La Vida

PROGRAMA

Arte caribeño: ciencia, naturaleza y cultura ciudadana

Un proyecto de Caribbean Art Initiative, el Jardín Botánico Nacional y la Regiduría Ciudadana promueve a través del arte la generación de pensamiento interdisciplinario

En el taller “Tejiendo Caribe”, Jardín Botánico Nacional. © José Rozón.

Arte, ciencia, naturaleza y cultura ciudadana… ¿Cómo armonizar todos estos conceptos en proyectos que ayuden a crear pensamiento estético y científico y hacer que la comunidad participe en la producción de ese pensamiento interdisciplinario?

Cuando la Caribbean Art Initiative (CAI), una organización suiza sin fines de lucro que promueve el arte contemporáneo del Caribe le propuso a Yina Jiménez Suriel convertirse en la curadora asociada de la institución para la región, la arquitecta y especialista en cultura visual dominicana vio en ello la oportunidad de hacer realidad muchas de las propuestas que han marcado sus investigaciones. La invitaban a desarrollar con ellos programas que permitan contribuir a la visibilidad de artistas de la región. “Como parte de los proyectos que desarrollaré logramos una colaboración institucional a través de la Regiduría Ciudadana con el Jardín Botánico Nacional (JBN) y trabajaremos distintos proyectos interdisciplinarios entre artistas nacionales e internacionales y científicos y técnicos del JBN”, explica Jiménez. Las gestiones comenzaron en octubre del año pasado. La alianza ciudadana la encontró en el regidor Mario Sosa, interesado en el desarrollo de gestiones culturales para la ciudad a través de “Regiduría Ciudadana”. “La CAI tiene el interés de trabajar en la región, la Regiduría Ciudadana tiene el interés de apoyar proyectos de cultura que estén sucediendo en la ciudad y el Jardín Botánico es un espacio increíble de investigación y difusión”, comenta Jiménez a Listín Diario. Comenzaron con talleres y luego con residencias artísticas. “Desde la Regiduría aspiramos a un Santo Domingo donde los espacios públicos sean lugares que broten de expresiones culturales. Creemos profundamente que la riqueza de una ciudad no se mide por la altura de sus edificios ni el lujo de sus tiendas, sino por la calidad de los espacios que nos pertenecen a todos”, dice Sosa acerca del programa.

NATURALEZA VIVA

El trabajo con el JBN se extenderá durante un año: entre diciembre de 2021 hasta diciembre de 2022, con tres talleres a cargo de las artistas dominicanas Johanna Castillo y Milena Volonteri y la jamaiquina Oneika Russell y un programa de residencias artísticas.

Las tres tienen una práctica artística que piensan desde y con los seres vivos que habitamos en el Caribe insular, indica Jiménez. “En algunos momentos investigan pigmentos de ciertas plantas y fibras naturales, en otros casos trabajan alrededor de la dinámica del reciclaje o en la vinculación entre ecología y turismo, al tiempo que utilizan estas investigaciones para hacer obras que generen mayor difusión del pensamiento científico, es decir, sobre cómo vincular pensamiento científico y pensamiento estético alrededor de la flora y de la geografía del Caribe insular, sobre todo”. El primer taller, “Tejiendo Caribe”, se realizó a finales de 2021 con público abierto interesado en fibras naturales y tejidos. Volonteri, reconocida por su elaboración de piezas textiles, enseñó a reconocer los tejidos básicos y a elaborar un tejido plano usando elementos orgánicos del jardín: hojas, ramas, bambúes… “Fue bastante enriquecedor ?dice Jiménez?. Si lo hubiésemos hecho solamente a través de CAI, la convocatoria se iba a quedar en la comunidad artística; sin embargo, cuando entra la ecuación de Regiduría Ciudadana podemos llegar a más personas y si lo hacemos con el Jardín Botánico nos abrimos muchísimo más”. UN SEGUNDO TALLER

La curadora de arte explica que la idea no es utilizar el JBN como lugar donde esto suceda, “sino promover la generación de pensamiento interdisciplinario entre artistas y personas que vienen del campo científico, de forma que los artistas visuales invitados al programa trabajan ejes cercanos a los que está trabajando el parque”. Johanna Castillo, que viene del diseño de moda y su eje de trabajo está relacionado con el reciclaje de ropa, impartirá un segundo taller, “Pimpiando tu ropa vieja”, en el que tomará en cuenta precisamente un tema ambiental que tanto interesa al jardín: el reciclaje de residuos. Esta actividad será realizada del viernes 4 al domingo 6 de febrero. Oneika, experta en animación, trabajará más adelante con estudiantes de escuelas públicas vinculadas a los programas del JBN. Los talleres son abiertos al público pero el cupo es limitado. Si desea participar, escriba al correo info@caribbean.art

“LOS VOLCANES QUE DORMÍAN”

La existencia del proyecto “Programación de gestión cultural del equipo de la Regiduría ciudadana” se desprende, en cierta forma, de la exposición “Un mes después de saberse en aquella isla” (One month after being known in that island).

La muestra, organizada por el CAI y presentada en Basilea en 2020 para la inauguración del centro cultural y de arte Kulturstiftung Basel H. Geiger, fue co-curada por Yina Jiménez. Ahora, como curadora asociada del CAI, Yina tiene interés en “contribuir a fortalecer los vínculos entre las comunidades artísticas del Caribe insular y continental”. Como parte de ello, la segunda etapa del proyecto que realiza el CAI en colaboración con el JBN y la Regiduría Ciudadana contempla un programa de residencia para artistas. Este programa, comenta Jiménez, está dirigido a artistas visuales nacionales, de la diáspora y extranjeros cuyas investigaciones estén centradas en la flora del planeta. Estos artistas (uno internacional y otro dominicano, para empezar) trabajarán durante tres meses en el Jardín Botánico. El programa de residencias se llama “Los volcanes que dormían” y entre sus objetivos figuran promover la investigación a través de la práctica artística y gestionar espacios para públicos abiertos para el encuentro y la producción de conocimiento e imaginación política a través de la práctica estética.

DE INTERÉS

En una tercera etapa, el programa contempla encuentros con curadores, artistas, pedagogos, psicólogas, científicos, arqueólogos y escritores alrededor de la construcción de un programa de posgrado multidisciplinario para la región Caribe continental e insular en artes visuales.