La Vida

CIRCO TEATRO EN BELLAS ARTES

El circo que llevamos dentro

El colectivo Tesence presenta el espectáculo familiar “Intus Circus” el próximo fin de semana, 18 y 19 de agosto

Detrás de las acrobacias y el atractivo visual hay una disciplina artística que trabaja el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad, la confianza y el talento para las artes escénicas.

Incluso sirve como terapia para sanar el alma, explica Iayatac Javier, director y fundador del colectivo Tesence, la única compañía de circo teatro de República Dominicana que el próximo fin de semana presentará un show familiar en el Palacio de Bellas Artes. “Muchos se acercan a la escuela buscando escapar o relajarse luego de una jornada de trabajo fuerte o estresante y terminan aprendiendo destrezas que jamás imaginaron”, dice el artista de la performance, dramaturgo, actor, coreógrafo e investigador.

EL CIRCO QUE LLEVAMOS DENTRO

Desde su creación en 2007, Tesence Circo-Teatro realiza espectáculos temáticos a lo largo del año. El próximo gran show es “Intus Circus”, a realizarse 18 y 19 de agosto en la sala Máximo Avilés Blonda de Bellas Artes.

En esta ocasión, el espectáculo narra la historia de una payasita que tiene resguardada en un templo la receta para la felicidad. Un ladrón entra a robarla y en la lucha por rescatarla la payasita trata de escapar y a donde huye es hacia su interior. ¿Y qué tiene dentro? Un circo. “La historia se va desenvolviendo en cómo los personajes del interior de la payasita reaccionan ante ella y ante el ladrón que la persigue”, comparte Javier con Listín Diario.

Entre malabarismos y coreografías, los artistas demostrarán su talento con la báscula rusa (adaptada por Javier sobre una plataforma de bambú), la calistenia, telas, bola de cristal, cuerda lisa, trapecio doble y giratorio y aro de metal. Las funciones comienzan a las 8:00 de la noche. Tres músicos en vivo, más la música de RayMorgana, animarán el show en el que habrá unos 30 artistas en escena, tres de ellos invitados que llegan desde España y Venezuela.

TALENTO Y PACIENCIA

Alrededor de 45 artistas se han formado en Tesence Circo-Teatro desde su creación hace once años. El grupo cuenta actualmente con 15 miembros.

Si le parecen pocos, piense que se trata de una disciplina de mucho esfuerzo donde los resultados tardan en concretarse debido a las exigencias físicas y mentales de los ejercicios, expresa Javier. “A veces los estudiantes intentan toparse los pies a la espalda y en eso pueden tardar un año o dos, pero cuando lo consiguen es para ellos un logro inmenso”. Por eso, Javier entiende que el circo teatro también tiene mucho de reto personal. “Los dominicanos tenemos baja autoestima, muchas veces nos tiramos por el suelo y eso se refleja en los estudiantes cuando se esfuerzan y tienen que trabajar. En eso me he hecho experto, en sacar lo mejor de cada uno. No son los acróbatas del Circo del Sol, pero podrían serlo si quisieran, solo tienen que trabajar más para lograrlo. Ahora, no serlo no significa que no puedan hacer un gran espectáculo”.

UNA CARPA ESCUELA El colectivo hace un esfuerzo muy grande para realizar los espectáculos. El sueño de Javier es tener un local donde establecer una escuela nacional (actualmente practican en el patio de la Plaza de la Cultura y en Bellas Artes) a la que tengan acceso los niños de los barrios.

A los pequeños les encanta la disciplina, pero necesitan más facilidades (colchonetas, telas y espacio seguro) que los adultos, dice Javier. “Sería una especie de circo nacional para que los niños de los barrios aprendan gratis; hacer programas para ellos de manera que lo vean como una posibilidad de trabajo”.

Javier explica que en una ocasión vivió una gran experiencia acompañando a un amigo español que impartió clases de malabares a los niños en los bateyes. Alrededor de siete de los muchachos que tomaron las clases trabajan en Bávaro y se han presentado en todo el país. “Cuando fui a darle apoyo quedé emocionado y me dije que esto debería hacerse. Se hace con la música, con la danza, ¿por qué no se puede hacer con el circo? El circo les brinda muchas posibilidades, no solo acrobacias. Hay un montón de disciplinas y es muy difícil que no caigas en una. Bailar, cantar, hacer magia, actuar. En el circo se pueden hacer un montón de cosas”.

Lo ideal, comenta el actor, sería conseguir una gran carpa que les permita hacer giras por unos meses con los estudiantes y allí donde se establezcan realizar talleres para los niños y jóvenes interesados en aprender y unirse a la magia del circo teatro.