La Vida

SENDEROS

Promover la tolerancia como un valor

Como nos dijera Benito Juárez, el respeto al derecho ajeno es la paz. ISTOCK

La vida no es un libro trazado y con un final preconcebido, la vida es un misterio, nadie sabe lo que nos viene ni por qué a veces algunas cosas nos son negadas, tampoco podemos ni siquiera imaginar o predecir lo que nos aparece en forma de sorpresas, tragedias, alegrías, amores, desamores y tantas cosas más. Para todo ello hay que preparar a nuestros hijos inculcándoles la libertad, pero a sabiendas de que no pueden convertirla en libertinaje, inculcarles que pueden optar por lo que quieran siempre y cuando lo hagan en los parámetros del respeto y la tolerancia, que aprendan a soportar las divergencias, a escuchar sin juicios incluso a los que puedan parecer ignorantes, ya que todos los seres humanos merecemos respeto. Importante es promover la tolerancia como un valor y, sobre todo, la moral del respeto ajeno que, a la larga, como nos dijo Benito Juárez, es la paz.

La paternidad responsable es la que ahora la sociedad necesita más, no es dar dinero y educación, es amorosamente señalar cómo enfrentar la vida, es darles la fuerza y el impulso para que cuando caigan puedan volver a levantarse, que la consigna sea continuar sin desfallecer cuando las desgracias toquen a la puerta. La paternidad responsable implica tener el alma de un luchador, la fortaleza de un roble y un alma noble. Esos son los pilares que mi padre me enseñó, y que espero mis hijos también puedan aprender de mí.