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Procuraduría brasileña pide a la Corte Suprema investigar actos pro dictadura

El procurador general de Brasil, Augusto Aras, pidió este lunes a la Corte Suprema abrir una investigación por la posible violación de la Ley de Seguridad Nacional por parte de las manifestaciones del domingo que pedían una intervención militar y en las que participó el presidente, Jair Bolsonaro.

"El Estado brasileño admite una única ideología que es la del régimen de la democracia participativa. Cualquier atentado a la democracia afronta a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional", señaló Aras en la misiva enviada al Supremo Tribunal Federal (STF), máxima corte de Justicia del país.

Aras pidió al poder Judicial determinar si los ciudadanos y congresistas que convocaron las manifestaciones, en las que se pedía el cierre del Congreso, del Supremo y la intervención militar, cometieron algún tipo de delito y atentado contra la democracia.

Una de las caravanas del domingo terminó frente al Cuartel General del Ejército en Brasilia y a ella acudió Bolsonaro, quien ignorando las recomendaciones de aislamiento social en medio de la pandemia del coronavirus pronunció un discurso ante el grupo de manifestantes.

El líder ultraderechista, quien después de su discurso fue duramente criticado por la prensa y por sectores políticos -incluso próximos a la propia cúpula militar que respalda su Gobierno- salió este lunes en defensa de la democracia y se opuso a un eventual cierre de la Corte Suprema y del Congreso.

Los manifestantes que salieron a las calles de varias ciudades del país, en su gran mayoría simpatizantes de Bolsonaro, llegaron a invocar con gritos y carteles la vuelta del llamado Acto Institucional 5 (AI-5), una iniciativa adoptada en 1968 por la dictadura militar (1964-1985) que dio carta blanca a la represión.

Después del aluvión de críticas, Bolsonaro se manifestó este lunes ante partidarios y periodistas en el Palacio Presidencial de la Alvorada, la residencia oficial, y antepuso la "democracia y la libertad por encima de todo".

"Aquí no hay que cerrar nada, esto es democracia y respeto la Constitución brasileña y pido que no se hable de eso (un cierre de las instituciones) aquí en mi casa", declaró el Jefe de Estado quien añadió: "Las personas normalmente conspiran para llegar al poder. Yo ya estoy en el poder" y "yo soy, realmente, la Constitución".

El mandatario brasileño justificó su presencia en la protesta del domingo al hecho de que los manifestantes, en realidad, pedían el fin de la cuarentena, como promulga él mismo.

"No dije nada contra el Supremo y contra el Congreso, solo hablé de volver al trabajo y pueden escuchar mi discurso, cualquier cosa fuera de ese contexto es querer incendiar una nación", añadió el gobernante este lunes.

Sin el uso de mascarilla ni guantes y llegando a toser varias veces bien próximo de su comitiva, Bolsonaro volvió a atacar una vez más el confinamiento riguroso adoptado por varios estados para evitar el avance del COVID-19, que ya ha dejado 2.462 óbitos y 38.654 contagios en el país.