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Imputan a dos guardias encargados de la celda de Jeffrey Epstein por falsificar datos

Foto de archivo de Jeffrey Epstein.

Los dos guardias encargados de vigilar la celda de la prisión de Nueva York donde estaba recluso Jeffrey Epstein, que se suicidó el pasado agosto con un juicio pendiente por abuso sexual de menores, han sido imputados este martes por falsificar datos para encubrir que no cumplieron su cometido.

En un comunicado conjunto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, el Departamento de Justicia de EE.UU. y el FBI revelaron la identidad de los dos funcionarios, Tova Noel y Michael Thomas, y anunciaron que se les acusa tanto de falsificar los registros del Centro de Corrección Metropolitano como de "defraudar" al país.

Los acusados, que de acuerdo a la nota se "entregaron" a la Justicia esta mañana, "incumplieron repetidamente sus revisiones" de los presos que tenían bajo guardia en la unidad especial que alojaba a Epstein la noche del 10 de agosto, y durante su turno estuvieron "en su mesa, navegando por internet o moviéndose por áreas comunes".

"Para ocultar que no habían cumplido con sus deberes, Noel y Thomas repetidamente firmaron certificados falsos que atestiguaban que habían realizado múltiples revisiones de presos" cuando realmente no lo habían hecho, y como consecuencia la prisión "creyó" que los reclusos estaban siendo vigilados con regularidad.

Ningún funcionario de prisiones hizo ninguna revisión o ronda en esa unidad entre las 10:30 de la noche del 9 de agosto y las 6:30 de la mañana del 10 de agosto, momento en que los acusados "descubrieron el cuerpo" de Epstein, "que se había suicidado esa noche mientras nadie lo vigilaba", relatan las autoridades.

Según la imputación, Noel, de 31 años de edad, llevaba empleado en esa prisión desde 2016, y Thomas, de 41 años, desde 2007.

Ambos solían tener asignados turnos en la unidad especial y se da a entender que conocían el procedimiento: realizar "revisiones institucionales" generales de las unidades y, además, en el caso de la unidad especial donde estaba Epstein, rondas cada 30 minutos para "asegurar que cada preso está vivo" en su celda.

Entre la tarde del 9 de agosto y la mañana del día siguiente debían haber completado cinco de esas revisiones institucionales.

Los acusados eran los únicos empleados en el turno de noche de la unidad ese día y, "aparte de otros dos funcionarios que visitaron brevemente el área común, confirmado por los vídeos de vigilancia, nadie más entró en la unidad, ni hizo revisiones o rondas durante la noche, ni entró en el área en la que se alojaba Epstein".

El 6 de julio Epstein ingresó en el correccional bajo cargos de tráfico sexual, por lo que fue asignado a la unidad especial de vigilancia "debido a factores de riesgo por suicidio y preocupaciones de seguridad", y tras un "intento de suicidio" el 23 de julio se le impuso vigilancia y observación psicológica.

Fue trasladado de nuevo a la unidad especial una semana después y la prisión "tomó medidas para evitar futuros intentos de suicidio", pasando por asignarle "la celda más cercana al escritorio del funcionario" y someterlo a las revisiones y rondas de 30 minutos previstas por la normativa.

Un gran jurado ha imputado a cada uno de los funcionarios con un delito de conspiración para "defraudar a Estados Unidos dañando, obstruyendo y rechazando las funciones legales" del correccional "y para hacer registros falsos", lo que está castigado con un máximo de cinco años de prisión.

Aparte, a Noel se le han imputado cinco delitos de falsificación de registros y a Thomas tres, cada uno de ellos penado con un máximo de cinco años de prisión.