Santo Domingo 23°C/26°C thunderstorm with rain

Suscribete

CRISIS EN HAITÍ

Abinader deja claro Ariel Henry es non grato a RD

Dijo que esta decisión fue tomada con el interés de salvaguardar la seguridad nacional de República Dominicana

El presidente Luis Abinader al pronunciar su discurso de Rendición de Cuenta.

El presidente Luis Abinader al pronunciar su discurso de Rendición de Cuenta.José Alberto Maldonado

El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, expresó su preocupación por la seguridad nacional en medio de la creciente crisis en Haití, asegurando que el primer ministro haitiano Ariel Henry no es bienvenido en el país por motivos de seguridad.

“Esta declaración se produce en un momento de tensión y violencia en Haití, donde las pandillas han desafiado la autoridad del gobierno, complicando aún más la situación política y social en la región”, leía parte de un comunicado gubernamental.

Abinader, en una entrevista con el Financial Times, explicó que debido al contexto actual, no considera adecuada la presencia del primer ministro haitiano en República Dominicana, alegando que esta decisión fue tomada con el interés de salvaguardar la seguridad nacional.

Igualmente subrayó que la crisis en Haití no solo representa un desafío humanitario, sino que también plantea una amenaza directa a la estabilidad y seguridad de la República Dominicana.

Asimismo, reiteró que República Dominicana ha cerrado su frontera terrestre de 390 km con Haití desde el reciente aumento de violencia, implementando estrictas restricciones en el flujo de bienes.

En la referida entrevista, el mandatario dominicano lamentó la ausencia de gobierno y autoridad en Haití, describiendo la situación de seguridad como “totalmente insostenible”, principalmente en la zona sur de Haití y en Puerto Príncipe.

Por tal razón, el presidente dominicano volvió a hacer un llamado a la comunidad internacional para unirse en el esfuerzo de pacificar Haití, y desarrollar un plan viable hacia elecciones democráticas, afirmando que sin un gobierno legítimo y una disminución significativa de la violencia, el proceso electoral sería inviable.