EE.UU.

Ghislaine Maxwell se sienta en el banquillo dos años después de la muerte de Epstein

Es poco probable que Maxwell, que se ha declarado no culpable, testifique en el juicio que se prevé dure hasta mediados de enero

En esta foto de archivo tomada el 2 de julio de 2020, la fiscal federal interina para el distrito sur de Nueva York, Audrey Strauss, anuncia cargos contra Ghislaine Maxwell durante una conferencia de prensa en la ciudad de Nueva York. Las declaraciones de apertura del 29 de noviembre de 2021 están programadas para iniciar el muy esperado juicio por delitos sexuales de Ghislaine Maxwell, la socialité británica encargada de reclutar y preparar a niñas menores de edad para el fallecido financiero Jeffrey Epstein. La hija de 59 años del difunto barón de los periódicos Robert Maxwell enfrenta una sentencia de cadena perpetua efectiva si es declarada culpable en Nueva York de tráfico sexual de menores para Epstein, su ex amante que se suicidó en prisión hace más de dos años. Johannes EISELE / AFP

Más de dos años después de la muerte de Jeffrey Epstein, el juicio a Ghislaine Maxwell, acusada de reclutar a menores de edad para satisfacción sexual del difunto financiero, se inició este lunes en la corte Thurgood Marshall de Manhattan en presencia de la acusada, en medio de una gran expectación.

La hija de 59 años de Robert Maxwell, un antiguo magnate de la prensa británica, se enfrenta a 80 años de cárcel si el jurado la encuentra culpable de los seis cargos que se le imputan, entre ellos, el de tráfico sexual de menores.

Vestida con un suéter beige, pantalones negros y mascarilla blanca, Maxwell parecía nerviosa, quitándose y poniéndose constantemente sus lentes, tocándose la frente y compartiendo notas con sus abogados, constató una periodista de la AFP.

Su hermana Isabel también estaba presente en el juicio.

"Mis clientes esperan que la condenen por todos los cargos, y que pase el resto de su vida en la cárcel", dijo la abogada Lisa Bloom, que representa a una supuesta víctima de Maxwell, a su llegada al tribunal.

"Para mi clienta que conocía a Ghislaine Maxwell, no habría habido Jeffrey Epstein sin Ghislaine Maxwell (...) Para ella, Ghislaine Maxwell era una traficante que llevaba la droga a Epstein, y su droga era las jovencitas", agregó.

Sarah Ransome, una de las supuestas víctimas de Epstein y Maxwell, fue una de las primeras en llegar a la Corte, constató la AFP.

Maxwell fue amante y amiga íntima de Epstein, quien se suicidó en la cárcel en agosto de 2019.

Amigos importantes

Fue detenida en julio de 2020 luego de la muerte de Epstein, gestor multimillonario y amigo de celebridades como los expresidentes de Estados Unidos Donald Trump y Bill Clinton, o el príncipe británico Andrés. Este último también está salpicado por el escándalo de abusos a menores.

Desde entonces, la "socialite" está detenida en la cárcel Metropolitana de Brooklyn, donde repetidamente se ha quejado de las condiciones insalubres e inhumanas en las que vive.

De nacionalidad franco-británica-estadounidense, la justicia le ha negado la libertad bajo fianza en seis ocasiones por el alto riesgo de fuga.

Las denunciantes, cuyos nombres se mantienen en el anonimato, acusan a Maxwell de delitos que ocurrieron entre 1994 y 2004. Dos tenían 14 y 15 años en la época en que aseguran que fueron abusadas.

La acusación señala que Maxwell se ganaba la confianza de las jóvenes llevándolas de compras o al teatro y las persuadía para que dieran masajes a Epstein desnudas antes de mantener relaciones sexuales con él a cambio de dinero.

La fiscalía asegura que Maxwell participó a veces en los supuestos abusos tanto en su casa de Londres como en las viviendas que tenía Epstein en Manhattan, Palm Beach y Nuevo México.

Es poco probable que Maxwell, que se ha declarado no culpable, testifique en el juicio que se prevé dure hasta mediados de enero.

Aunque el juicio está abierto a la prensa, en la sala del tribunal están prohibidas las cámaras, grabadoras y teléfonos.

Perjurio

Hacia finales de 2022 volverá a ser juzgada por las acusaciones de doble perjurio, relacionadas con un testimonio que dio en 2016 en un caso por difamación que inició contra ella Virginia Giuffre, supuesta víctima y una de las principales detractoras de Epstein.

Giuffre alega que Epstein la solía prestar para mantener relaciones sexuales con poderosos amigos, como el príncipe Andrés, a quien ha denunciado en un tribunal de Nueva York por mantener relaciones sexuales con ella hace más de 20 años, cuando ella tenía 17.

Maxwell presentó al príncipe a Epstein.

Giuffre, que ahora tiene 38 años, no forma parte de la actual acusación contra Maxwell.

Distorsión de la memoria

Se espera que las cuatro demandantes, que se presentarán en el juicio como víctimas menores 1, 2, 3 y 4, acusen a Maxwell de operar una red de captación de jovencitas que eran llevadas a otros estados para proporcionar servicios sexuales a Epstein por los que recibían dinero.

Este juicio sigue a otros muy mediatizados, como el del productor de cine Harvey Weinstein y el cantante R. Kelly con el telón de fondo del movimiento #Metoo.

La defensa argumenta que Maxwell está siendo juzgada solo porque Epstein escapó de la justicia y anunció que atacará la credibilidad y la fiabilidad de la memoria, que con el tiempo se distorsiona.

"El ambiente es propicio para casos como éste", dijo a la AFP la exfiscal Julie Rendelman. Pero, agregó, "siempre es difícil cuando se trata de acusaciones que ocurrieron hace tantos años".

Epstein fue declarado culpable en Florida en 2008 por pagar a jóvenes por masajes, pero pasó solo 13 meses en la cárcel tras un acuerdo secreto con el entonces fiscal del estado.

El multimillonario murió a los 66 años en una cárcel de Manhattan mientras esperaba juicio por las alegaciones de tráfico sexual de menores, en lo que las autoridades de Nueva York consideraron un suicidio.