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Expertos advierten de los riesgos para la salud del consumo excesivo de dulces en Halloween

Foto: Europa Press.

Los expertos han advertido que el consumo en exceso de dulces durante la celebración de Halloween, una tradición anglosajona que sigue extendiéndose en España, puede tener riesgos en la salud de los niños, y han aconsejado ofrecer alternativas saludables y controlar las alergias alimentarias.

Aunque el consumo de dulces no es malo, sí puede serlo cuando se convierte en un hábito. En este contexto, el director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid, el doctor López-Nava, ha alertado del peligro que supone la tradición de regalar dulces durante esa noche.

"El peligro no está en que una noche se coman muchos dulces, sino en que esas golosinas se quedarán en nuestra despensa durante semanas y las iremos consumiendo con asiduidad", ha explicado.

"Hay que evitar llenar nuestra despensa con chocolates y gominolas que, con mucha probabilidad, se unirán a los turrones y dulces navideños que ya empezamos a ver en los supermercados", ha comentado el doctor.

Así, un consumo excesivo de dulces puede repercutir de forma negativa en la salud de los niños. "El consumo ocasional tiene poca repercusión en la salud. Sin embargo, el consumo excesivo y de forma continuada de dulces se asocia a largo plazo con algunas enfermedades como la caries dental o la obesidad", ha afirmado en declaraciones para Europa Press el coordinador del Comité de Alimentación Infantil y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, José Manuel Moreno Villares.

DE 15 A 30 GRAMOS DE AZÚCAR

"El sobrepeso y la obesidad favorecen la aparición de ciertas enfermedades como hipertensión, ictus, cáncer o diabetes, y está en nuestra mano evitarlas al desvincular este tipo de celebraciones con la ingesta de productos muy procesados y altos en grasas y azúcar", ha recalcado López-Nava.

Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el consumo de azúcares, el consumo general para toda la población no debe superar el 10 por ciento de las calorías de la dieta, e idealmente, el 5 por ciento. "En los niños, el máximo de calorías aportado por los azúcares debería ser de 15 a 30 gramos", ha señalado Moreno Villares.

Por otra parte, el abuso de dulces también repercute en la salud dental. "El consumo de productos ricos en azúcares se asocia a un mayor riesgo de sufrir caries. El riesgo es mayor si, además, no hay una buena higiene dental. Los niños deben lavarse los dientes al menos dos veces al día durante 2 minutos, especialmente por la noche, y hacerlo de una forma adecuada", ha indicado el pediatra.

Para evitar un consumo excesivo, los expertos recomiendan ofrecer alternativas saludables a los dulces. "Se pueden elaborar postres a base de frutas o que combinen lácteos y frutas, buscar recetas que contengan menos azúcar o usar azúcar moreno en vez del refinado. Puede ser una buena forma de enseñarles el carácter lúdico de la festividad, sin centrarse tanto en las chucherías", ha propuesto el pediatra.

PRECAUCIÓN CON LOS ALÉRGENOS

Desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) han querido advertir que para las personas alérgicas a alimentos la diversión puede convertirse en una desagradable sorpresa. "Cualquier golosina puede contener algunos de los alérgenos más comunes como son la leche, frutos secos o huevos", han alertado los alergólogos.

Los principales síntomas de alergia a un alimento suelen ser picores, ronchas o habones en la piel, hinchazón de labios, vómitos, diarrea o síntomas respiratorios entre otros; e incluso en los casos más graves se puede experimentar una reacción anafiláctica, el tipo de reacción alérgica más grave y que puede ser incluso mortal.

En caso de reacción alérgica o si se detecta una dificultad para respirar, los médicos han recomendado llamar al servicio de emergencias. En los demás casos habrá que llevar al niño al pediatra.

Los pediatras han señalado que lo fundamental en estas fechas es la prevención. "Si vamos a invitar a otros niños a merendar, es conveniente preguntar antes si tienen algún tipo de alergia o intolerancia y evitar riesgos. Si los alimentos están manufacturados, hay que leer bien el etiquetado, y si tenemos dudas sobre algún alimento, es mejor no ofrecerlo", ha aconsejado Moreno Villares.