Noruega endurece normas de entrada para limitar propagación de la cepa británica del coronavirus

Jonathan NACKSTRAND / AFP

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El Gobierno de Noruega ha endurecido este miércoles las normas de entrada al territorio con el objetivo de limitar la propagación de la mutación del SARS-CoV-2 hallada en Reino Unido, que aparentemente se transmite con más facilidad.

"En la práctica, la frontera noruega estará cerrada para todo aquel que no resida en Noruega", ha resumido la primera ministra, Erna Solberg, en rueda de prensa, donde ha precisado que las nuevas restricciones entrarán en vigor este viernes y se mantendrán, al menos, dos semanas. "Es absolutamente necesario endurecer las medidas y las restricciones", ha justificado.

Las excepciones a las nuevas restricciones incluyen a personas que proporcionan bienes esenciales y los servicios y empleados del sector sanitario.

El Gobierno noruego, que ha detallado que las nuevas restricciones se han implantado siguiendo el consejo del Directorio noruego de Salud y del Instituto Nacional de Salud Pública, ya requería una prueba diagnóstica de la COVID-19 negativa para entrar al país, justificar el propósito del viaje y autoaislarse a la llegada durante diez días.

Asimismo, durante el fin de semana, las autoridades noruegas ordenaron el cierre temporal de la mayoría de los lugares de compras en la región de Oslo, que incluye la capital, para frenar la expansión de la mutación británica.

Este cierre temporal también afecta a gimnasios, piscinas y centros deportivos. Las excepciones a la norma se orientan hacia las tiendas de alimentos, farmacias y gasolineras. Asimismo, se ha pedido a las personas que trabajen de forma telemática siempre que sea posible, que eviten los viajes no esenciales y que limiten sus contactos cuando se encuentren fuera de sus domicilios.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias noruegas han contabilizado más de 61.000 personas contagiadas de la COVID-19, incluidas más de 550 víctimas mortales debido a la enfermedad.