Las Mundiales

COVID-19

La tecnología más sofisticada, potente arma para combatir al COVID-19

Los sistemas de información geográfica ya han demostrado su eficacia en emergencias anteriores y son utilizados por los organismos internacionales, ejércitos, administraciones y ong para combatir la crisis generada por el nuevo coronavirus y saber dónde están las personas con más riesgo, gestionar los servicios sociales o decidir las rutas más óptimas.

Se trata de una sofisticada herramienta tecnológica (GIS, por sus siglas en ingles) que permite monitorizar , gestionar, planificar y analizar las acciones que se tienen que llevar a cabo y que combina la información geográfica con miles de datos y variables sociales y demográficos procedentes de fuentes oficiales, como los institutos nacionales de estadística.

Los sistemas de información geográfica están permitiendo ya "mapear" los casos confirmados y activos, los fallecidos y los recuperados; conocer cómo se propaga la infección; analizar las dificultades sociales (edad o enfermedades crónicas) para extremar la vigilancia sobre los grupos y las regiones con más riesgo; examinar con precisión los recursos materiales y humanos para responder de una forma más eficaz a la pandemia; o utilizar mapas interactivos que ayudan a comunicar y comprender rápidamente la situación.

La multinacional ESRI, especializada en este tipo de sistemas, ha cedido de forma gratuita su tecnología a organismos públicos y privados de numerosos países que los necesiten para mejorar la gestión de la crisis y ha puesto a sus empleados a disposición de las organizaciones y de las empresas que precisen asesoramiento para el manejo de esta herramienta, porque no tengan el conocimiento necesario para usarla o porque estén sobrepasados por la crisis.

La empresa, cuyos sistemas están siendo ya utilizados por numerosos equipos de emergencia del mundo, proporcionará además a quien lo necesite -de forma gratuita- capas de datos sociales y demográficos ya procesados, que incluyen más de 750 variables en el caso de España y hasta 1.200 a nivel mundial.

La directora general de la empresa en España, Ángeles Villaescusa, ha calificado de "excepcional" la situación actual y ha incidido en que es difícil establecer paralelismos, pero ha subrayado la utilidad y eficacia que los sistemas de información geográfica han demostrado en crisis anteriores, como los brotes de los virus del zika o del ébola.

En declaraciones a EFE tras poner sus herramientas a disposición de las autoridades en numerosos países, Villaescusa ha precisado que la Organización Mundial de la Salud está usando estas herramientas en sus cuadros de mando o que los servicios de Protección Civil de Italia la están empleando para monitorizar la evolución de la pandemia.

La responsable de la compañía ha recordado que en España muchas administraciones, comunidades autónomas, ayuntamientos, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil o la Policía Nacional utilizan esta tecnología en su día a día para coordinar a sus efectivos, geolocalizarles en tiempo real, conectarles con los centros de mando y agilizar los tiempos de respuesta.

Algunos ayuntamientos de varios lugares del mundo han pedido ya ayuda a esta empresa para saber dónde se encuentran las personas de mayor riesgo, para tomar medidas de prevención, o para conocer dónde están las personas dependientes y gestionar así los servicios sociales que prestan o establecer las rutas más óptimas para atenderlos.

En algunos casos, como Cruz Roja, están planteando soluciones basadas en la utilización de sistemas de información geográfica partiendo "de cero", y en algunas universidades equipos de voluntarios han desarrollado un visor, basado en esta tecnología, para descubrir qué barrios presentan más riesgo de propagación del virus.

Estas herramientas están siendo ya utilizadas por los ministerios de Sanidad del Reino Unido, Alemania o Israel, y el Centro Johns Hopkins de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de Estados Unidos ha lanzado una aplicación basada en esta tecnología para informar en tiempo real sobre la evolución de la pandemia.

La aplicación es similar a la que ha activado la OMS con el objetivo de recopilar toda la información de fuentes oficiales y solventes y presentarla a la sociedad de una forma intuitiva para evitar la propagación de bulos e información falsa.

La empresa ha lanzado además un programa de "geovoluntarios", al que se han adherido ya más de 300 personas, para que conozcan los problemas con que se están encontrando las organizaciones públicas y privadas en la gestión de esta crisis y traten de aportar soluciones basadas en la utilización de los sistemas de información geográfica, ha informado Ángeles Villaescusa.

"Ahora más que nunca es importante poder compartir información; queremos tender puentes para que, desde la tecnología, no perdamos el tiempo, el activo más valioso en una emergencia", ha manifestado a EFE, y ha corroborado: "si conocemos la razón por la que un fenómeno se produce donde lo hace, tendremos la clave para entenderlo mejor".

La responsable en España de la empresa ESRI ha destacado que, además de la importancia de todas las variables, médicas, epidemiológicas y científicas, es importante "saber qué está ocurriendo y dónde, con el mayor grado de detalle, para así poder planificar barreras de propagación".

Los sistemas de información geográfica ya han demostrado su eficacia en emergencias anteriores y son utilizados por los organismos internacionales, ejércitos, administraciones y ong para combatir la crisis generada por el nuevo coronavirus y saber dónde están las personas con más riesgo, gestionar los servicios sociales o decidir las rutas más óptimas.

Se trata de una sofisticada herramienta tecnológica (GIS, por sus siglas en ingles) que permite monitorizar , gestionar, planificar y analizar las acciones que se tienen que llevar a cabo y que combina la información geográfica con miles de datos y variables sociales y demográficos procedentes de fuentes oficiales, como los institutos nacionales de estadística.

Los sistemas de información geográfica están permitiendo ya "mapear" los casos confirmados y activos, los fallecidos y los recuperados; conocer cómo se propaga la infección; analizar las dificultades sociales (edad o enfermedades crónicas) para extremar la vigilancia sobre los grupos y las regiones con más riesgo; examinar con precisión los recursos materiales y humanos para responder de una forma más eficaz a la pandemia; o utilizar mapas interactivos que ayudan a comunicar y comprender rápidamente la situación.

La multinacional ESRI, especializada en este tipo de sistemas, ha cedido de forma gratuita su tecnología a organismos públicos y privados de numerosos países que los necesiten para mejorar la gestión de la crisis y ha puesto a sus empleados a disposición de las organizaciones y de las empresas que precisen asesoramiento para el manejo de esta herramienta, porque no tengan el conocimiento necesario para usarla o porque estén sobrepasados por la crisis.

La empresa, cuyos sistemas están siendo ya utilizados por numerosos equipos de emergencia del mundo, proporcionará además a quien lo necesite -de forma gratuita- capas de datos sociales y demográficos ya procesados, que incluyen más de 750 variables en el caso de España y hasta 1.200 a nivel mundial.

La directora general de la empresa en España, Ángeles Villaescusa, ha calificado de "excepcional" la situación actual y ha incidido en que es difícil establecer paralelismos, pero ha subrayado la utilidad y eficacia que los sistemas de información geográfica han demostrado en crisis anteriores, como los brotes de los virus del zika o del ébola.

En declaraciones a EFE tras poner sus herramientas a disposición de las autoridades en numerosos países, Villaescusa ha precisado que la Organización Mundial de la Salud está usando estas herramientas en sus cuadros de mando o que los servicios de Protección Civil de Italia la están empleando para monitorizar la evolución de la pandemia.

La responsable de la compañía ha recordado que en España muchas administraciones, comunidades autónomas, ayuntamientos, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil o la Policía Nacional utilizan esta tecnología en su día a día para coordinar a sus efectivos, geolocalizarles en tiempo real, conectarles con los centros de mando y agilizar los tiempos de respuesta.

Algunos ayuntamientos de varios lugares del mundo han pedido ya ayuda a esta empresa para saber dónde se encuentran las personas de mayor riesgo, para tomar medidas de prevención, o para conocer dónde están las personas dependientes y gestionar así los servicios sociales que prestan o establecer las rutas más óptimas para atenderlos.

En algunos casos, como Cruz Roja, están planteando soluciones basadas en la utilización de sistemas de información geográfica partiendo "de cero", y en algunas universidades equipos de voluntarios han desarrollado un visor, basado en esta tecnología, para descubrir qué barrios presentan más riesgo de propagación del virus.

Estas herramientas están siendo ya utilizadas por los ministerios de Sanidad del Reino Unido, Alemania o Israel, y el Centro Johns Hopkins de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de Estados Unidos ha lanzado una aplicación basada en esta tecnología para informar en tiempo real sobre la evolución de la pandemia.

La aplicación es similar a la que ha activado la OMS con el objetivo de recopilar toda la información de fuentes oficiales y solventes y presentarla a la sociedad de una forma intuitiva para evitar la propagación de bulos e información falsa.

La empresa ha lanzado además un programa de "geovoluntarios", al que se han adherido ya más de 300 personas, para que conozcan los problemas con que se están encontrando las organizaciones públicas y privadas en la gestión de esta crisis y traten de aportar soluciones basadas en la utilización de los sistemas de información geográfica, ha informado Ángeles Villaescusa.

"Ahora más que nunca es importante poder compartir información; queremos tender puentes para que, desde la tecnología, no perdamos el tiempo, el activo más valioso en una emergencia", ha manifestado a EFE, y ha corroborado: "si conocemos la razón por la que un fenómeno se produce donde lo hace, tendremos la clave para entenderlo mejor".

La responsable en España de la empresa ESRI ha destacado que, además de la importancia de todas las variables, médicas, epidemiológicas y científicas, es importante "saber qué está ocurriendo y dónde, con el mayor grado de detalle, para así poder planificar barreras de propagación".