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Macron ofrece asilo a Navalni, en coma tras ser presuntamente envenenado con una toxina en Rusia

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha ofrecido asilo al opositor ruso Alexei Navalni, que está en coma después de que este jueves haya sido envenenado con una toxina,

Foto de archivo Listín Diario.

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Europa PressParís, Berlín, Moscú

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha ofrecido asilo al opositor ruso Alexei Navalni, que está en coma después de que este jueves haya sido envenenado con una toxina, según ha denunciado su entorno.

"Por supuesto, estamos dispuestos a dar toda la asistencia necesaria a Alexei Navalni y a su familia, en relación a su salud, asilo y protección", ha dicho Macron en una rueda de prensa junto a la canciller alemana, Angela Merkel, con quien se ha reunido este jueves en Fort de Bregancon, la residencia de vacaciones de los presidentes franceses.

Macron ha contado que ambos líderes han dedicado "bastante" tiempo a analizar lo ocurrido con Navalni y han coincidido en la necesidad de que haya "completa claridad" sobre lo sucedido.

"Lo que es muy, muy importante ahora es que se aclare urgentemente lo ocurrido (...) Es algo en lo que vamos a insistir", ha apostillado Merkel, subrayando que hasta ahora solo han escuchado hablar de "circunstancias desfavorables".

La canciller alemana ha deseado una rápida recuperado a Navalni y también ha ofrecido su país para darle la asistencia médica que necesite en estos momentos, si bien en su caso no ha mencionado un posible asilo.

La ONG alemana Cinema for Peace ha informado en este sentido de que ya ha iniciado las gestiones para conseguir un avión medicalizado para que Navalni pueda ser trasladado a Alemania "por razones humanitarias", según ha contado su presidente y productor de cine, Jaka Bizilj, al diario 'Bild'.

Así, ha explicado que se enviará un avión medicalizado a Rusia sobre las 22.00 horas con la intención de trasladar a Navalni a primera hora de la mañana si este se encuentra preparado para volar. A bordo del avión, que está previsto que se desplace a Berlín directamente, viajará también su mujer.

Ya en 2018, Bizilj ayudó a trasladar al disidente envenenado Pyotr Wersilow, del grupo Pussy Riot a Alemania. Posteriormente, Wersilow fue tratado por especialistas en la Charité de Berlín, uno de los hospitales universitarios más grandes de Europa.

La médico de Navalni, Anastasia Vasilieva, ha solicitado públicamente a las autoridades rusas que den los permisos necesarios para que pueda ser trasladado a "uno de los principales centros de desintoxicación de Europa".

Vasilieva ha explicado en Twitter que "ya se ha acordado con un centro europeo el examen y el tratamiento de Alexei, pero los médicos de Omsk no lo dejan ir ni le entregan ningún documento médico".

"El médico jefe del Hospital de Atención Médica de Emergencia Número 1 se niega a proporcionarnos a su esposa, a mí y a Ivan Zhdanov (su abogado) un certificado de egreso o una epicrisis", ha denunciado.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, había dicho horas antes que el Ministerio de Sanidad ruso estaba dispuesto a autorizar el traslado si recibía una petición en ese sentido. "Le deseamos una pronta recuperación, como a cualquier otro ciudadano del país", ha aseverado.

LA CARA MÁS VISIBLE DE LA OPOSICIÓN RUSA

Navalni se ha convertido en los últimos años en la cara más visible de la oposición al presidente ruso, Vladimir Putin, encabezando numerosas protestas en su contra y siendo detenido en repetidas ocasiones por las autoridades rusas.

Su caso recuerda al de otros opositores y disidentes rusos envenenados en los últimos años. En 2006, el antiguo agente del servicio secreto Alexander Litvinenko falleció tras haber tomado un té que contenía polonio-210, una toxina radiactiva, durante una reunión en Londres.

También en suelo británico, el antiguo espía convertido en agente doble Sergei Skripal y su hija fueron hallados inconscientes en marzo de 2018 frente a su residencia en Salisbury después de haber sido envenenados con un agente nervioso, si bien ambos consiguieron sobrevivir. Londres responsabilizó a las autoridades rusas de este suceso.