vigilancia 

Cesfront aumenta los controles en la frontera con Haití

Soldados intensificaron ayer los controles de vehículos y motocicletas para impedir el tráfico de arroz y plátanos hacia Haití.

Autoridades desmontan sacos de ropas usadas de un camión en el que también llevaban sacos de arroz que fueron retenidos para que no pasaran hacia Haití.

Autoridades desmontan sacos de ropas usadas de un camión en el que también llevaban sacos de arroz que fueron retenidos para que no pasaran hacia Haití.Odalis Báez

Soldados del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) intensificaron ayer la requisa de vehículos cerrados y las llamadas motocicletas “Pamperas” que transportan azúcar, arroz, plátanos y otras mercancías de trasbordo por este lado hacia Haití.

Soldados explicaron que requisaban los vehículos cumpliendo órdenes de impedir el tráfico de plátanos y de arroz hacia Haití; sin embargo, vendedores dominicanos en el mercado binacional venden productos agrícolas incluyendo plátano y yuca a todo el que quiere comprarlo.

Miembros del Cesfront desmontaron ayer de un camión cargado de ropas usadas varios sacos de arroz y transportados en una camioneta hacia la sede militar de aquí para luego, según se informó, enviarlos a las autoridades.

Según se ha informado, por disposición oficial se prohibió hace meses cruzar arroz hacia Haití para evitar supuestamente escasez del cereal en el país. Lo mismo se dijo sobre el plátano ofertado por vendedores ambulantes en el mercado municipal de Pedernales.

Cientos de sacos de azúcar, arroz, harina de trigo, afrecho para la crianza de pollos son transportados por este lado hacia Haití pagando impuesto en aduana de esta comunidad fronteriza.

Sin embargo, vendedores dominicanos y haitianos condenaron la acción militar tras entender que en el mercado fronterizo de los lunes y los viernes se comercializa el arroz traído desde Haití, así como bebidas alcohólicas, mientras en ese mismo negocio bilateral vendedores dominicanos expende plátanos, yucas, ñame, yautía y otros productos agrícolas que no tienen ningunas restricciones.

Asimismo, transportistas de las llamadas motocicletas “Pamperas” cargan sacos azúcar hacia comunidades de su país por este lado, mientras el precio de la libra de ese producto se vende en colmado a 35 y en otros a 40 pesos la libra, en tanto que algunos comerciantes alegan que tienen que vender a esos precios porque el saco se cotiza a cuatro mil pesos.

Personas que acuden semanalmente al mercado binacional consideraron arbitrario que tanto el plátano como el arroz, un cereal de consumo masivo, no debe estar prohibido para los pobladores haitianos, dado a que sus habitantes no pueden trasladarse a Puerto Príncipe y otras ciudades por temor a que las bandas los atraquen para despojarlos del poco dinero que llevan. 

Mientras soldados del Ejército del Décimo Sexto Batallón de Infantería mantienen la vigilancia desde el mercado fronterizo hasta la parte que colinda con la Sierra de Bahoruco, por donde los haitianos tienen fácil acceso para cruzar al territorio dominicano.

Situación 

Dominio de las pandillas 

Patrullaje.
Los militares recorren la parte fronterizo por donde despliegan las patrullas para reforzar la vigilancia y evitar trasiego de haitianos indocumentados y otros delitos en violación a la ley.

Crisis.
La población haitiana, entre tanto, tiene que lidiar con las consecuencias del dominio de las pandillas, que ocupan más del 80% de la capital.

Bandas.
En marzo la violencia pandillera llevó a más de 53,000 personas a huir de Puerto Príncipe. Impera la ley de bandas criminales, y la policía intenta defenderse.