La Vida

GENEALOGÍA

FamilySearch, la plataforma que te ayuda a construir tu historia familiar y encontrar a tus antepasados

La organización digitaliza y publica millones de registros de todo el mundo para su consulta gratuita en línea. De República Dominicana hay disponibles documentos a partir del siglo XVII.

Con la revolución de la Internet, la Sociedad Genealógica de Utah se transforma en 1999 en FamilySearch y lanza su portal web. RAÚL ASENCIO/LISTÍN DIARIO

Jaclin CamposSanto Domingo, RD

Rufino Díaz no puede contener las lágrimas al recordar cómo supo que en el mismo año de su nacimiento también vino al mundo una prima que falleció siendo todavía pequeña. Una notificación de la organización de historia familiar FamilySearch sugirió la posibilidad de que un registro en la plataforma virtual de la institución correspondiera a una pariente de Díaz, quien indagó en su familia y confirmó la información.

Este hombre pudo conocer el acontecimiento familiar que hasta entonces ignoraba, gracias al portal web que dispone de miles de millones de registros de todo el mundo (incluyendo certificados de nacimiento, bautismo, matrimonio, divorcio y defunción, censos y registros migratorios) y que los pone a disposición del público general para su consulta gratuita en línea.

Los usuarios del sitio web (FamilySearch.org) y sus correspondientes aplicaciones móviles (Árbol Familiar y Recuerdos) pueden crear su árbol genealógico, compartir historias, publicar fotos y audios y conectarse con otros parientes.

Para Díaz, que funge como director de FamilySearch para el área del Caribe, la historia familiar va más allá de la genealogía; involucra sentimientos, tradiciones, acontecimientos y “las cosas que nos ayudan a conectar”.

“Más que la genealogía, la historia familiar es sumamente importante porque cuando yo tengo una percepción sobre de dónde vengo y quién soy es muy diferente a cuando simplemente existo, pero no sé nada de mi pasado”, dice Díaz, que ha podido rastrear hasta la novena generación de sus ancestros maternos, que llegaron a República Dominicana desde España a finales del siglo XIX, y que aún espera conocer más sobre sus antepasados paternos que llegaron al país desde Cuba.

Orígenes de la institución

FamilySearch International es una organización sin fines de lucro que busca “crear experiencias inspiradoras que conecten el pasado, el presente y futuro”, y crear “el árbol genealógico de la humanidad”, dice Miguel Bueno, gerente de Relaciones Institucionales para el Caribe.

Sus orígenes se remontan a 1894, cuando se funda la Sociedad Genealógica de Utah, cuyos miembros formaban parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia se convirtió entonces en patrocinadora de la organización.

Con la revolución de la Internet, la Sociedad Genealógica de Utah se transforma en 1999 en FamilySearch y lanza su sitio web para poner a disposición del público en cualquier parte del mundo los documentos que venía microfilmando desde 1938. Ya no se trataba solo de preservar la historia, sino de difundirla a gran escala.

Bueno estima que la plataforma cuenta con más de siete mil millones de registros indexados e imágenes de todo el mundo... y contando.

Contribuye a preservar el acervo histórico del país

En septiembre de 2017, como consecuencia del paso del huracán María, alrededor de 300 libros de actas del Estado Civil de la Oficialía de Miches resultaron dañados. El incidente pudo significar la pérdida de una valiosísima información para los ciudadanos de esa demarcación, de no haber sido porque FamilySearch contaba con la versión digital de esos libros y facilitó una copia a la Junta Central Electoral.

La labor de digitalización no resulta útil únicamente para el usuario general, pues ayuda a preservar el acervo histórico de los países (siempre y cuando sus leyes permitan publicar los archivos históricos).

En el país hay convenios con el Archivo General de la Nación (para registros migratorios), la Junta Central Electoral, varias diócesis católicas, OGM (central de datos del periódico El Caribe) y el Archivo Histórico de Santiago.

Las colecciones son digitalizadas sin costo para la institución donde reposan, la cual, a cambio, autoriza su publicación.

Se trata de un esfuerzo costoso en términos de dinero y tecnología, pero su valor, de acuerdo con Bueno, no se mide solo económicamente: “Son cosas irremplazables que si no lo hacemos ahora…”.

De República Dominicana se encuentran disponibles documentos a partir del siglo XVII.

Actualmente en la región del Caribe hay seis proyectos de digitalización en marcha, entre ellos en Haití, Puerto Rico y Antigua y Barbuda.

Un mundo de información, pocos usuarios

A pesar de tener la mayor base de registros históricos digitales de acceso gratuito, Bueno dice que, ya sea por desconocimiento o por falta de perseverancia, solo “un mínimo de la población” emplea este recurso. En 2021, informa, en el país había alrededor de 600,000 usuarios únicos, pero ese número “puede ser mejor”.

Entre los usuarios principales se encuentran miembros de sociedades genealógicas e investigadores. Otros crean una cuenta para buscar información útil para algún proceso legal.

El usuario general, explica Bueno, ingresa esporádicamente, espera encontrar todo con un par de clics y, de no lograrlo, se frustra y pierde el interés.

Se espera que esto cambie gracias al uso de la inteligencia artificial, que permite indexar o transcribir con mayor rapidez el contenido de los microfilmes e imágenes digitales para tener búsquedas más sencillas y rápidas.

Voluntarios de distintos países se encargan de verificar y validar las transcripciones, además de brindar soporte en el chat en línea, participar en los procesos de auditoría, sugerir registros y ayudar a los usuarios en persona.

En el Caribe hay alrededor de 15,000 voluntarios, indica Bueno, y su labor tiene gran relevancia para el funcionamiento de la organización.

Un trabajo colaborativo

Desde pequeña Rosa María Franco tuvo una fascinación especial por las historias familiares. Con el tiempo, se interesó por la genealogía y comenzó a trabajar junto con su padre en su árbol genealógico.

Para esta odontóloga de 52 años fue relativamente sencillo conocer más sobre sus orígenes, pues existe información histórica sobre varios de sus antepasados. Pero no todo el mundo corre con la misma suerte. Por eso, Franco se unió como voluntaria de FamilySearch en el 2000.

Como ella, la mayoría de los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son voluntarios de esta sociedad de historia familiar y genealogía, pero hay muchos otros que no pertenecen a la organización religiosa. Contribuyen como parte de un esfuerzo colaborativo: si ayudan a construir la historia familiar de otros, están contribuyendo a construir la suya propia.

Si bien se unió con el propósito de servir a los demás, en estos años de voluntariado Franco ha podido conocer a algunos parientes, ver imágenes de antepasados y ampliar información sobre su ascendencia.

Su pasión por la genealogía y sus 22 años de voluntariado la llevaron a estudiar Investigación de Historia Familiar, programa que cursa en línea en la Brigham Young University. Su sueño es trabajar algún día en la biblioteca de FamilySearch en Utah.

Pero ¿por qué es importante todo esto para Franco? Porque, desde su punto de vista, cuando las personas conocen su historia familiar, son capaces de replicar lo bueno y de enmendar los errores del pasado.

En la búsqueda de las raíces familiares existe la posibilidad de enterarse de algún episodio negativo o triste, pero el director de FamilySearch para el Caribe, Rufino Díaz, argumenta que la historia, aunque duela, no se puede cambiar y que conocerla permite comprender mejor el presente y sanar heridas del pasado.

“Cuando aprendemos de nuestros antepasados -asevera-, aprendemos de nosotros mismos”.

Consejos

¿Cómo empezar tu historia familiar?

1. Escribe lo que ya sabes sobre tu familia, comenzando por ti mismo. Incluye nombres, fechas y lugares de acontecimientos importantes.
2. Asegúrate de que no falte nada. Si hay información incompleta, determina qué investigar primero.
3. Junta todos los registros (documentos) familiares que posees, organízalos y ve qué información relevante puedes extraer de ellos.
4. Conversa con tus familiares y con amigos cercanos de la familia. Pregunta acerca de actas y certificados de nacimiento, matrimonio, defunción, cartas, fotografías, entre otros documentos.
5. Investiga en otras fuentes de consulta como familysearch.org, donde puedes crear una cuenta de forma gratuita.
6. Comparte con el resto de tu familia los resultados de tu investigación.

Cada mes se añaden a la colección digital millones de registros nuevos. Se estima que el total de registros indexados e imágenes supera los siete mil millones. KEVIN SULLIVAN/GETTY IMAGES

Los usuarios registrados pueden crear su árbol genealógico, compartir historias, publicar fotos y audios y conectarse con otros parientes. KEVIN SULLIVAN/GETTY IMAGES

El servicio cuenta con varias aplicaciones móviles.

Rufino Díaz, director de FamilySearch para la región del Caribe.

Miguel Bueno, gerente de Relaciones Institucionales de FamilySearch para el Caribe.

Voluntarios indexan y verifican documentos y brindan asistencia a los usuarios. Rosa María Franco es voluntaria desde el año 2000.