Listin Diario Logo
25 de junio 2019, actualizado a las 01:38 a.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La Vida lunes, 10 de diciembre de 2018

Nefrología

Tres décadas prolongando la vida

  • Tres décadas prolongando la vida

    Equipo. Las doctoras Hilda Lafontaine, Martha Bello y Violeta Carretero forman parte del equipo médico de la referida fundación.

  • Tres décadas prolongando la vida
Rosanna Herrera | Especial para LD
Santo Domingo

Ocurre a veces de manera imperceptible sin que suceda nada catastrófico, que una pequeña decisión cambia la vida, el destino o la misión de alguien de nosotros. “Fue así como cualquier mañana de septiembre de 1987 estaba yo haciendo alguna operación de las rutinarias del día cuando fui llamado por el doctor Félix Goico, eterno jefe de Cirugía del Hospital Gautier: ‘Necesito que usted asista al doctor Ashley Baquero, que viene de Estados Unidos a realizar dos trasplantes de riñón dentro de unos días’. Nunca se había hecho ese procedimiento en el hospital y me confesó que era una de las pocas cirugías que él quiso y nunca pudo hacer”.

Así lo cuenta el cirujano Nicolás Rizik, para proseguir diciendo: “Había un solo precedente exitoso realizado en el país unos que meses antes, había hecho por el propio doctor Baquero, en el Hospital Cabral y Báez de Santiago. Todo sucedió rápidamente, los pacientes con insuficiencia renal crónica habían sido preparados por los nefrólogos del Hospital Gautier, encabezados por la doctora Hilda Lafontaine. El Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), dirigido entonces por Rafael Gautreau dio todo el apoyo logístico y moral”, explica el cirujano.

Cuenta que se había convocado al equipo de Urología para que participara en la cirugía de donación de riñón, ya que se trata de trasplante con donante vivo familiar. Muchos médicos especialistas dieron su apoyo al proyecto. Se hicieron los dos trasplantes en días consecutivos con éxito. Y a seguidas una jornada académica con algunos importantes especialistas en trasplantes de diferentes países que dieron conferencias de los temas principales que abrían un nuevo espacio en la medicina dominicana.

“Quedé fascinado con los resultados inmediatos del trasplante renal, que aunque delicada, la cirugía no me pareció tan difícil, como le contesté al doctor Baquero cuando me preguntó mi opinión. Se hizo evidente que era algo que había que continuar, y yo estaba dispuesto a hacerlo. Uno de los conferencistas invitados era el doctor Eduardo Santiago Delpin, cirujano de trasplantes, promotor y fundador del programa de trasplantes en Puerto Rico, avalado por la universidad U.P.R., que aceptó gustoso la solicitud de doctor Baquero a través del IDSS, para realizar un ‘Fellow Ship’ en trasplante renal en su programa, iniciando cuatro meses después”, recuerda.

Retos, obstáculos y pasión
El entusiasmo por el trasplante germinó en el Gautier en el año 1988. Se lograron siete trasplantes más ese año en que el doctor Baquero y yo viajábamos desde EE.UU y Puerto Rico en tres ocasiones. También era necesario enviar las pruebas de compatibilidad entre pacientes y donantes a Puerto Rico, ya que no había ningún laboratorio en el país que las hiciera. La continuidad estaba en juego si no se conseguían recursos adicionales para dar soporte al programa de trasplantes que ya se había iniciado en el Hospital Gautier, y que acogía a pacientes de otros centros de salud. Así que a finales de ese año el doctor Baquero logró reunir a un grupo de personas amigas y familiares para formar el Instituto Dominicano de Trasplantes Renales como fundación para promover y ayudar al desarrollo del trasplante renal en República Dominicana. Fue incorporada mediante decreto no. 337-88.

LOS TESTIMONIOS

MANUELISIS
“No hace un mes que me sometieron al trasplante y ya tengo mejor calidad de vida. Ha sido un proceso difícil en todo el sentido de la palabra, pero he ido evolucionando bien”, cuenta Manuelisis con un bozal puesto que indica que está dando seguimiento a las recomendaciones del cirujano Nicolás Rizik, médico de la fundación.

Un primo fue su donante, César Leonardo Mejía para ser específico, a quien agradece infinitamente el haberse ofrecido a darle “la mitad de su vida”. Manuelisis sabe que hay un precio a pagar, pero admite sentirse feliz por haber vuelto a la vida.

ENERIO COLLADO
Para Enerio, tener 14 años viviendo una nueva vida, ha sido de mucho aprendizaje. “Después de ser trasplantado valoro más todo, disfruto de mis hijos, de mi familia, trabajo normal, y todo se lo agradezco a Dios y a los doctores de esta fundación porque no era fácil someterse a la diálisis”, lo asegura dejando ver en su rostro que no quiere ni recordar esos momentos. A él una prima le donó el riñón. Hoy le agradece como lo hace con los doctores de la fundación, quienes le han dado un buen seguimiento.

VERÓNICA RODRÍGUEZ
El testimonio de Verónica Rodríguez, no es distinto. Ella también fue trasplantada y de vuelta a la vida gracias a que una hermana le donó un riñón. “Estas pruebas nos ayudan a darnos cuenta de muchas cosas y a fortalecer los lazos familiares. Para mí es de gran satisfacción cuando mi hermana me dice: ‘Y si tengo que darte el otro, te lo doy’, eso vale mucho”, relata. Hace 11 años y ya en ese tiempo ha visto a sus hijos crecer, y Dios le ha permitido hasta disfrutar de un nieto. “Todo eso es gracias a que pude recibir el trasplante y que estoy llevando mi tratamiento al pie de la letra. En todo este tiempo he podido llevar una vida normal, gracias a Dios”.

EVELYN DE JESÚS
“A mí mi madre me ha dado la vida por segunda vez. Ella fue mi donante. Hace cuatro meses de la cirugía y ya hasta entré a mi trabajo. Todo ha salido bien, gracias a Dios”, comenta Evelyn de Jesús Rosario.

“Hoy agradezco mucho a los médicos de la fundación que siempre han estado atentos a mi evolución. Yo tuve un buen tiempo en intensivo, pero salí a camino por mis hijos de dos y seis años”, dice con evidente fortaleza. 

EN LA LISTA
Paúl solo espera la fecha para ser un paciente más de los que han encontrado en el acto de amor más noble que es la donación de órgano, la nueva vida que quiere tener. “Ha sido difícil lidiar con esta noticia. Fue en septiembre pasado que me enteré que tenía problemas renales. Me deprimí, me sentí muy mal, pero recapacité y, con el amor y apoyo de la familia y gente que quiere a uno, estoy listo para recibir el trasplante”, cuenta. Puede que sea a principio de año. Ya tiene tres posibles donantes que son compatibles con él. Así se lo hizo saber la doctora Hilda Lafontaine, de la Fundación Baquero.