ALEMANIA

La Iglesia reconoce que destruyó archivos sobre abusos sexuales

Foto de Reinhard Marx

Foto de Reinhard Marx

La Iglesia católica alemana se disculpó oficialmente en septiembre pasado tras la publicación de un informe que revelaba agresiones sexuales a más de 3,600 menores, cometidas durante décadas por miembros del clero.

El mismo cardenal pidió "disculpas" públicas tras conocerse el documento que contabilizó al menos 3.677 víctimas entre 1946 y 2014, en su mayoría menores de 13 años, que sufrieron abusos perpetrados por unos 1,670 clérigos.

"La desconfianza institucional conduce a teorías conspirativas sobre una organización y la creación de mitos sobre ella. Se puede evitar si los hechos se exponen de forma transparente", instó el religioso a los 190 miembros de la cúpula de la Iglesia presentes en la reunión del Vaticano.

La dura intervención del cardenal, transmitida en streaming, estuvo dedicada sobre todo a la necesidad de transparencia para recuperar el prestigio de la Iglesia.

"Los procedimientos legales correctos sirven para establecer la verdad y constituyen la base de un castigo proporcional al delito", subrayó el religioso.

El influyente cardenal instó por último a la jerarquía eclesiástica a "dar un paso valiente" hacia "la trazabilidad y la transparencia" no sólo en los casos de abusos sexuales sino también en "el sector financiero", otro tema candente para la Iglesia acusada de oscuras finanzas y misteriosos despidos.

Los debates continuaron con dos intervenciones de mujeres, una religiosa, la superiora general de la Sociedad del Santo Niño Jesús, Verónica Openibo y una laica, la periodista mexicana Valentina Alazraki, quien cubre el Vaticano desde hace casi 40 años.

La periodista recordó que la Santa Sede ocultó por más de 60 años la pederastia del fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, uno de los escándalos más graves de la iglesia moderna.

La última jornada de labores se concluyó con el desgarrador relato de un joven violinista chileno que reside en Kuwait y quien tocó al final una pieza de Bach.

"Cuando se experimenta el abuso, se querría poner fin a todo. Pero no es posible. Se querría escapar, así sucede que uno deja de ser uno mismo. Se querría huir tratando de escapar de uno mismo. Así es que, con el tiempo, uno se queda completamente solo. Estás solo, porque te has retirado a otra parte y no puedes, o no quieres, volver a ti mismo", contó con la voz entrecortada ante una conmovida cúpula de la Iglesia católica.