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La jornada electoral en EEUU está abierta y los hispanos pueden ser decisivos

Los hispanos pueden ser decisivos en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos en función de su nivel de participación, aunque las previsiones son muy abiertas para ambos partidos, según explicó hoy Ana González Barrera, investigadora sénior del Pew Research Center de Washington.

En un encuentro con periodistas para analizar las claves electorales, la experta norteamericana admitió que "no sabemos" cuál será el resultado, aunque si vaticinó un récord de votantes, que también espera se dé entre los de origen hispano.

El centro de estudios especializado en sondeos de opinión y análisis demoscópicos de muy diversa índole ha constatado que el aumento del número de electores de origen hispano que alcanza los 29 millones -cuatro millones más que en 2014- no necesariamente tiene correlación con el aumento de participación.

Entre los factores que citó para este fenómeno es la juventud de los hispanos, que como todos los jóvenes se desinteresan más por los procesos políticos y un cierto escepticismo de la comunidad hispana en su decisoria capacidad política.

Hace cuatro años el nivel de participación fue del 27 por ciento entre los hispanos, aunque el Pew Research Center sí ha identificado ahora "una brecha entre los hispanos hombres y mujeres", señaló.

La investigadora precisó en el acto, organizado por Mas Consulting, que "las mujeres (hispanas) están más preocupadas y desaprueban más la situación del país".

Al igual que el resto de los estadounidenses, los hispanos según los sondeos de Pew Research han mostrado mayor interés por participar en esta convocatoria de medio mandato en la que se eligen 35 senadores, 435 miembros de la Cámara de Representantes, 36 gobernadores y otros muchos cargos estatales y locales.

Aunque muchos consideran la convocatoria un plebiscito del presidente estadounidense, Donald Trump, está por ver la incidencia electoral del mandatario o fenómenos como la caravana de inmigrantes, que González Barrera -afirmó- "no lo veo".

La variedad de orígenes y distribución de los hispanos sí encuentra, además de un bajo eco en su nivel de participación electoral, otros factores como la disminución de la tasa de fertilidad, el predominio del empleo del inglés como primera lengua o la reducción en la dispersión por el territorio estadounidense.

También puede ser muy relevante que el hispano sea el grupo más joven entre los estadounidense con una media de edad de 28 años y, entre los ya nacidos en Estados Unidos, la mitad son menores de 18 años.

También son las mujeres, entre la comunidad hispana, las que van más a la universidad, pero también es la que tiene el nivel de titulación más bajo del país, incluso por debajo de la comunidad afroamericana.

No obstante, González-Barrera resumió la imprevisibilidad del resultado con la afirmación de que los hispanos "podrían inclinar la balanza, si salen a votar".

Un estudio reciente de Pew Research reveló que casi la mitad de la población hispana considera que su situación en el país ha empeorado en el último año y "muchos" creen que se debe a la acción del Gobierno del presidente, Donald Trump.

Un 47 % de los latinos encuestados piensa que sus circunstancias en territorio estadounidense han sufrido un deterioro en 2018 y "muchos" culpan al actual gobierno de que esto haya sucedido, según ese informe, que aclara que en las semanas posteriores a la victoria de Trump era un 32 % el que pensaba así.

Otro de los elementos reseñables de dicha encuesta era que un 54 % de los hispanos dice que en los últimos años se ha hecho más difícil ser latino en el país, percepción que se eleva al 64 por ciento entre los nacidos fuera de EEUU.

Según los últimos datos recogidos por Pew en julio de 2017, los latinos ya suponen un 18,1 % de la población estadounidense con alrededor de 59 millones de personas y se trata de uno de los grupos étnicos que más rápido ha aumentado hasta convertirse en la minoría más grande del país.

Del total de encuestados, un 23 % se define como republicano o cercano a sus posiciones; de estos, un 59 % aprueba la labor desarrollada por Trump desde enero de 2017.

Frente a ello, un 57 % se dice cercano a posiciones progresistas, un grupo entre los que Trump solo logra la aprobación del 8 %.