EXPRESIDENTE ECUADOR

Correa celebra la liberación de Lula y asegura que "los días de los traidores están contados"

El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, ha celebrado la liberación del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tras más de un año y medio encarcelado por dos condenas por corrupción y ha asegurado que "los días de los traidores están contados".

"Un abrazo, querido Lula. Eres ejemplo e inspiración para todos nosotros", ha expresado Correa en su cuenta de la red social Twitter. "¡Hasta la victoria siempre!", ha agregado.

En esta línea se ha expresado, asimismo, el expresidente de Uruguay, José Mujica, que ha asegurado que "es un día de fiesta para Brasil", ha recogido el canal de televisión Subrayado. Además, ha afirmado que "es muy posible" que visite a Lula.

Lula ha salido de prisión conforme a un reciente fallo del Tribunal Supremo (STF) que le permite esperar en libertad una sentencia firme de ambos procesos.

El STF decidió el jueves, por seis votos a favor y cinco en contra, revocar la ley que establece que los convictos comienzan a cumplir sus sentencias después de perder su primera apelación y, en cambio, que se les permita agotar el largo proceso de apelaciones antes de entrar en prisión.

Según el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), el fallo afecta a cerca de 4.800 presos, incluidos los principales condenados por la investigación de corrupción más grande de la historia brasileña, la conocida como operación 'Lava Jato'.

La excarcelación de Lula no significa que haya sido exonerado, sino que esperará en libertad a agotar las vías de recurso en las dos condenas que ha recibido hasta la fecha y que podrían aumentar, ya que tiene ha sido imputado en otros cinco casos derivados de 'Lava Jato' y tiene tres denuncias pendientes.

LA CONDENA CONTRA LULA

Lula fue condenado en julio de 2017 a nueve años y medio de cárcel por aceptar un tríplex de lujo como pago a los favores políticos que hizo a la constructora OAS. Posteriormente, la pena se cambio, primero a doce años y un mes y finalmente a ocho años y diez meses.

El pasado mes de febrero, el antiguo dirigente sindical recibió una segunda condena por corrupción. Esta vez, a doce años y once meses de cárcel por las reformas que las constructoras OAS y Odebrecht hicieron en una propiedad rural atribuida a Lula en Atibaia, Sao Paulo, también como pago a sus favores políticos.

Lula ha combatido por todos los medios ambos fallos. En el caso del tríplex de lujo, lo ha elevado a la máxima instancia judicial de Brasil reclamando la nulidad de todo el proceso por la supuesta parcialidad del juez a cargo del mismo, el ahora ministro de Justicia, Sergio Moro. El otro caso está en segunda instancia.

Desde el pasado mes de septiembre está en régimen semiabierto porque ha cumplido ya una sexta parte de la primera condena, pero se ha negado a disfrutarlo por considerar que es tan solo una limosna frente a lo que reclama, su libertad.

El ex inquilino del Palacio de Planalto se ha convertido en el preso de mayor rango de la 'Operación Lava Jato', en la que se investiga el cobro de sobornos a cambio de beneficios políticos. El escándalo de corrupción ha salpicado a todos los partidos, así como a empresarios.