Europa

RENUEVA PARLAMENTO

Cinco cosas que hay que saber sobre Austria

Desde su agitado nacimiento hasta su oposición a la energía nuclear, estos son cinco datos destacables de Austria, que renueva su parlamento el domingo en elecciones anticipadas.

- Una joven centenaria

La República austriaca nació en 1918 sobre las ruinas de la Primera Guerra Mundial y del imperio austrohúngaro.

"Lo que queda es Austria", resumió sin piedad el dirigente francés Georges Clémenceau cuando nació el pequeño Estado, privado de los antiguos territorios del imperio de los Habsburgo, que se extendía desde Checoslovaquia hasta Yugoslavia.

La Primera República sufrió violentos enfrentamientos entre la izquierda y la derecha que dieron lugar a partir de 1934 a dos dictaduras, el austrofascismo y el nazismo.

Esos años de división llevaron a los austriacos a preferir durante años las coaliciones centristas después de 1945, a costa de un reconocimiento tardío de la responsabilidad del país de nacimiento de Hitler en los crímenes del Tercer Reich.

- ¿Economía verde?

Austria es el líder europeo con más del 20% de sus tierras cultivadas en agricultura ecológica. Todas las cadenas de distribución tienen sus propias marcas de alimentos orgánicos para satisfacer a consumidores que se oponen en su mayoría a los productos transgénicos y defienden el bienestar animal.

El país se enorgullece de estar en la vanguardia del combate contra la energía nuclear, ya sea militar o civil. Renunció por referéndum a la explotación de la energía nuclear en 1978, y el 87% de la electricidad consumida es de origen renovable.

El país aspira a cubrir la mitad de sus necesidades energéticas con fuentes renovables en un plazo de 15 años. Actualmente ya cubre un poco más del tercio de su consumo con energías renovables.

- Nostalgia del pasado dorado

Viena sufre la nostalgia de su época dorada, la del pintor Gustav Klimt o el fundador del psicoanálisis Sigmund Freud, cuando a fines del siglo XIX era un faro intelectual en Europa.

Vieneses de nacimiento o de adopción como Gluck, Mozart, Haydn, Beethoven, Schubert, Brahms, Bruckner, Mahler, Schoenberg y Strauss convirtieron la capital en un templo mundial de la música.

Es uno de los principales argumentos turísticos para los millones de visitantes atraídos por el programa de la Ópera, la temporada de bailes y el lujo del Musikverein, donde se celebra el tradicional concierto de Año Nuevo.

Y un día apareció Conchita Wurst. La victoria en 2014 de un joven travesti barbudo y de pelo largo en el concurso de Eurovisión fue un soplo de aire fresco para el país y rejuveneció su imagen.

Aunque nada sustituye una Nochebuena tradicional en Oberndorf, el pueblo cerca de Salzburgo donde nació el éxito "Noche de paz, noche de amor", hace casi dos siglos.

- Caramelos PEZ y pistolas Glock

Austria, que cuenta con un importante sector turístico y una agricultura de alto valor añadido, tiene también un tejido industrial de punta y una situación geográfica que le permite ser una de las principales ganadoras de la ampliación de la Unión Europea hacia el este.

Algunas marcas austriacas conquistaron el mundo como las bebidas Red Bull y Pago, las motos KTM, los caramelos PEZ, las pistolas Glock, los cristales Swarovski y las máquinas de juego Novomatic. Las exportaciones son el principal motor de la economía, y representan más del 50% del PIB.

El país también tiene uno de los líderes mundiales en ingeniería (Andritz) y en aceros especiales (Voestalpine).

- Afición por el esquí

Durante años, los austriacos siguieron con fervor a su ocho veces ganador de la Copa del Mundo de esquí alpino, Marcel Hirscher, caso único en la historia y cuyas carreras baten récords de audiencia.

Cansado, el campeón anunció su retiró en septiembre, dejando huérfano a todo un país. Después de que las autoridades suprimieran el aprendizaje obligatorio del esquí a mediados de los años 90, la proporción de personas que esquían con regularidad pasó en 20 años del 60% al 40%.

Esta evolución tiene también razones sociológicas y demográficas. Una quinta parte de los 8,8 millones de habitantes del país vive en Viena, donde el 36% de la población es extranjera.

La capital situada a orillas del Danubio experimenta un rápido crecimiento de su población, un reto para esta metrópolis que encabeza a menudo las clasificaciones mundiales de ciudades con mayor calidad de vida.