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¿Cómo identificar si su hijo está siendo víctima de agresión?

Tanto el agresor como la victima, deben ser atendidos por profesionales de la salud mental, recomienda una experta.

Niño sufriendo bullying.Pexels

La violencia entre menores de edad es algo que no debe pasar por desapercibido, más allá de la agresión física, esto producirá lesiones psicológicas en la victima que le impedirán desarrollarse de manera sana en la sociedad.

En una entrevista a Listín Diario, la psicóloga Ivonne Guzmán contó sobre las variables que pueden influir tanto en el comportamiento de un niño que está sufriendo agresiones, como quien desarrolla el papel de agresor, asegurando que ambos actores deben ser atendidos por profesionales de la salud mental.

Cuando sucede una agresión física, es porque existen otros antecedentes, otros tipos de maltrato que van colocándose como una capa sobre otra, por lo que habrá cierta vulnerabilidad de la víctima.

La profesional de la salud mental sostuvo que para identificar si su hijo está siendo víctima de agresión, los padres deben observar los cambios de conducta, en el caso de que el niño inicie a aislarse, baje su rendimiento académico, tenga un notable silencio; debe ser analizado por sus parientes.

Cuando un niño está siendo agredido y decide callar, puede deberse al temor de que tomen represalias contra él o el miedo en que sus agresores tomen mayor fuerza.

Cuando la víctima no comunica de manera verbal que está siendo molestado o acosado, esto tiene un efecto potencializador sobre el agresor, explica la psicóloga, por lo que recomienda a los parientes de personas que han sufrido algún tipo de violencia o agresión, tratarlo con un profesional de la salud mental en el ámbito juvenil.

La experta afirmó que los padres están para orientar, acompañar y permitir que su hijo tenga un sano desarrollo. 

Destacó la importancia de la presencia de un padre o madre en el centro educativo donde estudian sus hijos, involucrarse en las relaciones de sus hijos, quiénes son sus amigos, compañeros de escuela, cuáles son los que molestan a sus hijos, “esa es su responsabilidad”.

Agregó que un niño con problemas de depresión es muy propenso a ser objeto de bulliyng y que los padres no logren identificarlo, porque existe una situación clínica, y que podrían limitarse a pensar que la víctima es una persona “muy sensible’. No obstante, invita a los progenitores a trabajar la autoestima de sus vástagos.

El agresor y los observadores

Guzmán sostuvo que “el acoso o la violencia no nace de la nada, se va construyendo”.

De acuerdo a sus palabras, en República Dominicana existe una alta tasa de familias disfuncionales, familias que viven bajo el umbral de la violencia, conducta que son replicadas y llevadas por los menores a los centros educativos, donde si no se cuenta con una estrategia para sensibilizar y prevenir el tema, estarán ocurriendo recurrentes actos de agresión.

El factor psicosocial, el hogar, la crianza, la forma en que los padres se comunican influye en el comportamiento de un niño, un hogar donde se genera la violencia tiene mayor impacto en él.

“Las conductas que manifiestan los agresores no tienen un solo origen, se pudieran tomar en consideración algunas variables dimensionales, como las variables que son personales; aquellos niños que tienen un bajo control de los impulsos, no tienen ese freno para poder comunicarse de una manera asertiva y afectiva con sus iguales”, afirmó Ivonne Gúzman.

Resaltó que existen casos, donde los agresores también han sido víctimas de violencia.

Un menor de edad con una conducta agresiva y que haya cometido atentado con sus iguales, al igual que la víctima debe ser atendido por expertos en la salud mental, con esto se evitaría dar a la sociedad un hombre narcisista, agresor y manipulador.

En el caso de los observadores, la especialista dijo que estos quienes se encuentran presentes al momento de producirse una agresión, quienes en la mayoría de ocasiones suelen incentivar a que se genere la violencia.

Los observadores tienen la responsabilidad de detener una agresión, por lo que insta a que los centros educativos incentiven y sensibilicen a los estudiantes sobre el tema.