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La Vida lunes, 02 de marzo de 2020

El sentido de pertenencia del emigrante

  • El sentido de pertenencia del emigrante

    Olga María Renville es psicóloga y terapeuta familiar.

Olga María Renville
olgarenville@hotmail.com
Especial para Listín Diario

Emigrar se ha convertido en una acción cada vez más común. Al emigrar se ven involucrados muchos cambios en la vida de cualquier persona independientemente de los motivos (estudiar, o estar decididos a buscar mejores oportunidades en el exterior por un tiempo indefinido). 

Indudablemente este proceso crea un impacto psicológico, y por más fuerte que sea la psiquis del la persona, se encuentra ante muchos cambios que impactan el estado de ánimo, y a pesar de existir distintos tipos de emigración y no todos pasar por las mismas circunstancias, la depresión, ansiedad por separación y otros factores estresantes pueden afectarnos.

Todo cambio genera estrés, y todo esto afecta nuestro mundo emocional. El cambio cultural, la nostalgia, la soledad, la falta de identificación social y la ansiedad pueden afectar también el sistema inmunológico, provocando mayor vulnerabilidad a enfermedades oportunistas.

Muchos inmigrantes no parecen sufrir ningún tipo de alteración o ansiedad durante los primeros días de haberse mudado, ya sea porque sólo fueron a estudiar o con grandes expectativas de una mejor vida. También podría influir la emoción de encontrarse en un ambiente novedoso donde en ocasiones viven familiares o amigos. 

Sin embargo, eventualmente factores sociales y culturales afectarán los mapas cognitivos creando los choques culturales, diferencias en el idioma, en la forma de trabajar y hasta de estudiar. 

Por ejemplo, los sistemas y estándares educativos varían de país a país, al igual que los estilos de trabajo y la forma de comunicarnos o expresar las emociones, aspectos donde el factor cultural incide de forma directa.

Cuando salimos de nuestro país a raíz de esta decisión, uno de los aspectos que prevalence en el tiempo es el sentido de pertenencia. Sentir que pertenecemos a nuestra tierra, celebrar los triunfos y defender los derechos de nuestro país suele habitar en nuestro interior como parte de la identidad que nos caracteriza y nos une en cualquier lugar del mundo y aunque existan cambios con los años de residencia en un nuevo territorio, queda el anhelo de volver a visitar nuestro país natal.

El sentido de pertenencia empieza a desarrollarse en los primeros años en el seno de la familia. Los padres y demás integrantes ayudan al niño a sentirse aceptado y querido y ese será el primer grupo del que el niño se sentirá parte. Si en esta etapa el sentido de pertenencia  se desarrolla adecuadamente, podrá socializar con mucho más facilidad y sentirse más integrado en los diferentes grupos de los que tendrá que ir formando parte durante el resto de su vida (colegio, amigos, trabajo…).

De igual modo hará que el niño vea la familia como un grupo del que es parte importante y que aprenda a compartir las cosas buenas y malas, a aceptar, seguir las reglas y comprender la importancia de los límites. 

En la vida de los adultos, ya de forma más estructurada, el sentido de pertenencia podríamos definirlo como el conjunto de sentimientos, percepciones, necesidades, afectos y vínculos que van construyéndose a partir de las experiencias y de las prácticas cotidianas desarrolladas por las personas o los grupos en los diferentes espacios de vida.

La pertenencia a un lugar o a un grupo interviene en la cobertura de una serie de necesidades básicas como la seguridad, la estima, el reconocimiento, el bienestar, el compromiso, la expresión de los afectos, el sentido del humor y las actitudes positivas.

A pesar de que es necesario agotar un proceso de adaptación al cambio saludable, y crear vínculos significativos en el país hacia donde hemos decidido emigrar, siempre resulta importante conservar la identidad y sentirnos orgullosos de la tierra donde nacimos.

Esto es un valor agregado en nuestro proceso de crecimiento y desarrollo como seres humanos, conservando la herencia de una cultura que siempre debe ser resaltada en nuestras acciones y logros.