Santo Domingo 18°C/20°C clear sky

Suscribete

REFUGIO

Así hay gente que van…

Eran las 11:15 de la mañana de un día muy caluroso, yo estaba en medio de un “tapón” innecesario en al calle Santiago, en Gazcue. Sucede que un señor que conducía una jeepeta detrás de mi, estaba tocando bocina incesantemente para que yo agilizara el paso, pero como era casi imposible, tomo parte de la acera derecha, abro un espacio y lo dejo pasar, pero como estábamos en un “tapón”, era muy difícil que el pudiera avanzar. Unos minutos después, y al ver que el señor seguía insistiendo, el vehiculo que estaba delante de él, hace todo el esfuerzo de dejarle un espacio para que se vaya adelante. Pero el chofer de la jeepeta parecía no entender que era imposible progresar, pues esa calle es muy estrecha y para colmo estábamos en un tramo donde es doble vía. Pasados unos 10 minutos, y en el mismo lugar, por arte de magia, veo al mismo señor delante de mi y que continuaba tocando la bocina como un loco. Me reí de él y reflexioné: Hay tantas personas que van por la vida como ese individuo, les explico: Hace bulla, hacen todo el esfuerzo de que los demás se quiten del medio para ellos llegar a su meta, piensan en que el camino del éxito solo les pertenece a ellos y no le importa a quien afectan en su paso atropellante. Como ese chofer abundan muchas personas en muchas organizaciones o instituciones donde para llegar a su objetivo hacen de todo, sin tener en cuenta el ruido que hacen. Pero al final, muy al final, los mortales comunes nos quedamos horrorizados al ver cómo esas personas, con el paso del tiempo, se quedan en el mismo lugar donde comenzaron. Fueron tan malvados, que no pudieron avanzar, se quedan atrasados, inmersos en el ambiente negativo de querer pisotear a los demás, porque creen que todo se lo merecen, tal como ese chofer, pero pasa el tiempo, y te preguntas ¿Qué habrá sido de fulano o fulana? Y te das cuenta que sigue en el mismo lugar de antes. Es posible que haya ascendido a una posición, o que esté ganando más dinero que usted, pero su mente y su espíritu sigue siendo pobre, triste y amargado. Decía San Agustín que es mejor cojear por el camino, que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja. Avanzar y desarrollarse es bueno, pero cuando se hace sin perjudicar a nadie, sin bulla y sin tocar bocina a todo el que le pasa por el lado…

Tags relacionados