Al menos 80 millones de bebés podrían contraer polio, sarampión o difteria por no ser vacunados

Unos 80 millones de niños menores de un año podrían contraer enfermedades como la difteria, el sarampión o la polio como consecuencia de no haber sido vacunados a tiempo debido a que las campañas de vacunación se están viendo perturbadas en todo el mundo por las medidas adoptadas frente a la COVID-19, han alertado este viernes el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y GAVI.

Según los datos recabados por estos tres organismos y el Instituto de Vacunas Sabin, en al menos 68 países los servicios de inmunización rutinarios se han visto sustancialmente alterados y eso podría afectar a unos 80 millones de menores de un año que viven en ellos.

En el 53 por ciento de los 129 países con datos disponibles ha habido perturbaciones de moderadas a graves en la inmunización o una suspensión total de los servicios de vacunación entre marzo y abril. La vacunación contra el sarampión y la polio han sido de las más afectadas. Así, la primera se ha suspendido en 27 países mientras que la vacunación contra la polio ha quedado interrumpida en 38.

Como recuerda el director general de la OMS, "la inmunización es una de las herramientas para la prevención de enfermedades más potentes y fundamentales en la historia de la sanidad pública". Por eso, advierte, "la interrupción de los programas de vacunación por la pandemia de la COVID-19 amenaza con deshacer décadas de progresos contra enfermedades prevenibles con vacunas como el sarampión".

Aprovechando la celebración el próximo 4 de junio de la Cumbre Mundial de Vacunas en Londre, Tedros ha pedido, "desde el fondo de su corazón", que los países donantes financien a la Alianza GAVI para que pueda "mantener y acelerar su trabajo vital en algunos de los países más vulnerables". "Estos países, especialmente estos niños, necesitan vacunas y necesita a GAVI", ha subrayado.

El presidente de esta alianza para las vacunas, Seth Berkley, ha subrayado que "en la actualidad hay más niños en más países protegidos contra más enfermedades prevenibles con vacunas que nunca". Pero, ha lamentado, "debido a la

COVID-19 este inmenso progreso está ahora amenazado" lo que podría provocar "el resurgir de enfermedades como el sarampión o la polio".

Según el presidente de GAVI, "no solo mantener los programas de inmunización prevendrá más brotes, sino que también garantizará que tengamos la infraestructura necesaria para llevar a cabo una eventual vacunación contra la COVID-19 a escala mundial".

Los motivos para la interrupción de la vacunación varían, desde padres reacios a salir de casa por las restricciones de movimiento o por temor a contraer la COVID-19, a la falta de disponibilidad de personal sanitario por las restricciones o porque han sido redigiridos para combatir la pandemia, entre otros.

PROBLEMAS EN EL TRANSPORTE DE VACUNAS

UNICEF también ha constatado retrasos en el transporte que están exacerbando la situación. Las medidas de confinamiento han demorado las entregas de vacunas junto con la reducción en el número de vuelos comerciales y la disponibilidad limitada de chárter. Por ello, la agencia de la ONU pide a los gobiernos, el sector privado, las aerolíneas y demás que liberen espacio de carga a un precio asequible para el transporte de las vacunas.

"No podemos permitir que nuestra lucha contra una enfermedad se haga a costa del progreso a largo plazo en nuestra lucha contra otras enfermedades", ha reivindicado la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.

"Tenemos vacunas efectivas contra el sarampión, la polio y el cólera. Aunque las circunstancias pueden exigirnos parar temporalmente algunos esfuerzos de inmunización, estos deben reanudarse lo antes posible, o nos arriesgamos a cambiar un brote mortal por otro", ha advertido.