MEDIO AMBIENTE

Nueva York pretende reducir un 30% las emisiones de efecto invernadero con nuevo plan

Foto de archivo / Listín

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El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció este lunes un nuevo paquete de medidas para lograr una reducción extra del 30 % de las emisiones de gases con efecto invernadero para el año 2030, y que se suma a otros proyectos medioambientales de la Gran Manzana anunciados recientemente.

La iniciativa, según explicó De Blasio, incluye inversiones y planes de acción por 14.000 millones de dólares, así como una batería de reformas legales, que se enmarcan en un amplio plan del alcalde, que ya ha lanzado varios proyectos dirigidos al mismo fin.

"Todos los días que esperamos son un día que nuestro planeta se acerca más al punto de no retorno", dijo De Blasio en la presentación del plan, antes de subrayar: "No hay tiempo que perder. Estamos tomando acciones ahora, antes de que sea muy tarde".

El proyecto ha sido presentado bajo el lema "Green New Deal" (El nuevo pacto verde), el sello común con el que el Partido Demócrata pretende desarrollar un sistema de bienestar basado en la sanidad pública, el combate contra el cambio climático como prioridad y un alza de la tasa impositiva marginal al 70 %, desde el actual 37%, a las rentas de más de 10 millones de dólares. Un proyecto encabezado por la congresista neoyorquina Alexandria Ocassio-Cortez.

En este sentido, De Blasio hizo hincapié en que el paquete de medidas también hará frente a la desigualdad de los ingresos y promoverá la generación de decenas de miles de empleos bien remunerados reconstruyendo edificios y expandiendo las energías renovables.

Según un comunicado de la Alcaldía, el 10 % de las reducciones se conseguirá obligando a los grandes edificios a introducir reformas para la mejora de la eficiencia energética y la reducción de las emisiones.

Asimismo, otro 6 % se espera reducir ampliando la energía de fuentes renovables, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles y la mejora de la eficiencia energética de todos los edificios.

Con estas nuevas iniciativas, el ayuntamiento calcula que las emisiones perjudiciales para el medio ambiente se verán reducida en un 40 % para 2030, con la meta puesta en el año 2050, para el que De Blasio prevé que la ciudad esté libre de emisiones contaminantes de carbono.

A principios de mes, la ciudad anunció la imposición de un peaje a partir de 2012 para los vehículos que accedan al centro urbano, con el fin de ingresar 1.000 millones de dólares anuales y reducir el uso del vehículo.

Asimismo, el pasado 18 de abril, Nueva York aprobó otro paquete de ambiciosas medidas para luchar contra el cambio climático, la principal de ellas, una reforma que obliga a ciertos edificios comerciales y residenciales en la ciudad a reducir sus emisiones de carbono.