EE.UU.

Trabajadores tiran la toalla

Foto AFP.

Antes de la pandemia por coronavirus, Antonio Fernandez, de 64 años, había imaginado permanecer en su trabajo en la empresa Chevron, en Houston, durante quizás otros cinco años.

"Creo que tenía cinco años por lo menos más de trabajo", dijo Fernandez sobre su empleo con el gigante petrolero. "No tenía muchas ganas de jubilarme".

Pero, al igual que con tantas otras cosas, la pandemia está replanteando las reglas sobre cuándo jubilarse en Estados Unidos.

Jubilarse siendo mucho mayor había sido una clara tendencia en la era prepandémica de la economía más grande del mundo, a veces por preferencia pero a menudo por necesidad.

Algunos optaban por permanecer empleados hasta los 70 años para mantener los beneficios en un país donde los costos de la atención médica son notoriamente altos. En otros casos, los adultos mayores se vieron obligados a seguir trabajando después de que la crisis financiera de 2008 hiciera trizas sus ahorros jubilatorios.

Pero desde la primavera de 2020, millones de personas mayores de 65 años han abandonado la fuerza laboral, a menudo antes de lo esperado.

Solo en junio, se jubilaron 1,7 millones más de los esperado, dijo Teresa Ghilarducci, investigadora sobre trabajo y jubilación en la New School For Social Research de Nueva York.

Después de ser despedido el otoño pasado, Fernandez buscó otros empleos pero no tuvo éxito.

"Tengo sentimientos encontrados", le contó a la AFP. Añadió que la empresa mantuvo principalmente al personal que ganaba los salarios más bajos, lo que es un cambio de criterio respecto a otos recortes del pasado.

"Al final, aunque no se siente justo, no es tan malo para aquellos que, como yo, tenemos suficientes años de trabajo y estamos relativamente cerca de la jubilación y podemos recibir una pensión de pago único impulsada por las bajas tasas de interés".

- No está lista para irse -

Dejar de trabajar prematuramente también fue difícil para Brenda Bates, de 62 años.

Después de 43 años de carrera en un centro de enfermería en Florida, su trabajo se volvió mucho más agotador durante la pandemia cuando se le pidió que usara mascarilla y gafas de protección.

Bates sufrió un ataque isquémico transitorio, una especie de accidente cerebrovascular con efectos a largo plazo. Después de tener dificultades para respirar mientras nadaba, Bates discutió las opciones con su esposo.

"Tomamos la decisión de hacerlo por mi salud", dijo Bates.

"Antes de la pandemia, pensé que trabajaría al menos hasta los 65 años para obtener el Medicare", el programa público de salud para personas mayores, le contó a la AFP. "Amo mi trabajo, así que esperaba quedarme todo el tiempo que quisiera".

Pero Bates está lejos de ser la única que dejó el trabajo antes de lo esperado.

Ya sea por temor a un lugar de trabajo inseguro o por la pérdida de puestos de empleo en medio de la agitación económica, "millones de trabajadores mayores simplemente se están jubilando y, a menudo, antes de que estén listos", dijo Ghilarducci.

"Da miedo", dijo Bates, quien ahora trabaja como contratista independiente para una empresa encargada de emplear a personas mayores.

"Estás renunciando a un muy buen salario y a todos tus beneficios. Un día no te queda nada".

Si bien la mayoría de retiros involucran a trabajadores mayores de 65 años, más trabajadores de 55 años o más, sin título universitario, también están dejando sus trabajos, dijo Ghilarducci.

Las jubilaciones de los trabajadores negros sin diploma universitario aumentaron en un 9,2%, mientras los trabajadores blancos con el mismo perfil educativo aumentaron un 7,5%.

Uno de los riesgos de las jubilaciones anticipadas es que aumentan la pobreza entre la población de la tercera edad.

Al mismo tiempo, algunos trabajadores mayores se encuentran en un momento relativamente bueno para jubilarse, al menos en comparación con crisis anteriores.

"Durante la crisis financiera mundial, obviamente hubo una gran cantidad de personas que habían perdido todos sus ahorros jubilatorios, y 10 años después todavía no podían retirarse", advirtió Jacob Kirkegaard, miembro del Instituto Peterson de Economía Internacional.

"En este momento la situación es exactamente opuesta", dijo Kirkegaard, señalando que el mercado de valores ha subido durante la pandemia junto con los precios de la vivienda, que se hundieron después de la caída del mercado de 2008.

Pero el éxodo de trabajadores puede ser problemático para la recuperación económica en algunos casos porque algunos de los que se han ido son "personas muy experimentadas y altamente capacitadas", dijo Kirkegaard. "Y ya no están disponibles".