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ENCUENTRO VERDE (2 de 2)

10 kilómetros de senderos: un recorrido fresco y lúdico por el Jardín Botánico de Santiago

Mirador del Cristo de la Misericordia. La escultura es una obra del artista Bismarck Victoria. © JB de Santiago

Mirador del Cristo de la Misericordia. La escultura es una obra del artista Bismarck Victoria. © JB de Santiago

Tiempo para caminar y dejarse perder. Es lo único que necesita para recorrer los más de 10 kilómetros de senderos del Jardín Botánico de Santiago Prof. Eugenio de Jesús Marcano Fondeur y vivir la experiencia más verde que ofrece la ciudad cibaeña.

¿Por qué mucho tiempo? Porque nunca le parecerán suficientes los minutos que pasará escudriñando la flora, la fauna y los paisajes del parque urbano. El sendero principal forma una especie de rectángulo atravesado por otros senderos y atajos que permiten recorrer los espacios de forma ordenada. 

¿Qué ver? Inaugurado el 23 de abril de 2018, el jardín cuenta con un arboreto, un mariposario, un laberinto con plantas vivas, una ciclo vía, un humedal demostrativo con su senda de manglares; áreas de cactus y suculentas, palmas, aromáticas y medicinales; un banco genético de la caoba, un vivero, un rosedal, un apiario, un conuco dominicano y varias infraestructuras: puente colgante, un café, un mirador, una estación meteorológica y un salón para reuniones y talleres.

 ALGUNAS PARADAS

Si comienza en la vía central, detrás del edificio que acoge las oficinas administrativas, a unos 300 metros ingrese al laberinto de plantas vivas y descubra a su paso lo que esconden los altos muros de cipreses.

A la laguna llegue en silencio para no alborotar a las yaguazas (Dendrocygna arbórea) que señorean sobre las piedras y escudriñe con calma la biodiversidad que se esconde entre las eneas. Repita lo mismo en el humedal demostrativo, pero ahora procurando identificar las gallaretas, garzas, tortugas, gallitos de agua y el cracrá (Butorides virescens); también los diferentes tipos de mangles cuyas ramas sobresalen a lo largo del sendero tablado. 

Hay gazebos y áreas de picnic por todo el parque si decide parar y descansar. En el puente colgante del mirador del río, el espesor del bosque no intervenido y el canto del barrancolí le harán dejar para después el lamento de ver prácticamente seco el cauce del río Jacagua. 

Si llega hasta la parte más antigua del jardín se topará con un bosque de galería centenario compuesto mayormente por jabilla, samán y mucho campeche. 

¿Ha oído hablar de la ozúa? ¿O ha visto alguna vez cómo luce la planta de berrón o el pachulí? ¿Se imagina de qué parte del árbol se extraen los ‘palos’ de canela? Las respuestas están en el área de plantas medicinales y aromáticas. De visita en el mariposario, pida que le muestren a la Greta diaphanus quisqueya, la mariposa alas de cristal, endémica, que da nombre a este espacio abierto en noviembre del 2019.

EL MIRADOR DEL CRISTO VIVO

Si se desorienta, levante la vista y es probable que desde donde esté visualice parte de la silueta del Cristo de la Misericordia, una enorme escultura de unos 15 metros de altura realizada por el artista Bismarck Victoria en el punto más alto del jardín. 

El monumento, principal atractivo de un mirador con escalinatas y forma piramidal ubicado en el centro del costado izquierdo del rectángulo del jardín, no solo sirve de tapa para la cisterna del área protegida: poco a poco se ha convertido en un lugar de peregrinación para los santiagueros.

COMO EN CASA

No tema preguntar o solicitar información sobre las actividades educativas disponibles para el público. El interés del Consejo de Administración y Comanejo del jardín es convertir el parque en una gran aula de la naturaleza que fomente la educación ambiental y la investigación.

En general, hay cierto aire de calidez en el Jardín Botánico de Santiago que hace que el viajero se sienta en casa, una gran casa verde que deja al visitante con ganas de repetir, una y otra vez, la visita.

DE INTERÉS

Horarios. Abierto de lunes a domingo de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, el parque está ubicado al norte de la ciudad, en la avenida José de Jesús Jiménez Almonte No. 1 Tarifas. La entrada al parque es gratis, pero se cobran ciertos servicios: el mariposario (50 pesos adultos/25 niños), el laberinto (50 pesos adultos/25 niños) y el tren (100 pesos adultos y 50 los niños).

Área protegida. El terreno que hoy ocupa el jardín fue incluido en el año 2009 dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas como parte del “Monumento Natural Saltos de la Tinaja”.

FLORA. Se han registrado unas 700 especies entre hierbas, arbustos y árboles.

Visitado. El parque ha recibido más de un millón de visitas desde su inauguración en 2018. A un costado del Cristo Vive está el guayacán sembrado por el entonces presidente Danilo Medina.

Trinitarias. Una de las maravillas que verás si entras al laberinto, luego de pasar por el rosedal.  Yaniris López/LD

El laberinto ocupa unos 3,600 metros cuadrados.  JB de Santiago

El verde ecosistema del humedal demostrativo. Yaniris López/LD

Pasarela del humedal. Yaniris López/LD

El jardín mide 650,000 metros cuadrados. Los senderos, junto a la ciclo vía, ocupan más de 10 kilómetros. Yaniris López/LD

El tren, una donación del Banco de Reservas.  Jorge Luis Martínez/LD

El olor de la lipia (Aloysia virgata), arbusto exótico, embriaga los sentidos y atrae a los insectos.  Yaniris López/LD

Una gallareta común (Gallinula chloropus) con su polluelo. Yaniris López/LD

Mariposario. Una mariposa Greta diaphanus quisqueya fotografiada por  Jorge Luis Martínez/LD.

Encuentro Verde.  Mario Guzmán (Botánica), Nelson Bautista, representante de la sociedad civil en el Consejo del Jardín; José Dolores Hernández, director Operativo, José Tavárez, presidente del Consejo del Jardín; Le del Carmen Durán, directora  Administrativa; Wilmer Corniel (Educación Ambiental  y Viveros); Ashleen Tais García (Educación Ambiental y Orquidiario) y Breylin Acevedo (Educación Ambiental y documentación audiovisual).  El Encuentro Verde de Listín Diario es coordinado por la bióloga Yvonne Arias.  Jorge Luis Martínez/LD

Mangle Botón.  Yaniris López/LD

Escultura de madera en Café Sinfín.  Jorge Luis Martínez/LD