América

Brasil supera los 84,000 muertos y 2,28 millones de infectados por COVID-19

Los contagios se han acelerado a lo largo de la semana en el país suramericano, el segundo más castigado por la crisis sanitaria en el mundo.

Brasil confirmó 1,311 nuevos decesos por el coronavirus SARS-CoV-2 en las últimas 24 horas, por lo que el total de fallecidos llegó a 84,082, mientras que los infectados ascienden a 2,287,475 tras la notificación de 59,961 nuevos contagios en el mismo periodo, informó este jueves el Ministerio de Salud.

Se trata del segundo mayor número de casos diarios ya registrado en una sola jornada desde el inicio de la pandemia, ya que el país tuvo récord de contagios (67,860) la víspera.

Los contagios se han acelerado a lo largo de la semana en el país suramericano, el segundo más castigado por la crisis sanitaria en el mundo, por detrás de Estados Unidos, pero eso no ha impedido que diera seguimiento a su acelerado proceso de reapertura.

Sin embargo, las autoridades han mostrado creciente preocupación ante la intensificación del invierno austral, sobre todo en el sur, la región más fría del país y que ha visto los casos y muertos aumentar en las últimas semanas.

El ministro interino de Salud, Eduardo Pazuello y quien se encuentra en visita por los tres estados de la región sur, admitió este jueves que la tendencia de la curva de infecciones es "crecer", ya que el invierno supone "el momento más crítico para los síndromes respiratorios agudos graves", como la influeza y la propia COVID-19.

En su boletín diario, el Ministerio también informó que un total de 1,570,237 personas ya están recuperadas de la COVID-19 en Brasil, en tanto que otras 3,786 muertes sospechosas están bajo investigación por su relación con el virus.

Ya la tasa de mortandad se ubicó en 40 personas para cada 100,000 individuos.

Entre los infectados figura el propio presidente brasileño, el líder ultraderechista Jair Bolsonaro, quien fue diagnosticado con COVID-19 el pasado 7 de julio y volvió a testar positivo para el nuevo coronavirus en una prueba realizada esta semana.

Desde que tuvo la confirmación del diagnóstico, el mandatario ha despachado mediante videoconferencias desde su residencia oficial en Brasilia.

Bolsonaro, quien suele restar importancia a la gravedad de la pandemia, asegura que se mantiene aislado sin contacto con familiares y no ha brindado informaciones sobre cuándo volverá a ser examinado.