Salud

SALUD

Vacaciones sin 4G

EFE / Manuel NoriegaSanto Domingo

Bien sea por obligación o por devoción, o por una mezcla de las dos, desconectar del móvil, del ordenador y del "router" se antoja una misión cada vez más difícil.

Pasamos gran parte del día conectados a internet por una razón u otra. El problema llega cuando la necesidad o la costumbre se convierte en una obsesión y una adicción.

Esta adicción se caracteriza, según los psiquiatras, por una pérdida de control sobre el uso de internet y por el desprecio a las consecuencias asociadas.

Ante una situación límite en la que las horas giran en torno a internet y el "smartphone" o en la que no se puede gestionar de manera sana su uso, cada vez son más los que se interesan por el modelo de vacaciones o retiro para la desconexión.

Además, también está creciendo el número de centros de rehabilitación para los adictos a las tecnologías.

CAMPAMENTOS ANALÓGICOS.

Los individuos de la Generación "Y" y los "millennials" más tempraneros recordarán los campamentos en los que lo único que se enchufaba era la radio que emitía la música que avisaba de la hora de comer. El resto del día transcurría en la naturaleza, entre gritos, actividades al aire libre y risas.

Ahora, el número de los que anhelan estas experiencias va creciendo y la demanda de experiencias “desconectadas”, en aumento.

Digital Detox es una empresa dedicada a organizar este tipo de escapadas. Organizan, desde eventos nocturnos, campamentos, retiros hasta "workshops" con el mismo hilo conector: los teléfonos están prohibidos.

Y parece que tienen éxito, ya que los campamentos “Camp Grounded”, por ejemplo, tienen lista de espera.

“Es donde los adultos desconectan, se escapan y vuelven a ser niños”, se lee sobre el programa en la web de la empresa.

La idea es sencilla: tres días en los que se realizan más de 50 juegos y actividades como yoga, guerras de colores, meditación, escalada, senderismo, karaokes, fotografía analógica y hasta un concurso de talento.

“Es un sitio seguro en el que puedes ser tú mismo y simplemente pasártelo bien”, dice un cliente en el vídeo resumen del campamento.

“Fue divertido ser libre y conocer a un montón de gente”, confiesa otra excampista.

Todos pasaron por el mismo rito: dejar todos sus aparatos electrónicos y no revelar sus identidades para que no importe de dónde viene cada uno o en qué trabaja.

REHABILITACIÓN.

Según un estudio de la organización Common Sense de 2018 indica que la adicción al teléfono móvil afecta al 50% de los estadounidenses adolescentes y que más del 75% siente la imperiosa necesidad de chequear sus mensajes en el “smartphone” cada hora. Una condición que afecta a individuos jóvenes cada vez más.

Adolescentes y niños cada vez en mayor número se pasan el día enganchados a Youtube, a las redes sociales o a los juegos en línea.

El Lindned Center of Hope (https://lindnercenterofhope.org) es un centro de salud mental en el que tratan diferentes desórdenes como el alimenticio, la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo y las adicciones a la tecnología.

En este lugar tratan a niños y adolescentes que sufren algún tipo de dependencia relacionada con internet. Desde las apuestas "online", el sobreuso de las redes sociales, adicción a la pornografía, al "sexting" o el juego en línea.

El director clínico de los tratamientos para las adicciones, Chris Tuell, decidió comenzar con el programa después de ver varios casos en los que los adolescentes y jóvenes utilizaban internet como método de automedicación, según comentaba a los medios.

"En los últimos años el uso de la red ha ocupado el lugar de otras sustancias como el alcohol o las drogas. Al cerebro no le importa lo que sea, si me lo meto por la garganta o me lo meto en la nariz o lo veo con los ojos o lo hago con las manos", dijo Tuell al diario"The Straits Times.

"Están produciéndose similares procesos neuroquímicos en el cerebro que con otras adicciones", añadía al mismo medio.

Pero hay que tener en cuenta que recuperarse de una dependencia a internet es diferente a hacerlo a otras sustancias, según los expertos.

Al final, Internet y la tecnología no es algo que se pueda ignorar. Es una parte esencial e inevitable del modo de vida actual, está presente en los trabajos, en la educación y hasta en las relaciones sociales y personales.