La Vida

Nuevo modelo educativo: Padres que enseñan y maestros que aprenden

Marta QuélizSanto Domingo, RD

Cuando se ha­bla de maestros, en la mente de la gente se for­ma la imagen de ese ser que enseña, que forma y que conduce hacia los cono­cimientos. Aunque el maestro primero fue alumno, la idea que se tiene sobre su figura no es la de estudiante. Pero, al Covid-19 le dio por sentar­los en la butaca del aprendiza­je para que puedan impartir la docencia desde un escenario virtual.

A la ‘profe Ramona’ no le minan de acomodarse en un aula virtual. “Yo de ver­dad siento que todavía fal­ta. Doy clases en la escuela pública en tanda vespertina y en por la mañana en un colegio privado, y le puedo decir que esto es para vol­verse loco”. La cita es de Carmen Ramírez.

Tanto ella como “Pro­fe Ramona” están hacien­do su mayor esfuerzo, aun­que coinciden en opinar que “esas mañas viejas” no son fáciles de abando­nar. A ambas les preocupa mucho el ‘pluriempleo’ que se da en el sector educati­vo. Ello hace que sea doble “la tortura”. “Terminamos una jornada y comenza­mos otra, y eso es bien di­fícil. Tenemos los equipos, pero hay que ir poco a poco acostumbrándonos a este nuevo modelo”. Esto lo co­menta Ramírez.

“Profe Ramona” sin em­bargo, ve algo positivo en todo esto. Lo define en dos puntos: “Los padres han te­nido que sentarse en la bu­taca del saber e involuwv­crarse en el aprendizaje de sus hijos. Es decir, hay pa­dres enseñando y maestros aprendiendo”, ríe al decir esto. “El otro punto es que no tenemos que enfrentar­nos a los conflictos que a veces se dan entre los estu­diantes. Ahí nos salvamos”. Esto lo deja saber entre car­cajadas.

Sector privado

Hay colegios que han reforzado su método educati­vo para hacer más efectivos los resultados. Por ejemplo, desde ayer, día 14 y hasta el viernes, el Colegio Adven­tista Metropolitano realiza­rá un taller de capacitación para padres y estudiantes con la finalidad de orien­tarlos respecto al funciona­ miento de su nuevo esque­ma de docencia.

Previamente ya fueron entrenados sus maestros a través de diplomados de educación virtual y otras formas de capacitación, y siguen en franco apren­dizaje con el fin de lograr que en la virtualidad, sus alumnos tengan un año escolar productivo.

Como ellos, hay mu­chos otros centros que es­tán “montados” en el tren de la covidianidad para lograr que todo se lo más sencillo y positivo posible para todos los actores que intervienen en la enseñan­za-aprendizaje.

“Bueno, ya como maes­tros ya fuimos capacitados en las distintas plataformas que el centro ha dispues­to para el trabajo, además de recibir un diplomado en nuevas estrategias para la enseñanza. Como docente me siento preparada para el trabajo y equipada para el mismo, ya que la institución nos está proporcionando computadoras individuales para que los docentes ten­gamos herramientas para el proceso educativo que nos espera. En cuanto a los pa­dres estamos dando acom­pañamiento con el proceso de inducción que estamos ofreciendo esta semana pa­ra que estén al tanto de las distintas plataformas que usarán los estudiantes pa­ra el proceso de aprendiza­je”. La explicación es de una maestra que prefiere el ano­nimato.

En maternal

Aquí el asunto es dis­tinto. Los colegios para la primera infancia deben te­ner otro esquema. “Le es­tamos buscando la vuel­ta, no hay nada concreto. Vivimos cambiando de ideas, hemos pensado ha­cerlo semipresencial, pero para preescolar no funcio­na si se quiere dar una cla­se de calidad. Lo de zoom con niños no funciona”, es­to lo dijo hace una semana Gabriela Álvarez, profeso­ra de un maternal.

Hace dos días ya allí las cosas han cambiado. “Aho­ra todo debe ser virtual por disposición de las au­toridades, aunque hemos mandan cartas al gobierno a ver qué se resuelve por­que los niños no apren­den por zoom. Entonces, lo que hacen algunos pa­dres es que no lo inscriben, aunque otros tuvieron que hacerlo porque no tienen con quien dejar a sus ni­ños. Vamos a ver cómo nos vamos a manejar, la situa­ción es difícil”, puntualiza Álvarez.

Tags relacionados