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La Vida sábado, 06 de marzo de 2021

SALUD

Riesgo en la mujer: el estrés de la pandemia y las hormonas

Algunas mujeres están experimentando cambios y afecciones de diversas índoles por este tipo de trastorno.

  • Riesgo en la mujer: el estrés de la pandemia y las hormonas
  • Riesgo en la mujer: el estrés de la pandemia y las hormonas
  • Riesgo en la mujer: el estrés de la pandemia y las hormonas
Deidamia Galán
Especial para Listín Diario
Santo Domingo

Desde hace justamente un año el planeta se ha visto sorprendido y abatido por una pandemia sin precedentes similares desde hace más de cien años. La Covid-19 no sólo ha cobrado vidas humanas y ha afectado la salud de millones de personas alrededor del mundo, sino que también ha traído consecuencias negativas para emprendimientos, industrias y, sobre todo, para la salud mental.

Por otro lado, la ansiedad y el estrés fruto de esta situación de salubridad mundial, tiene a algunas mujeres experimentado también cambios y afecciones en sus hormonas. 

Algunas de las causas puntuales del estrés

El estrés puede definirse como el estado de tensión y ansiedad que experimenta una persona durante un período de tiempo continuo. Una de las causas principales de estrés en esta pandemia ha sido el miedo a enfermar, además, la inseguridad combinada con el aislamiento y la falta de recreación. “Todo esto hace que el cuerpo tenga un desequilibrio en las llamadas hormonas del estrés, pues estas estarán aumentadas”. La información es de la doctora Jacquelin Díaz, endocrinóloga internista. 

La especialista nos recuerda que el cortisol se ha establecido como la hormona del estrés por antonomasia. La razón es que el cuerpo, ante circunstancias estresantes o de emergencia, produce y libera grandes cantidades de esta hormona, la cual sirve como detonante para responder a dicha situación de forma rápida y habitual. 

“Una vez liberado el cortisol, este se encarga de la descarga de glucosa en sangre. La glucosa genera una gran cantidad de energía en los músculos, los cuales pueden moverse con mayor rapidez y ofrecer una respuesta al estímulo mucho más inmediata. Cuando el elemento estresante desaparece, los niveles de cortisol se restauran y el organismo vuelve a la normalidad, de lo contrario, comienzan a aparecer síntomas causados por una desregulación hormonal”, explica Díaz. 

Prolactina y el estrés

Ante situaciones de estrés que se prolongan en el tiempo, se puede producir una hiperprolactinemia. La doctora explica que esta mayor presencia de prolactina en la sangre, inhibe mediante diferentes mecanismos la liberación de hormonas hipotalámicas encargadas de la sintetización de estrógenos. “Esto causa en la mujer: reducción de los estrógenos, alteraciones menstruales, e incluso, falta de ovulación”.

Pero no solo las mujeres pueden ver afectadas sus hormonas; en el caso de los hombres, cuando experimentan altos niveles de estrés altos durante largos periodos de tiempo, su producción de testosterona disminuye, ya que el cuerpo prioriza la liberación de otras hormonas como el cortisol, más útiles ante situaciones de estrés o peligro. Fruto de este sometimiento prolongado a los efectos de la inhibición de la testosterona, la persona puede experimentar problemas sexuales como impotencia o disfunción eréctil y falta de deseo sexual.

Algunas opciones para ayudarnos

“La existencia de las hormonas del estrés muestra hasta qué punto el sistema endocrino está vinculado a nuestros estados mentales y a nuestros estilos de comportamiento. Por lo tanto, hay que cuidar y aprender a manejar las situaciones estresantes de la mejor forma”, aconseja la experta Jacquelin Díaz, quien es también nutrióloga.

Según la Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), algunos consejos para enfrentar el estrés que causa esta pandemia, son:

-Tomar descansos y dejar de mirar o escuchar noticias, así como el uso de las redes sociales

-Cuidar nuestro cuerpo a través de respiraciones profundas, estiramiento, meditación, dormir bien y buena alimentación

-Sacar tiempo para comunicarse con otras personas de confianza acerca de cómo se siente

-Tener acceso a comunidades de espiritualidad o salud mental, así sea en contacto en línea o vía telefónica.