Las Mundiales

Celulares a salvo cuando los termómetros suben

El calor, los rayos solares, las partículas, las cremas corporales, los líquidos, son enemigos de los celulares.

El calor,el sol y la arena, son algunos de los enemigos del móvil en verano (Foto CertiDeal)

El calor, el sol, la arena, la naturaleza, el agua, las bebidas refrescantes y los protectores solares, pueden ser aliados de nuestro disfrute y bienestar en las épocas calurosas del año, pero también convertirse en los principales enemigos de nuestro ‘smartphone’ si no tomamos algunas precauciones.

Durante las temporadas calurosas, cuando se modifican las condiciones climáticas y ambientales, nuestras actividades y costumbres diarias y los entornos en que nos movemos, nuestros dispositivos móviles se ven expuestos a múltiples agentes que pueden causarle roturas y desperfectos, según CertiDeal, una plataforma especializada en dispositivos reacondicionados.

Para mantener a raya los factores que hacen peligrar su integridad, Marta Cejudo, encargada del mercado español de CertiDeal (www.certideal.es) comparte con Efe una serie de recomendaciones para cuidar nuestros dispositivos y “poder terminar el verano con el mismo celular con el que lo comenzamos”:

DECÁLOGO PARA SALVAR CELULARES ‘ARDIENTES’.

1.- ¡Cuidado con el sol!.

“El sol y las altas temperaturas afectan directamente a nuestros dispositivos, por ejemplo a sus baterías de litio, por lo que es recomendable alejarlos de los rayos solares directos, manteniéndolos bajo una sombrilla o en un sitio a la sombra.

Igualmente, hay que evitar dejarlos dentro del coche, puesto que la temperatura interior de los vehículos aumenta de manera considerable durante el día”, advierte Cejudo.

2.- Refrescar el dispositivo (sin enfriarlo).

Los manuales de instrucciones que se pueden descargar desde Internet suelen incluir indicaciones sobre la temperatura que puede soportar el teléfono, de acuerdo a esta experta.

“Si se supera la temperatura máxima recomendada es conveniente sacar el móvil de la funda, apagarlo y dejarlo en un lugar fresco, o que le llegue el aire de un ventilador, pero sin intentar enfriarlo de manera rápida o forzada, para evitar que se produzca una condensación interna de humedad que puede afectar a los componentes del dispositivo”, señala.

3.- Agua, enemigo implacable.

Aunque cada vez más teléfonos son resistentes al agua, según una encuesta de CertiDeal, a un 16% de los usuarios se les ha estropeado alguna vez el móvil por haberse caído en el agua, ya sea en la piscina, río o mar.

“Por eso es necesario informarse sobre el grado de protección IP de nuestro modelo, que indicará su resistencia al agua . Por ejemplo los dispositivos con IPX7 resisten permanecer sumergidos un total de 30 minutos a un metro de profundidad”, indican desde la compañía.

4.- Primeros auxilios para un móvil ‘ahogado’.

“Si el móvil se ha expuesto al agua o sumergido no hay que encenderlo bajo ningún concepto, sino secarlo, incluyendo todas sus piezas extraíbles y utilizando una servilleta o pañuelo de papel, pero nunca un secador, ya que podría dañarlo”, afirma la experta.

“El ‘truco del arroz’, es decir colocar el celular, la batería y las tarjetas de memoria en un recipiente cubriéndolos y rodeándolos con arroz crudo durante 24 horas puede ayudar a eliminar la humedad al absorberla, pero quizá no sea suficiente y haya que recurrir a un técnico para su reparación”, explica Cejudo.

5.- Enfundar el teléfono y proteger su pantalla.

Según un estudio de CertiDeal, un 33% de los usuarios encuestados ha tenido que reemplazar su celular por otro debido a una rotura. Por ese motivo es importante elegir una funda gruesa, que ofrezca una buena protección, para mantener el dispositivo a salvo de las roturas y los arañazos.

“También conviene colocar sobre la pantalla una película protectora transparente, para evitar los arañazos producidos por los granos de arena o a las roturas debidas a golpes”, asegura Cejudo.

6.- Atención a bronceadores y protectores solares.

“Es importante lavarse y/o secarse las manos antes de tocar el móvil, y en caso de que no disponer los medios para hacerlo, se puede recurrir a una toalla. No que hay que dar nunca por hecho que se tienen las manos limpias, ya que los aceites y cremas se quedan impregnados en la piel”, según Cejudo.

7.- Comidas y bebidas: un riesgo añadido.

“Los líquidos, incluidos los alimenticios, como refrescos y cervezas, ayudan a la oxidación de componentes, por eso es importante que no penetren dentro del teléfono. Por ejemplo, el azúcar de las bebidas se queda pegado en las pistas eléctricas de los dispositivos, provocando que su unan una con otras, dejando el móvil inservible”, apunta la especialista.

“Si lo que se ha desprendido encima del móvil es comida sólida puede que no tenga consecuencias y sea suficiente con limpiarlo, pero si le cae encima una bebida, hay que secarlo con rapidez con un elemento absorbente”, añade.

8.- Controlar el calentamiento de la batería.

“Cuando un teléfono se caliente, su calor interior suele provenir, sobre todo, de la batería. La temperatura óptima a la que debe estar un móvil es entre 15 y 20 grados centígrados, pero si queda expuesto al sol puede alcanzar los 35 o 40 grados, con lo que se calentará y su batería se agotará más rápido”, según Cejudo.

“Además, cuando estamos fuera de casa y no tenemos conexión wifi, el sistema del ‘smartphone’ está todo el tiempo buscando una señal, lo que favorece el desgaste de la batería. Lo mismo ocurre con el `bluetooth´”, explica.

“Por otra parte, cuando utilizamos el teléfono como GPS a bordo del coche, el impacto directo del sol también hace que se sobrecaliente, aunque esto puede compensarse con el aire acondicionado del vehículo”, reflexiona.

Para esta experta, lo mejor sería dejar el dispositivo en el hotel, apartamento o casa el máximo tiempo posible, para desconectar nosotr@s mism@s (no estar pendientes del dispositivo a cada instante) y no exponerlo al calor, “y si lo dejamos dentro el coche mientras hacemos turismo es preferible dejarlo apagado”, matiza.

9.- Precauciones en la Naturaleza.

Durante las actividades al aire libre llevar el celular encima puede ayudarnos a salir de situaciones indeseadas, por ejemplo llamando a un servicio de emergencias en caso de un accidente.

“Pero, por otra parte, cuando se camina en entornos naturales se aconseja ir con las manos vacías, y más si aún si estamos en la montaña, para poder reducir el impacto o buscar un asidero en caso de tropiezo o pérdida del equilibrio. Por ello, es aconsejable llevar el celular guardado en una mochila, dejando así las manos libres y poniendo el dispositivo a resguardo de una posible rotura, a causa de un golpe o caída”, indica Cejudo.

10.- Recargar el dispositivo en un lugar fresco.

“Tenga en cuenta que, al cargar el teléfono, el cargador también se calienta, por lo que es preferible hacerlo lejos de cualquier fuente de calor”, concluye la experta.