Salud

ALIMENTACIÓN INFANTIL

Donar leche materna es donar vida

Kayra Ulloa (a la izquierda, junto a su hijo) y Mariel Meléndez.

Jaclin CamposSanto Domingo, RD

Mariel Meléndez apenas acababa de dar a luz a su primer hijo cuando una complicación de salud atentó contra su deseo de amamantarlo. Ella fue diagnosticada con una miocardiopatía posparto y quedó interna por algunos días mientras su pequeño Arturo fue enviado a casa.

La historia de la propia Meléndez, que se describe como una “niña fórmula” a la que dieron sucedáneos porque su madre también quedó hospitalizada tras alumbrarla, corría el riesgo de repetirse de no ser porque Arturo rechazó la fórmula desencadenando la búsqueda de donantes de leche para poder alimentarlo.

La primera mano amiga la encontró en el mismo círculo familiar. Una prima de Meléndez, también recién parida, le compartió su leche.

En tanto que, a través de Prolactar RD, organización sin fines de lucro que promueve la lactancia materna, otras mujeres se enteraron de su caso y vinieron en su auxilio. Una de ellas “dio la milla extra” y visitó la casa de Meléndez, quien seguía interna, para revisar al bebé y, con la anuencia materna, darle el seno a fin de que no se acostumbrara a succionar la tetina del biberón.

“Fue bien satisfactorio ver toda esa ayuda de gente que yo no conocía”, dice Meléndez cuatro años después de aquella experiencia.

Aunque en la espera de su primer hijo se sentía “sumamente positiva” y se preparaba para dar el seno, Meléndez no había contemplado convertirse en donante de leche. Fue la gratitud lo que la movió a la acción y a hacer por otras familias lo que antes hicieron por ella.

La mami de Arturo, hoy de cuatro años, y Amalia, de uno, calcula que ha obsequiado una cantidad superior a 4,000 onzas de leche a un estimado de 40 familias de manera directa.

Al Banco de Leche Humana Doctora Josefina Coen de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia ha donado casi una decena de veces, la primera de ellas en 2017 en respuesta a una jornada anual convocada por Prolactar RD.

La mayoría de casos en los que ha donado de forma directa ha sido de madres fallecidas. En otras ocasiones ha ayudado a alimentar a bebés adoptados que rechazan la fórmula o a criaturas con problemas de salud.

En el proceso, señala la consejera en lactancia de @extractoresdelecherd, se crea una conexión con el bebé y la familia. “Tú ves dos satisfacciones: ves al bebé (crecer sano) y ves la satisfacción espiritual de los padres”.

Aclara, no obstante, que la donación directa no consiste en entregar la leche así sin más. Ella entrevista a la familia y se cerciora de que exista una necesidad real. Además, debe asegurarse de que quien recibe la leche sepa cómo manipularla.

Al Banco de Leche Humana Doctora Josefina Coen, que destina el alimento que recibe a los bebés del hospital, Meléndez dona leche fresca cuando está “sobregirada”. Y no es que tenga una sobreproducción, sino que se apega a un estricto horario de extracciones.

¿Por qué donar leche humana? “Porque das vida”, responde Meléndez. “Tú compartes lo que Papá Dios te dio. La satisfacción de poder ayudar al otro sin tú algunas veces saber a quién. Tú escuchar que una madre está desesperada porque su bebé no puede hacer una u otra cosa y tú darle la solución de una manera tan fácil, simplemente tú ordeñándote, algo que ya tú tienes, te llena el corazón”.

“Estoy salvando vidas”

Kayra Ulloa se emocionó hasta las lágrimas al hacer su primera donación al Banco de Leche Humana Doctora Josefina Coen de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. Todavía hoy, dos meses después, sus ojos se humedecen al recordar aquel día.

“Yo me siento más que agradecida, me siento feliz porque estoy salvando vidas”, comenta la joven madre.

En un principio, Ulloa comenzó a donar para reducir la cantidad de alimento acumulado en el banco de leche personal que creó a partir del nacimiento de su pequeño Víctor Gael, que acaba de cumplir seis meses.

“Mi nevera era completamente leche”, cuenta.

Por recomendación de su mentora en temas de lactancia, Shira Abreu, de Prolactar RD, empezó a llevar la leche más nueva (los bancos de leche no la reciben si tiene más de 13 días) hasta quedar en casa con una cantidad de alimento más manejable.

El proceso para donar en el único banco de leche humana del país, dice por experiencia, “es súper sencillo”: la leche debe tener menos de 13 días de extraída; una vez en el banco de leche, te registran como donante y te entregan un número o código que usarás para futuras donaciones; luego pasan a realizarte unas analíticas y se procede a la entrega y registro de la leche que has llevado.

“Si aún la madre no se ha ordeñado y desea donar la leche de sus senos, el banco de leche de la maternidad cuenta con un área para la extracción del alimento”, añade.

Lo que comenzó con un fin práctico se ha convertido para Ulloa en un compromiso con la salud y el bienestar de la infancia. No solo se ha programado para hacer entregas periódicas al banco de leche de la maternidad La Altagracia, apartando para esos fines parte de la leche que se extrae; también comparte con madres que lo necesitan y que le llegan de forma directa.

Uno de los casos que vio hace poco, el de una madre adolescente que alimentaba a su recién nacido con agua de azúcar y té de tilo, ilustra a la perfección la necesidad que existe en torno al tema y la noble labor que realizan las mujeres que, como Ulloa, donan su leche.

“Si yo puedo hacerlo, si puedo alimentar a mi bebé y puedo donar para que otros se salven, pues vamos a hacerlo”, expresa Ulloa, quien gracias a la orientación que recibió desde antes de dar a luz conoce los muchos beneficios de la leche materna.

Y la intención que tiene de lactar a su hijo el mayor tiempo posible es la misma que tiene de ofrecer a otros pequeños la posibilidad de disfrutar esos beneficios.

“Hasta que estemos preparados para el destete”, asegura, “ahí estaré dando leche materna y también donándola”.

Cómo aportar

La pandemia redujo las donaciones de leche en el país, informan desde el Banco de Leche Humana Doctora Josefina Coen.

Para aportar, puedes llevar tu leche congelada con menos de 15 días de colectada, debidamente sellada en envases de vidrio con tapa plástica o en bolsas especiales para estos fines.

También puedes extraer tu leche en el mismo banco. En la institución te registran como donante y te realizan las analíticas virales.

Y no solo puedes llevar leche: son bienvenidos frascos de vidrio con boca ancha y tapas de cristal para almacenar el líquido.