EE.UU.

Dimite alta funcionaria de EEUU por la gestión de Trump en protestas raciales

Mary Elizabeth Taylor, una mujer negra de 30 años, había estado en el Gobierno de Trump desde el primer día y actualmente era la secretaria adjunta para Asuntos Legislativos del Departamento de Estado, después de haber trabajado primero en la Casa Blanca.

Sophie Pierre-Michel, una joven activista de la organización Strategy for Black Lives, habla a los participantes en la marcha de apoyo a la causa de mujeres de raza negra este viernes en Nueva York (EE. UU). Una multitudinaria marcha recorrió este viernes Nueva York, desde la Torre Trump hasta la residencia oficial del alcalde, para expresar apoyo a las mujeres negras y reivindicarlas al frente de la "revolución" que vive EE.UU. tras dos semanas de protestas antirracistas por la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco. EFE/Nora Quintanilla

Una alta funcionaria del Departamento de Estado de Estados Unidos presentó este jueves su dimisión por la gestión que el presidente, Donald Trump, ha hecho de las protestas raciales en el país, según informó el diario The Washington Post.

Mary Elizabeth Taylor, una mujer negra de 30 años, había estado en el Gobierno de Trump desde el primer día y actualmente era la secretaria adjunta para Asuntos Legislativos del Departamento de Estado, después de haber trabajado primero en la Casa Blanca.

"Los momentos de agitación pueden cambiarte, cambiar la trayectoria de tu vida y moldear tu carácter. Los comentarios y acciones del presidente en torno a la injusticia racial y los afroamericanos atentan contra mis valores y convicciones básicos", afirmó Taylor en su carta de dimisión, a la que accedió el Post.

"Debo seguir los dictados de mi conciencia y renunciar como secretaria adjunta de Estado para Asuntos Legislativos", indicó, un cargo desde el que hacía de nexo entre el Departamento de Estado y el Congreso.

Antes de entrar al Departamento de Estado, Taylor había trabajado como directora adjunta de nominaciones de la Casa Blanca, ayudando en el proceso de confirmación en el Senado de cerca de 400 nominados por Trump.

Entre ellos el juez del Tribunal Supremo Neil Gorsuch, la directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Gina Haspel, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, que la fichó para su departamento tras acceder al cargo.

Previo a su paso por el Gobierno, Taylor había trabajado para el senador Mitch McConnell, jefe de la mayoría republicana en el Senado, una experiencia que le permitió desempeñar sus cargos en la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Según el Post, la de Taylor es la primera dimisión de alto perfil en el Gobierno de Trump como consecuencia de las protestas raciales que estallaron en Estados Unidos tras el asesinato a manos de un policía blanco del ciudadano negro George Floyd en Mineápolis a finales de mayo.