EE.UU.

Amnistía Internacional pide 2,000 millones de vacunas del covid para países desfavorecidos

Los fabricantes de vacunas contra el covid-19 están anteponiendo los beneficios a las vidas, denunció el miércoles la oenegé Amnistía Internacional, pidiendo que se entreguen 2.000 millones de dosis para los países desfavorecidos antes de final de año.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, debe lanzar una iniciativa en la Asamblea General de la ONU para haber vacunado completamente al 70% de la población mundial dentro de un año.

"Necesitamos que líderes como el presidente Biden pongan sobre la mesa miles de millones de dosis y cumplan con lo prometido, de lo contrario esto no será más que otro gesto vacío y se seguirán perdiendo vidas", afirmó la directora de Amnistía, Agnes Callamard.

La oenegé afirma que los laboratorios AstraZeneca, BioNTech, Johnson & Johnson, Moderna, Novavax y Pfizer se negaron a compartir su tecnología para permitir que más personas en el mundo se vacunen contra el coronavirus.

La mayoría de habitantes de los países desarrollados ya han sido vacunados, pero algunas partes de América Latina, África y Asia se han sumido en nuevas crisis con "decenas de miles de muertes evitables cada semana", denunció.

De los 5,760 millones de dosis administradas en todo el mundo, sólo el 0,3% fue a parar a los países de bajos ingresos, mientras que más del 79% llegó a países de ingresos medios y altos.

En cartas enviadas a la oenegé, todos los laboratorios afirmaron su compromiso con los derechos humanos, pero el informe asegura que sus acciones no lo respetan.

El informe reconoce que AstraZeneca y Johnson & Johnson venden sus vacunas a precio de coste.

Pero señala que los seis grupos se opusieron a una iniciativa de India y Sudáfrica en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para renunciar a los derechos de propiedad intelectual de las vacunas, pese a haber recibido importantes ayudas gubernamentales.

Amnistía lanzó una nueva campaña que, según afirma, está respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos "para hacer que los Estados y las grandes farmacéuticas rindan cuentas".

A 100 días para que finalice el año, el objetivo de la OMS de vacunar al 40% de la población de los países de renta baja y media-baja está en peligro, alertó.

Y exigió a los países más ricos que redistribuyan "los cientos de millones de dosis sobrantes que actualmente no se utilizan" y a los fabricantes que garanticen la mitad de las vacunas para los países más desfavorecidos.

"Pedimos a los Estados y a las empresas farmacéuticas que cambien drásticamente de rumbo y hagan todo lo necesario para suministrar 2,000 millones de vacunas a los países de renta baja y media-baja a partir de ahora", lanzó Callamard.