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¿Cómo identifico cuando mi mascota le teme a los fuegos artificiales y qué debo hacer?

Casi el 23% de los perros analizados experimenta temor ante los ruidos fuertes, siendo los petardos y fuegos artificiales los principales desencadenantes de este miedo

Perro mirando por la ventana los fuegos artificialesFuente externa

En medio de las festividades de Navidad y Año Nuevo, los fuegos artificiales son una tradición arraigada en casi todo el mundo. Sin embargo, detrás de la celebración humana, se desencadena un sufrimiento silencioso en muchas de nuestras mascotas.

La fobia a los ruidos fuertes, especialmente los generados por la pirotecnia, afecta a diversas especies, siendo los perros los más propensos a sufrirla, según indica el informe técnico veterinario de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA).

“Es importante señalar que una de las características de las fobias, es que son procesos incrementales, es decir, responden a mecanismos de sensibilización en los que la respuesta del animal frente al estímulo que desencadenan estas, cuando este se presenta de forma repetida, es cada vez más intensa, es decir, no responde a un proceso de habituación normal”, se explica en el estudio.

Por su parte, la Asociación Británica de Pequeños Animales (BSAVA, por sus siglas en inglés) advierte que las reacciones de temor a los ruidos fuertes son comunes en los perros, y su impacto puede ser mayor en animales sensibilizados por exposiciones repetidas.

Hasta la fecha, se desconoce por qué algunos perros sufren por los fuegos artificiales y otros no, aunque se destacan los patrones adquiridos como una posible razón, es decir, cuando el animal se acostumbra a los ruidos fuertes, como es el caso de los perros de caza y las detonaciones de las escopetas.

Consecuencias

El miedo desencadena respuestas fisiológicas y conductuales, y para muchos perros, la fobia a los ruidos fuertes es una realidad.

La investigadora veterinaria Jessica Perry Hekman, quien ha profundizado en la psiquiatría detrás del miedo a los ruidos fuertes de los perros, sugiere que hay posibles componentes genéticos y conexiones con la ansiedad por separación. También menciona que es probable que comience a partir del año de edad y aumente rápidamente, siendo peor cada vez que el animal entre en contacto con el estímulo.

El neurobiólogo canino Gregory Berns señala que los perros pueden experimentar una forma intensa de terror, similar al estrés postraumático en humanos, el cual es un trastorno difícil de tratar.

En ese sentido, un ensayo de la Universidad de Bristol revela que aproximadamente la mitad de los perros urbanos muestran síntomas relacionados con los fuegos artificiales, destacando que los estímulos impredecibles e intensos son propensos a inducir fobias. La aguda audición de los perros, su capacidad olfativa y la naturaleza súbita de la pirotecnia contribuyen a una experiencia intensa y estresante.

Además, a medida que entran a una edad más avanzada, existe una tendencia significativa de que el miedo aumente, lo cual fue confirmado por otros estudios.

Síntomas

Los animales reaccionan de manera diferente a los ruidos fuertes, especialmente durante fuegos artificiales. Los perros pueden mostrar signos como congelarse, intentos de escape, temblores y jadear continuamente.

De igual forma, pueden experimentar cambios fisiológicos como salivación, taquicardia, mantener una postura “encogida” con los miembros flexionados, orejas hacia atrás y rabo entre las patas, así como comportamientos adicionales relacionados a la destrucción o trastornos gastrointestinales.

En cambio, los gatos tienden a esconderse o escapar durante la pirotecnia, pero también pueden correr hacia los explosivos, lo que podría resultar peligroso. Estas reacciones pueden ser graves, incluso provocando fallos cardíacos en algunos casos, tanto durante como después de la exposición al ruido.

Recomendaciones

Cuando se acercan fechas es que propenso que las personas usen fuegos artificiales, uno de los consejos más importantes es estar atento a cualquier señal de angustia en los animales, y más considerando que no todos manifiestan los mismos síntomas de malestar.

Organizaciones como la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA, por sus siglas en inglés) y el Dispensario Popular para Animales Enfermos de Reino Unido (PDSA, por sus siglas en inglés) ofrecen orientación valiosa para proteger a nuestras mascotas durante eventos pirotécnicos. La creación de refugios seguros se erige como una medida fundamental, proporcionando un espacio donde los animales pueden encontrar consuelo y seguridad frente al estruendo ensordecedor.

Asimismo, métodos de distracción se presentan como herramientas efectivas para desviar la atención de las explosiones, ayudando a reducir el nivel de ansiedad en los animales.

Otras opciones son consultar a un veterinario, en casos de extrema ansiedad, y utilizar objetos que mitiguen el ruido, como los tapones para los oídos diseñados para animales o máquinas de ruido blanco para reducir el impacto del sonido.