Elecciones generales en Bolivia podrían ser fijadas para el próximo 6 de septiembre

Las elecciones generales de Bolivia se pospusieron en un primer momento del 3 de mayo al 2 de agosto debido a la pandemia del coronavirus.

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez. / EP

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez. / EP

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, ha anunciado este domingo que promulgará una ley con la que fijar la fecha de elecciones generales para el próximo 6 de septiembre, después de varias semanas en las que había sido acusada de estar intentando prolongar su mandato utilizando como excusa la pandemia de la COVID-19.

El anuncio de Áñez ha tenido lugar horas después de que hubiera mantenido una reunión con el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, para analizar la viabilidad de llevar a cabo las elecciones en esa fecha.

Las elecciones generales de Bolivia se pospusieron en un primer momento del 3 de mayo al 2 de agosto debido a la pandemia del coronavirus. No obstante, el Parlamento aprobó un nuevo retraso, previsto en la Ley 1297 de Postergación de Elecciones Generales 2020, para que se celebrara el 6 de septiembre.

Áñez ha contado que ha mostrado a Romero una serie de informes que demuestran "el riesgo" que supone celebrar elecciones en medio de la crisis sanitaria que actualmente vive el país a causa de la COVID-19.

A su vez, la presidenta interina ha denunciado haber recibido presiones por parte de varias autoridades políticas, entre ellas la del candidato por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, "exigiendo elecciones en plena pandemia".

"Tengo un país sufriendo y muchos políticos y autoridades exigiendo elecciones lo antes posible", ha expresa Áñez, quien ha vuelto a negar que sus intenciones hayan sido nunca prolongarse en el poder más de lo debido.

"La única razón por la cual acepté hablar de postergación fue para evitar elecciones en plena cuarentena y así evitar riesgos para la salud de la gente ", ha insistido.

Así pues, Áñez ha señalado que su Gobierno desplegará todos los medios a su alcance para celebrar unos comicios con el menor riesgo posible para los ciudadanos de Bolivia, pero ha pedido al expresidente Evo Morales, al candidato por el Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, y a Mesa "su responsabilidad por haber exigido con tanta insistencia" celebrar elecciones "en plena pandemia".

"Yo sé que en estos momentos los hogares no están pensando en elecciones, ni en política, ni en campañas. Los hogares están preocupados por la salud y por la falta de ingresos y de empleo", ha asegurado Áñez para acto seguido pedir la unidad del pueblo boliviano para que "entre todos" se pueda "avanzar en la solución de esas tres necesidades".

Por su parte, el expresidente Morales denunció horas atrás que se estaba "planificando un nuevo golpe de Estado contra la Asamblea Legislativa" con la reunión entre Áñez y Romero.

Morales criticó que el "gobierno de facto" les acuse de terroristas cuando el MAS es un partido político de "cultura de paz y elecciones".

"El pueblo no caerá en el juego del gobierno de facto que lo provoca con acusaciones falsas de terroristas, de cometer 'atentados' pues busca convulsión, reprimir y postergar comicios", escribió en su cuenta de Twitter.

CRISIS POLÍTICA

Con estos comicios, Bolivia aspira a zanjar la crisis política en la que se encuentra inmersa por las "irregularidades" detectadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) en las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre.

Morales tuvo que dimitir y más de 30 personas murieron por enfrentamientos entre sus simpatizantes y detractores y con las fuerzas de seguridad. Actualmente, está refugiado en Argentina y, conforme a un acuerdo político alcanzado para calmar las calles, no podrá participar en las nuevas elecciones presidenciales.

Según las encuestas de intención de voto que se realizaron antes de que surgiera la crisis sanitaria, el candidato del MAS, el exministro de Economía Luis Arce partía con una amplia ventaja sobre el resto de competidores, incluida Áñez, cuya candidatura sería la tercera más votada.