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La Vida martes, 20 de agosto de 2019

PAREJA

Matrimonio: ¿Eres muy joven para casarte?

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  • Matrimonio: ¿Eres muy joven para casarte?
Laura Ortiz Guichardo
Santo Domingo, RD

Aunque no existen datos estadísticos que confirmen que el matrimonio a temprana edad no es tan frecuente como en épocas pasadas, la realidad es que cada vez son más los jóvenes que se enfocan en tener una carrera universitaria o cumplir determinadas metas personales antes de dar tan importante paso.

Así lo explica la terapeuta sexual Natasha Ramírez, quien agrega que otros factores que también  influyen en la baja del matrimonio joven son el nivel socioeconómico de cada uno, la variación en la postura de esta población respecto a los compromisos y responsabilidades de la vida en pareja, además de la tendencia que se tiene en los últimos tiempos de pasar directamente a la convivencia bajo el mismo techo sin llegar al matrimonio tradicional.

La decisión
Para Ramírez, quien forma parte del equipo de la sede infantojuvenil del Centro Vida y Familia Ana Simó, desde el punto de vista profesional, las circunstancias que llevan a casarse entre los 18 y 21 años no siempre son las más apropiadas.

“Problemáticas dentro del núcleo familiar, embarazo adolescente, búsqueda de una mejor economía, son las razones más frecuentes por las que muchos toman la decisión de dar ese paso”, resalta.

Sin embargo, esto no quiere decir que no existan excepciones. A esa edad hay quienes ya se sienten lo suficientemente maduros para unir sus vidas en matrimonio sin que haya una de las razones anteriores de por medio.

Pero ¿está verdaderamente preparado un joven de 18 o 19 años para afrontar el matrimonio? La respuesta es sí, aunque eso dependerá mucho de la persona.

“Si bien es cierto que durante esta etapa se va desarrollando un cierto nivel de madurez, responsabilidad e independencia; el estar o no preparado para contraer matrimonio a temprana edad se ve influenciado por el medio social, familiar en el que cada individuo se desarrolló, las experiencias de vida que se hayan tenido y los aprendizajes que han adquirido”.

 Como todo en la vida, este tipo de matrimonio tiene sus pros y sus contras.

Una de las ventajas más significativas, según destaca la especialista, es que da la oportunidad a la pareja de crecer juntos tanto económica como emocionalmente, siempre y cuando exista comunicación entre ambas partes y se pauten metas en común.

“El iniciar una relación formal siendo jóvenes es la oportunidad para que ambos exploren y crezcan, mientras van alcanzando metas en común tendrán motivación para seguir adelante y afrontar los obstáculos que se puedan presentar en el camino siendo un equipo”.

Otros puntos a favor que recalca Ramírez es el hecho de disponer de mayor tiempo para hacer planes a mediano y largo plazo, además de disfrutar más momentos como pareja sin la presión de tener hijos de inmediato.

Por otro lado, entre las desventajas cita que de no planificar bien las cosas se pueden presentar embarazos no deseados o metas profesionales sin alcanzar, lo cual puede dar paso a frustraciones.

Incluso, si no se tiene la madurez suficiente o no se está cien por ciento seguro de contraer matrimonio, se puede llegar a incurrir en infidelidades.

 “Antes de tomar esa decisión se debe hacer una proyección a futuro y valorar si realmente es lo que ambos quieren. Dejar a un lado la parte del  ‘enamoramiento romántico’ y empezar a analizar de manera objetiva si se ven construyendo un legado juntos”, concluye la psicóloga.

SEPA MÁS
Momento indicado. No existe una edad exacta o momento preciso en el que sea adecuado contraer matrimonio. Esto depende de cada persona y la relación de pareja en la que se encuentre.

Cambios. Por lo general, quienes contraen matrimonio a temprana edad adquieren habilidades para asumir responsabilidades. Además, se convierten en entes más independientes con mayor capacidad de discernir y de tomar decisiones.