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La Vida jueves, 03 de agosto de 2017

BIODIVERSIDAD

Galería de la flora dominicana

JBN/LD
Santo Domingo

Estas son las primeras 14 especies que se mostrarán al público en el Departamento de Medio Ambiente del Jardín Botánico Nacional (JBN) a partir del 9 de agosto. Todas están en peligro, doce de ellas en estado crítico.


Pereskia quisqueyana.

Pertenece a la familia botánica de los cactus (Cactaceae). Esta planta es un arbusto, a veces un arbolito. Se conoce comúnmente como “Rosa de Bayahíbe” o “Mata de chele”. Fue descubierta y descrita por Alain Henri Liogier, quien le asignó el epíteto específico en honor a Quisqueya, uno de los supuestos nombres que los indígenas le daban a lo que hoy se conoce como Isla Española. Conserva como uno de los caracteres primitivos de los cactus la presencia de hojas verdaderas. Actualmente es la Flor Nacional de República Dominicana, de donde es endémica. Crece exclusivamente en la zona costera de Bayahíbe, provincia La Altagracia, en la región Este. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Juniperus urbaniana.
Es una conífera, Gymnospera. Pertenece a la familia botánica Cupressaceae. Esta especie es conocida como “sabina enana”.  Dentro del género Juniperus tiene un comportamiento raro, ya que crece como un arbusto reptante, pocas veces semi erecto, y no alcanza más de un metro de alto. Se desarrolla en un ambiente muy especial de sabana de altura rodeada de pinares, y dominada por esta especie y una de liquen, en la Sierra de Bahoruco. También se ha encontrado en Haití.  Fue descrita por Pilger & Ekman, dedicada al botánico alemán Ignatz Urban.  Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016.  ©Francis Jiménez/JBN
 


Tabebuia ricardii.
Pertenece a la familia botánica Bignoniaceae. Se conoce por los nombres comunes de Capaíllo y Miracielo. Fue descrita por Milcíades Mejía y dedicada al botánico dominicano Ricardo Guarionex García. Este árbol puede alcanzar hasta 12 metros o más de altura. Tiene flores blancas muy vistosas. Su madera es considerada de buena calidad, utilizada en construcciones rurales. Crece en los bosques húmedos y muy húmedos del Noreste, principalmente en Loma Quita Espuela, Loma Guaconejo y La Jíbara. Se encuentra en peligro, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016.  ©Francis Jiménez/JBN
 


Tillandsia moscosoi.
Pertenece a la familia botánica de las bromelias (Bromeliaceae).  Se conoce comúnmente  como Tinajita. Fue descrita por L. B. Smith & J. J. Jiménez, dedicada al naturalista y botánico dominicano Dr. Rafael María Moscoso Puello. Es una rara y pequeña planta epífita, endémica de República Dominicana. Crece en pinares de la Cordillera Central. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN



Cojoba zanonii.  
Pertenece a la familia botánica Mimosaceae. Se conoce comúnmente como “Palo de bolo”.  Esta especie fue descrita por Barneby & Grimes, dedicada al botánico estadounidense Thomas Zanoni. Es un  árbol que puede alcanzar hasta 15 metros de alto y un metro de diámetro en el tronco. Crece en bosques nublados de las sierras de Neiba y Bahoruco, República Dominicana, y en Massif de La Selle, Haití.  Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Coccothrinax jimenezii.
Pertenece a la familia botánica de las palmas (Arecaceae). Conocida comúnmente como Guanito del lago, esta especie fue descrita y publicada por Milcíades Mejía y Ricardo García en el año 2013, quienes la dedicaron al botánico dominicano Francisco Jiménez. Esta delgada palma de hojas semiplegadas, flores amarillentas y frutos globosos verde-amarillentos, puede tener una altura de hasta 4 m. Está restringida a la roca caliza, en la margen Norte del Lago Enriquillo, República Dominicana, y a la Bahía Gonaives, en Haití.  Se encuentra en Peligro Crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Rhytidophyllum daisyanum.
Pertenece a la familia botánica Gesneriaceae. Es un arbusto descrito por Francisco Jiménez y Thomas Zanoni. El epíteto específico rinde homenaje póstumo a la botánica dominicana Daisy Argentina Castillo. Sus vistosas y llamativas flores, así como la textura y la forma de sus hojas, despiertan interés por esta planta para la utilización como ornamental. Es endémica exclusiva de República Dominicana. Crece en las estribaciones Sur de la Cordillera Central. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Randia silae.
Pertenece a la familia botánica Rubiaceae. No se le conoce nombre común. Fue descrita por Alberto Veloz y Francisco Jiménez, dedicada a Zoila del Carmen Ramírez (Doña Sila), madre del botánico dominicano Alberto Veloz. Es un arbusto de 2-4 m, con hojas lustrosas, flores con corola blanca y el fruto es una pequeña baya de color crema-verdoso. Tiene potencial ornamental. Está restringida a una pequeña área del municipio de Pedernales, en la división fronteriza con Haití. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016.  ©Francis Jiménez/JBN
 


Peltophorum berteroanum.
Pertenece a la familia botánica Caesalpiniaceae. Se conoce por el nombre común de Abey. Esta especie, endémica de la Isla Española, fue descrita por Ignatz Urban y dedicada al botánico Carlos Luigi Giuseppe Bertero. Puede alcanzar más de 20 metros de alto y un metro de diámetro en el tronco. Su madera es fuerte y resistente, usada para carpintería, ebanistería y otros fines. Tiene vistosas flores amarillas, con alto potencial ornamental. Crece en los bosques secos de las regiones Sur-Suroeste y Noroeste. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Mora abbottii.
Pertenece a la familia botánica Caesalpiniaceae. Es una especie arbórea de hasta más de 15 metros de alto, endémica de la Isla Española. Tiene vistosas flores amarillentas en panículas corimbosas. Se conoce comúnmente como Cola, Col o Coi. Fue descrita por los botánicos Britton & Rose, dedicada al naturalista Jhon Abbott. Su madera es de alto valor en ebanistería.  En República Dominicana se puede encontrar en los bosques húmedos y muy húmedos del Norte y el Noreste, así como en las provincias San Cristóbal y Santo Domingo. Se encuentra en peligro, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Ekmanianthe longiflora.
Pertenece a la familia botánica Bignoniaceae. Se conoce con los nombres comunes de Roblillo y Roble de Puerto Rico. Esta especie fue descrita por el botánico Grisebach y colocada en el género Tecoma. Luego, el botánico alemán Ignatz Urban la reubicó en su actual género, el cual fue dedicado al botánico sueco Erik Leonard Ekman. Este árbol de hasta unos 15 m de alto tiene unas vistosas flores blancas con una elongada corola cilíndrica. Sólo crece en La Española y en Cuba. Tiene un gran potencial como ornamental. Su madera es dura y resistente. En República Dominicana se puede encontrar en bosques secos de las provincias Barahona, Pedernales, Bahoruco y Elías Piña.  Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Garciadelia mejiae.
Pertenece a la familia botánica Euphorbiaceae. Es una especie arbustiva, descrita por Brett Jestrow y Francisco Jiménez. El género alude a Ricardo García, botánico dominicano, mientras el epíteto específico fue dedicado al también botánico dominicano Milcíades Mejía. Esta especie pertenece a un género exclusivo de la Isla Española. Crece en la Sierra de Baoruco. Tiene potencial ornamental. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016. ©Francis Jiménez/JBN
 


Melicoccus jimenezii.
Pertenece a la familia botánica Sapindaceae. Se conoce por varios nombres comunes: Cuchiflichi, Cuchiflita, Cuchiflí, Cotoperí y Jobo cigüelo. Es un árbol de porte pequeño a mediano, llegando hasta unos 12 metros de alto. Esta especie fue descrita por Alain Henri Liogier como Talisia jimenezii, y dedicada al botánico y médico dominicano José de Jesús Jiménez Almonte.  Luego Pedro Acevedo-Rodríguez la reubicó en el género Melicoccus. Posee unos azucarados y suculentos frutos comestibles, amarillos al madurar.  Es endémica de La Española, y está restringida a la franja costera Sureste de República Dominicana, desde Los Bancos de Arena, San Pedro de Macorís, hasta Juanillo, provincia La Altagracia. Pero sólo aparecen árboles dispersos. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016.   ©Francis Jiménez/JBN        
 


Sudamerlycaste pegueroi.
Pertenece a la familia botánica de las orquídeas (Orchidaceae). No se le conoce nombre común. Es una herbácea epífita de flores verde-amarillentas a crema. Fue descrita por el botánico guatemalteco Fredy Archila, dedicada al botánico dominicano Brígido Peguero. Es endémica de la Isla Española. En República Dominicana puede hallarse en zonas montañosas de la Cordillera Central. Se encuentra en peligro crítico, según la Lista Roja de las Plantas Amenazadas en la República Dominicana 2016.  ©Eladio Fernández