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Estudiantes extranjeros en EEUU enfrentan pérdida de visa

Algunos dijeron que regresarían a sus países o se trasladarían al vecino Canadá

Los extranjeros que estudian en Estados Unidos están preocupados por una nueva medida inmigratoria que podría costarles sus visas y dicen que se sienten atrapados entre quedar expuestos innecesariamente al contagio del coronavirus y poder finalizar sus estudios.

Los estudiantes de países tan diversos como Brasil, India, China y otros dijeron a The Associated Press que se están apresurando a hacer planes desde que las autoridades federales de inmigración notificaron a las universidades que los alumnos extranjeros deben abandonar el país o ir a otras universidades si las suyas operan totalmente en línea el próximo semestre.

La Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts iniciaron una demanda esta semana para impugnar la medida y California ha presentado un recurso contra la aplicación de la nueva directiva.

“Qué vergüenza que el gobierno de (el presidente Donald) Trump no sólo ponga el riesgo las oportunidades de educación de estudiantes que ganaron la posibilidad de ir a la universidad, sino también ahora su salud y bienestar”, dijo el jueves el secretario de Justicia de California, Xavier Becerra.

Algunos dijeron que regresarían a sus países o se trasladarían al vecino Canadá.

“Estoy generando investigaciones. Estoy trabajando en una economía grande”, dijo Batuhan Mekiker, un estudiante turco de posgrado que estudia ciencias informáticas en la Universidad Estatal de Montana en Bozeman y cursa el tercer año de un programa de cinco.

“Si voy a Turquía no tendré eso”, dijo. “Quiero estar en un lugar donde se aprecie mi talento”.

Mathias, un estudiante en Seattle que habló bajo la condición de que no se use su apellido por temor a perder su estatus inmigratorio, dijo que se dispone a vender su auto, interrumpir el alquiler de su vivienda y conseguir permiso para volar con su gato a París en las próximas dos semanas.

“Todos están muy preocupados”, dijo. “Toda nuestra vida está aquí”.

Muchas universidades estadounidenses dependen de los ingresos de más de 1 millón de estudiantes extranjeros, que en general pagan una matrícula más alta. Trump dice que deben regresar lo antes posible a las clases presenciales porque según él las universidades se mantienen cerradas para perjudicar la economía y hacerlo lucir mal.

El gobierno dio a conocer la medida el mismo día que Harvard anunció que todas las clases del próximo semestre se dictarán en línea. Harvard dijo que la directiva impedirá a muchos de sus 5.000 estudiantes extranjeros permanecer en el país.

La Universidad del Sur de California dijo en un mensaje a profesores y estudiantes que está “profundamente perturbada” y que la directiva “podría tener un impacto negativo para innumerables estudiantes internacionales”.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos dijo que la directiva podría causar un “daño significativo” a las universidades, los estudiantes, el empresariado y la economía.

El Departamento de Estado dijo en un comunicado de prensa que la medida “da mayor flexibilidad para que los estudiantes no inmigrantes continúen sus estudios en Estados Unidos y a la vez permite que se aplique el debido distanciamiento social en los campus abiertos y en funcionamiento”.

Al día siguiente de presentar su demanda, Harvard avisó a la corte que aparentemente las autoridades ya están aplicando la medida. Un abogado de Harvard exhortó al juez a suspender la medida porque un estudiante bielorruso de primer año no pudo abordar su vuelo en Minsk.

La estudiante de computación Vivian Degasperi, brasileña de 23 años, dijo que las nuevas normas le “dificultarán la vida” en el Erie Community College en Buffalo, Nueva York.

Degasperi dijo que casi todas las clases se realizarán de manera remota, según anunció la universidad, que está viendo cómo impedir que los estudiantes extranjeros pierdan su estatus.

Puesto que vive cerca de la frontera norte, Degasperi dijo que estaría dispuesta a mudarse a Canadá. “Mi familia está preocupada”, dijo. “Me llaman constantemente”.

Natalia Afonso, estudiante brasileña en el Brooklyn College, expresó la esperanza de que la institución aplique un modelo híbrido de clases presenciales y en línea, pero teme que el viaje en metro al campus acreciente la probabilidad de contagiarse del virus.

“No concibo regresar en este momento a Brasil”, dijo la estudiante de pedagogía de 27 años, que acaba de finalizar su primer semestre. “Es muy injusto”.