejando cuatro muertos y pérdidas millonarias.

A finales de mayo, Agatha, el primer fenómeno de la temporada en el Pacífico, impactó en las costas del estado de Oaxaca (sur), donde las lluvias en localidades montañosas dejaron once fallecidos.

El 3 de octubre, Orlene tocó tierra en el estado de Sinaloa como categoría 1, dejando principalmente daños materiales.

El 8 de septiembre, Kay, también categoría 1, alcanzó el sur de la península de Baja California provocando afectaciones menores.

En octubre de 1997, Paulina arrasó como categoría 4 la costa sur del Pacífico mexicano dejando más de 200 muertos.