¿QUIÉN ESTÁ EDUCANDO AL PUEBLO?
¿Se opone nuestra iglesia a la educación sexual?

De nuevo se vuelve a poner en entredicho a nuestra Iglesia, con el problema del aumento del embarazo en las adolescentes.
Este sigue siendo un problema grave, a pesar de estar formando a nuestras jóvenes en los colegios de la importancia de una sexualidad integral. Y es que los padres han bajado “la guardia” en cuanto a su responsabilidad de primeros educadores de la sexualidad de sus hijos.
¿A quienes llamamos adolescentes? Se tiene entendido que son los jóvenes cuyas edades están comprendidas entre los 13 y los 20 años. En nuestro País, dado el “agentamiento” a que nos tiene acostumbrada nuestra juventud, se diría que la adolescencia comprende las edades entre 12 y 18 años, y a veces hasta menos. Sin embargo, están dentro de los parámetros de la población que necesita más protección y cuidado.
¿Cómo evitaríamos entonces el aumento de ese embarazo a temprana edad? No es verdad que nuestra Iglesia se opone a la educación sexual en las escuelas, colegios, etc. Lo que sucede es que nuestra Iglesia es madre y maestra y lo que no quiere es el tipo de “educación sexual” que algunas de las instituciones quieren fomentar en nuestros jóvenes. Y vuelvo a repetir de nuevo lo que he dicho en los últimos 20 años, a través de mi columna “¿Quien está educando al Pueblo?”.
La Iglesia fue la primera en crear un Instituto de Educación Sexual en Apec. Se llamaba en ese tiempo INES, y fue fundado por Monseñor Príamo Tejeda, (quien vive todavía en los EUA, y es médico), junto a la doctora Olga Báez Berg (q.e.d.), la Doctora Matilde Candelario, el doctor Manuel Delgado Billini, el doctor Humberto Sangiovanni y otros profesionales de gran prestigio en su época, siendo incorporado dicho instituto mediante el Decreto No. 5030 del Poder Ejecutivo, en la década de los años 60, (cuando comenzaba el “boom” del libertinaje sexual). Dicho instituto preparaba maestros y todas aquellas personas interesadas en conocer los significados de la sexualidad de una manera integral, humana y cristiana. El INES participó en diferentes eventos a nivel internacional invitados por el Centro Regional de Educación Sexual para América Latina y del Caribe (Cresal). Y organizó varios Congresos en la República Dominicana, en los que participaron invitados internacionales de gran reconocimiento, como el que se tuvo en Santo Domingo en el 1996: V Congreso de Sexualidad Humana “Mujer y Sida”, donde se trató el giro de la pandemia del VIH/SIDA hacia las mujeres.
Además, los primeros profesionales con Maestría en el área de Educación Sexual en nuestro País fueron egresados de esa institución igual que los terapeutas sexuales. Así que no se puede seguir desconsiderando a la Iglesia, que ha demostrado como la que más, su alto nivel educativo, social y comunitario.
Lo que sucede es que no es repartiendo preservativos en las escuelas, colegios y/o liceos, que se va a resolver el problema. Y de hecho lo ha demostrado. Hoy en día existen muchos programas de ese tipo de otras instituciones y no ha bajado el número ni de embarazos, ni de enfermedades de transmisión sexual.
¡Cuándo entenderemos que la educación sexual no es genitalidad! ¡Que la educación sexual es enseñar a nuestros jóvenes la belleza de la sexualidad en el correcto uso de la palabra! Que el que verdaderamente ama, respeta, y no hace posible que la o el joven comience a vivir otra etapa para la que no está preparado. Que el “despertar” del corazón, en los/as jóvenes, no empieza en todos, a la misma edad o al mismo tiempo. Es algo que surge naturalmente.
¿Cuál es el interés de “forzar jugadas” por medio de una escandalosa propaganda a través de los medios de comunicación social? No cerremos los ojos ante esta cruda verdad.
Que el Señor nos ayude a poder actuar como los primeros educadores de la educación sexual de nuestros hijos, para que no tengamos que lamentarnos luego, cuando ya sea demasiado tarde.