Pakistán expresa "preocupación" por fallo judicial indio sobre lugar sagrado

El Gobierno de Pakistán expresó este sábado su "profunda preocupación" ante el fallo del Tribunal Supremo indio que permitió a los hindúes construir un templo en honor al dios Ram sobre los restos de una mezquita en Ayodhya (India), y cuyo terreno se disputaban hindúes y musulmanes. "Hemos recibido con una profunda preocupación la decisión de la Corte Suprema de la India con respecto a la histórica mezquita de Babri. La decisión, una vez más, no ha cumplido las demandas de la justicia", expresó en un comunicado el Ministerio de Exteriores paquistaní. Antes, el ministro, Shah Mahmood Qureshi, criticó que el veredicto se emitiese el mismo día en que se inauguraba el corredor de Katarpur, que permitirá el paso de peregrinos de la religión sij entre ambos países. "India, mientras intentaba desviar la atención del mundo (con el corredor de Kartarpur) eligió este día para anunciar el veredicto en el caso de Ayodhya", afirmó. "La India de Gandhi está enterrada y la India de Modi es lo que vemos hoy", agregó en referencia al Mahatma Gandhi, y su filosofía de entendimiento entre las distintas religiones y el actual primer ministro indio, Narendra Modi, del nacionalista hindú Barathiya Janata Party (BJP). La sentencia del alto tribunal indio resolvió una batalla legal de décadas de duración entre las comunidades hindú y musulmana de la pequeña ciudad de Ayodhya, donde pujaban por la propiedad de un terreno sagrado en el que los hindúes creen que nació el dios Ram y en el que hasta 1992 se levantaba una mezquita del siglo XVI. En ese año, la mezquita fue derribada por una turba de hinduístas radicales, suceso que desembocó en una oleada de disturbios en la que murieron unas 2.000 personas. Tras la emisión de la sentencia, la parte musulmana que afirmó sentirse insatisfecha anunció que estudiará si solicitar una revisión del dictamen, mientas que la parte hindú celebró un veredicto que calificó de "histórico". La India y Pakistán mantienen unas tensas relaciones que empeoraron en agosto pasado cuando Nueva Delhi suprimió el estatus especial de la región de Cachemira, de mayoría musulmana y por la que ambas potencias nucleares mantuvieron dos guerras desde la partición del subcontinente indio en 1947.