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BREXIT

Theresa May gana tiempo pero el caos del Brexit persiste

Fotografía tomada y publicada por el Parlamento del Reino Unido el 11 de abril de 2019 que muestra a la primera ministra británica, Theresa May, hablando en la Cámara de los Comunes mientras actualiza a los parlamentarios sobre el Brexit. JESSICA TAYLOR / PARLAMENTO DEL REINO UNIDO / AFP.

Anna Cuenca/AFPLondres, Reino Unido

Theresa May llamó el jueves a los diputados británicos a cooperar para alcanzar un consenso que permita a Reino Unido abandonar la UE antes de las elecciones europeas de mayo, sin agotar la prórroga hasta el 31 de octubre obtenida la víspera en Bruselas.

"Ahora debemos proseguir con nuestros esfuerzos para lograr un consenso sobre el acuerdo" de Brexit, dijo la líder conservadora en la Cámara de los Comunes, en referencia a las negociaciones en curso entre el gobierno y la oposición de izquierdas para intentar desbloquear la situación.

"Así, podremos abandonar la Unión Europea con un acuerdo lo más rápidamente posible y evitar participar en las elecciones al Parlamento Europeo", previstas del 23 al 26 de mayo, agregó.

Hace casi tres años que un 52% de británicos votó a favor del Brexit en un referéndum. Pero ante el bloqueo en el Parlamento, que rechazó tres veces el Tratado de Retirada firmado por May con los 27 en noviembre, Reino Unido sigue buscando la puerta de salida.

Ya se acercó peligrosamente a la fecha límite dos veces y dos veces obtuvo un aplazamiento por parte de unos socios europeos, cada vez más impacientes y exasperados por el caos político que reina en Londres.

Al término de una maratoniana cumbre en Bruselas que terminó el jueves de madrugada, la UE le concedió esta vez una prórroga del 12 de abril hasta el 31 de octubre, más larga de lo deseado por la primera ministra que había pedido tiempo hasta finales de junio.

Su objetivo sigue siendo conseguir que su texto, 585 páginas que recogen los términos del divorcio entre Reino Unido y la UE, sea aprobado antes del 22 de mayo para evitar los comicios europeos.

Y aunque cada vez hay más escepticismo sobre sus posibilidades de éxito, sus 27 socios europeos le acordaron que su país pueda abandonar el bloque en cuento ratifique el acuerdo de Brexit sin tener que agotar la prórroga.

La pelota está en Londres

May, enfrentada al inquebrantable rechazo de los más duros euroescépticos dentro de su Partido Conservador, que ven en el Tratado de Retirada concesiones inaceptables a Bruselas, May tendió la mano hace una semana al opositor Partido Laborista en busca de un consenso.

Sin embargo, las conversaciones entre los dos equipos no han dado resultado hasta ahora y comienza a temerse que no lo den.

Los partidarios del Brexit se mostraron exasperados el jueves por esta nueva nueva prolongación de una salida inicialmente fijada para el 29 de marzo de 2019.

"Parece que no se va a acabar nunca", decía frustrado a la AFP Tom Dwyer, de 63 años, un obrero jubilado de Tilbury, unos 40 km al este de Londres, que votó por el Brexit hace tres años. Los políticos "son como pollos sin cabeza, no saben lo que hacen. Nunca he conocido a una primera ministra más incompetente", agregaba.

También los diputados más euroescépticos en el partido de May estaban furiosos y frustrados.

"Es muy difícil de ver ningún progreso en todo esto", dijo a la radio BBC el exministro del Brexit, David Davis, que dimitió en julio por su desacuerdo con la estrategia de la primera ministra.

"No preveo que las conversaciones con el Partido Laborista den resultado", afirmó. "La única forma en que puedo ver que esto ocurriera es si la primera ministra aceptase la adhesión a una unión aduanera" con la UE, la principal propuesta de los izquierdistas y a la que May parece no querer plegarse.

Los otros 27 países miembros del bloque estaban divididos entre quienes querían dar a Londres una larga prórroga de hasta un año, encabezados por la poderosa Alemania, y los que, liderados por Francia, preferían una corta extensión para evitar que un Reino Unido con un pie dentro y otro fuera obstaculice el funcionamiento del bloque.

Al término de ocho horas de acaloradas discusiones, alcanzaron un compromiso de seis meses, mostrando una capacidad para encontrarse a medio camino que ahora les gustaría ver imitada por conservadores y laboristas británicos.

"La pelota está en el tejado del Parlamento británico", resumió el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.