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Presidente rompe el diálogo con indígenas en Ecuador

El presidente ecuatoriano Guillermo Lasso rompió el martes el diálogo con la mayor organización indígena del país luego de un ataque de manifestantes que dejó un militar fallecido y 12 uniformados heridos cuando custodiaban un convoy con combustible en la Amazonia.

Mientras, la Asamblea Legislativa de la nación andina debate una propuesta de destitución del mandatario presentada por el partido Unión por la Esperanza (UNES) vinculado al expresidente Rafael Correa, quien gobernó entre el 2007 y 2017, aunque la iniciativa no parece tener los votos necesarios para prosperar.

Un día después de que la organización indígena aceptara dialogar y hacer contactos con delegados gubernamentales tras dos semanas de violentas protestas, Lasso anunció en cadena de radio y televisión que su gobierno no se puede sentar a conversar “con quienes pretenden secuestrar la paz de los ecuatorianos”, en alusión al ataque. Acusó al máximo dirigente indígena Leonidas Iza de defender sólo “su interés político y no de sus bases”.

“Mientras no existan las garantías necesarias no se puede continuar con el proceso de diálogo”, subrayó.

La organización indígena dijo que la decisión de Lasso muestra “su autoritarismo, falta de voluntad e incapacidad. Responsabilizamos a Guillermo Lasso de las consecuencias de su política belicista. Exigimos respeto para nuestro máximo líder. Lasso no rompe con Leonidas, rompe con el pueblo”.

La organización declaró hace más de dos semanas un paro nacional para exigir la reducción del precio de los combustibles, más presupuesto para la educación y la salud y la fijación de precios de productos agropecuarios. El gobirerno anunció recientemente una reducción en los precios de la gasolina, pero que no satisfizo a los indígenas.

El paro se ha caracterizado por violentas manifestaciones y cierres de vías, lo que ha provocado desabastecimiento de alimentos y combustible. En la ciudad de Cuenca, 310 kilómetros al sur de la capital, estaba por terminarse el oxígeno hospitalario, especialmente en el nosocomio regional Vicente Corral Moscoso, que atiende a pacientes de varias provincias del sur del país, según las autoridades.

Aseguraron que que la reserva de ese producto pasó de 1.000 kilogramos el lunes a 500 kilogramos en ese hospital. La dotación de oxígeno no llega debido a las protestas que mantienen literalmente sitiada a esa ciudad, donde también hay escasez de alimentos.

Por su parte, el jefe del comando conjunto, general Nelson Proaño, afirmó que el ataque se produjo cuando efectivos de las fuerzas armadas y la policía ejecutaban operaciones de abastecimiento de combustible.

“Grupos armados al margen de la ley bloquearon y atacaron al personal militar y policial, registrándose... siete heridos pertenecientes al ejército así como también cinco heridos de la policía y la destrucción e incineración de un vehículo”, afirmó.

El ataque se produjo en la provincia de Sucumbíos, en medio de la Amazonia. La semana pasada en una población cercana a Quito se produjo un ataque a un convoy con alimentos que dejó 17 militares heridos de gravedad, según el reporte oficial.